La percepción de los españoles de la deriva de la España de Sánchez en 2025 es clara: el 61% de los españoles señala que ha sido un año nefasto, una valoración muy negativa que deja claro el rumbo político y nacional.
Un país que empeora mientras el Gobierno se felicita
Los datos no admiten maquillaje. La percepción social confirma el deterioro del país. La deriva de la España de Sánchez se consolida en la conciencia colectiva.
El informe Predictions 2026, elaborado por Ipsos, refleja un pesimismo profundo sobre la gestión nacional. El 61% de los ciudadanos considera que 2025 ha resultado nefasto para los intereses personales y de España.
Este juicio no responde a un estado de ánimo pasajero. Responde a hechos acumulados. Crisis institucional. Corrupción política. Sectarismo ideológico. Desgaste económico.
Mientras el Gobierno presume de relatos triunfalistas, la sociedad detecta decadencia. Los españoles distinguen entre su esfuerzo personal y el fracaso del Ejecutivo.
Inmigración masiva y presión demográfica sin control
Entre las principales preocupaciones destaca un fenómeno claro: la inmigración masiva – legal e ilegal-desordenada. España lidera el ranking europeo de inquietud social en este aspecto.
El 79% de los españoles cree que la llegada de inmigrantes aumentará de forma considerable en 2026. Ningún otro país de los 33 analizados muestra un porcentaje similar. Esta percepción no nace del rechazo irracional. Nace de la experiencia diaria en barrios, servicios públicos y mercados laborales.
La deriva de la España de Sánchez impulsa políticas que fomentan la llegada masiva sin integración ni control. Esa estrategia genera presión sobre la vivienda, la seguridad ciudadana, la sanidad, la cultura, la religión y la educación.
El Gobierno ignora el impacto real. Prefiere imponer dogmas ideológicos y silenciar el debate público. Esta actitud erosiona la convivencia y debilita la cohesión nacional, especialmente entre las familias trabajadoras.
Empleo, inteligencia artificial y miedo al futuro
El ámbito económico tampoco ofrece certezas. Dos tercios de los españoles temen que la inteligencia artificial destruya muchos más empleos de los que crea. La preocupación laboral crece porque el Gobierno no ofrece planes claros de adaptación. La deriva de la España de Sánchez deja a trabajadores y autónomos sin protección real.
El Ejecutivo prioriza discursos tecnológicos mientras abandona la formación profesional, la industria y el empleo estable. La inseguridad laboral se suma al aumento del coste de la vida. Muchas familias sobreviven gracias a su esfuerzo, no gracias a las políticas públicas.
El ciudadano percibe que el Estado no actúa como aliado. Actúa como un lastre fiscal y regulatorio.
La familia como último refugio frente al colapso
Frente al fracaso institucional, la familia resiste. El 55% de los españoles valora positivamente su situación personal y familiar pese al contexto nacional. Este dato revela una verdad profunda. La familia actúa como red de apoyo, refugio emocional y sostén económico.
Mientras la deriva de la España de Sánchez debilita la nación, la familia amortigua el golpe. Sin embargo, el Gobierno ataca de forma sistemática a la familia natural. Promueve modelos ideológicos. Penaliza la natalidad. Dificulta la conciliación real.
Aun así, la familia sigue en pie. Representa el último bastión de estabilidad en un país desorientado.
Un país que desconfía de su Gobierno
La deriva de la España de Sánchez deja un balance claro en 2025: pesimismo nacional, desconfianza política y refugio familiar. El 61% de los españoles no se equivoca. Detecta un rumbo erróneo que amenaza la prosperidad, la unidad y la libertad.
El futuro exige recuperar principios, soberanía y sentido común. Sin eso, el deterioro continuará.




