El laboratorio de Wuhan creó ocho virus, dos de ellos muy infecciosos para el ser humano

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En un laboratorio BSL-2, que ocupa el penúltimo lugar en seguridad, la doctora Shi Zhengli y el zoólogo Peter Daszak manipularon genéticamente un virus similar al del SARS y le añadieron partes de otros virus de murciélago para «reproducirse bien» en células humanas y sin pasar por un animal intermedio

La Doctora Shi Zhengli, experta en coronavirus de murciélago del Instituto de Virología de Wuhan, creó ocho virus similares en sus instalaciones. Al menos dos de los ocho virus creados eran potencialmente infecciosos en células humanas

Muchos virólogos han exigido que se investigue el posible origen del covid19 en estas instalaciones de Wuhan

Tras dos años de pandemia del covid19, todavía quedan muchos interrogantes que responder sobre el origen del virus que provoca la enfermedad, el SARS-CoV-2. No solo sobre su origen, sino también sobre el supuesto animal intermedio en el que se sospecha que mutó un coronavirus de murciélago para infectar al ser humano.

Sin embargo, la opacidad del régimen comunista de China ha sido un grave problema a la hora de encontrar respuestas. Hay dudas sobre si saltó accidentalmente a los humanos desde un animal (murciélagos), si fue un escape involuntario desde el laboratorio situado en la mencionada localidad o, como sostiene el gobierno chino, que no tiene origen en el país y llegó mediante la importación de carne congelada.

A pesar de la versión oficial del Gobierno Chino y el informe de la Organización Mundial de la Salud, que sitúan el origen en el mercado mayorista de mariscos de Huanan, en Wuhan, tras dos años de investigación y el análisis de más de 80.000 animales no se ha encontrado aún la fuente natural, ni el animal que hizo de puente al virus antes de infectar al ser humano ni los murciélagos que se cree son su origen.

Esta falta de resultados sobre el origen natural del virus da alas la teoría de que el virus salió del laboratorio de Wuhan, una línea de investigación que muchos virólogos quieren que se aborde. Sobre todo, después de conocer que en estas instalaciones se llegaron a crear ocho virus similares al SARS-CoV-2, al menos dos de ellos muy infecciosos para el ser humano, como publica el ABC.

La técnica para crear coronavirus en laboratorio

Fue en mayo del 2021 cuando 18 de los más destacados virólogos del planeta pidieron una investigación del posible origen artificial del SARS-CoV-2, en una carta abierta a la revista ‘Science’. Entre los firmantes destaca Ralph Baric, eminencia de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill. Baric trabajó con Shi Zhengli, la experta en coronavirus de murciélago del Instituto de Virología de Wuhan.

En el año 2015 Baric y Shi Zhengli publicaron un estudio sobre la técnica de ‘genética inversa’ que les había permitido dar vida a un virus a través de su ADN para luego manipularlo y crear un coronavirus artificial. Para crear este nuevo patógeno habían utilizado la ‘espina dorsal» del virus SARS y la proteína espiga de otro coronavirus de murciélago muy parecido, llamado SHC014. Las pruebas de laboratorio con células humanas mostraron que este coronavirus artificial tenía una gran capacidad infecciosa en humanos.

En Wuhan se crearon ocho coronavirus artificiales

Se sabe que después de publicar dicho estudio con Ralph Baric, la doctora Shi Zhengli siguió realizando el mismo tipo de experimentos con la técnica de genética inversa en el Instituto de Virología de Wuhan, un laboratorio calificado como BSL-2 (un escalón por debajo en seguridad del anterior). Aquí, la doctora Shi Zhengli, junto con el el zoólogo británico Peter Daszak, trabajaban en la recolección y almacenaje de la mayor colección de coronavirus de murciélago, muy abundantes en el sureste de China y los países vecinos.

La doctora Shi Zhengli y el zoólogo Peter Daszak, como ellos mismo han confirmado en los resultados de sus estudios, crearon en Wuhan ocho clones del virus WIV1, al que añadieron las espigas de nuevos coronavirus hallados en cuevas de murciélagos. Según sus propias conclusiones, al menos dos de estos nuevos patógenos resultantes «se reprodujeron muy bien en células humanas». El virus WIV 1 es el ‘pariente’ más cercanos del SARS-CoV-1, causante de la pandemia que entre 2002 y 2003 que infectó a 8.000 personas.