El Gobierno de Pedro Sánchez ha decidido prorrogar los actos por la muerte de Francisco Franco durante todo el año 2026. El objetivo de esta maniobra es, según fuentes internas de la Moncloa, aumentar la polarización juvenil con la figura de Franco, influir y conseguir arañar votos, sobre todo juvenil, de cara a las elecciones de 2027.
Se realizará mediante un gasto extraordinario de 14,6 millones de euros. El Ministerio de Hacienda aprobó este desembolso para que el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática continúe su labor de reeducación y adoctrinamiento ideológico.
El millonario coste de la ingeniería social de Sánchez
La factura de la manipulación histórica no deja de crecer bajo el mandato socialista. En efecto, el Consejo de Ministros autorizó el pasado martes una transferencia de crédito de 14.600.000 euros para financiar el polémico y nefasto «Comisionado para la celebración de los 50 años de España en libertad». El ministro filomasón, Ángel Víctor Torres. gestionará estos fondos públicos para extender unas conmemoraciones que debían finalizar en 2025.
Ahora, en 2026, Moncloa redirige su maquinaria hacia los colegios y centros juveniles para imponer su relato único. Esta estrategia busca fracturar la unidad de España, crear polarización, enfrentando a las nuevas generaciones con un pasado que no vivieron. El uso partidista de las instituciones supone un ataque directo a la libertad de pensamiento de nuestros hijos.
El plan para reeducar a los jóvenes en el antifranquismo
El programa diseñado por el gabinete de Sánchez incluye formatos atractivos para los menores de 40 años: Ciclos de cine y festivales financiados con dinero de todos; «Nuevos formatos comunicativos» en redes sociales para difundir la propaganda oficial.; y Exposiciones dirigidas exclusivamente a adolescentes para moldear su voto.
El Estado ya no busca formar ciudadanos libres, sino manipular y adoctrinar a activistas ideológicos mediante con el uso fraudulento de los impuestos de los españoles.
La polarización juvenil como estrategia para las urnas
El Ejecutivo utiliza la polarización juvenil como una herramienta de supervivencia política. Al resucitar debates del siglo pasado, Sánchez evita rendir cuentas sobre los casos de corrupción, la nefasta gestión que ha provocado accidentes ferroviarios, caída del sistemas eléctrico, la falta de mantenimiento, etc. o el fracaso educativo. El Ministerio de Juventud, liderado por la comunista Sira Rego, colabora estrechamente en esta tarea de adoctrinamiento mediante convenios con el Injuve.
Solo el programa de «encuentros juveniles en valores democráticos» ya ha devorado 400.000 euros adicionales. El Gobierno firma resoluciones que apelan a la Ley de Memoria Democrática para «desactivar derivas», lo cual esconde una censura implícita. Esta política de confrontación ignora la verdadera libertad de educación consagrada en nuestra Constitución. El Estado usurpa el papel de los padres al intentar decidir qué valores deben adoptar los jóvenes españoles.
La red de chiringuitos y convenios de colaboración
El Ministerio de Política Territorial teje una red de convenios con entidades afines para repartir los 14,6 millones que incluyen, entre otras cosas Talleres y conferencias impartidos por asociaciones y chiringuitos afines al gobierno.
La libertad frente al adoctrinamiento
La prórroga de estos actos evidencia una debilidad moral profunda en el actual Gobierno de Sánchez. Una nación sana mira al futuro y protege su patrimonio espiritual, no vive de desenterrar rencores , polarizr y dividir a los españoles para ganar votos. Sánchez ofrece a los jóvenes una visión mutilada, falsa y sectaria de la historia.. La verdadera sociedad nace del respeto a la verdad, no de la propaganda financiada con decretos de Hacienda.
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