Por Alá y por votos futuros para el PSOE: Sánchez no integra, sustituye la cultura cristiana por privilegios islámicos financiados con dinero público.
El menú halal en colegios españoles ya no es una anécdota, sino una imposición del Gobierno de Pedro Sánchez, que ha aprobado un decreto para garantizar menús adaptados a la religión islámica en centros educativos y hospitales públicos. Mientras el Ejecutivo evita cualquier referencia a la Navidad o la Semana Santa, promueve activamente el Ramadán y el Eid entre la comunidad musulmana. El nuevo decreto, impulsado desde el Ministerio de Derechos Sociales, marca un cambio profundo en la identidad cultural de la educación española.
Menú halal en colegios españoles: una prioridad ideológica
El menú halal en colegios españoles se convierte en una realidad tras la publicación de un proyecto de Real Decreto impulsado por el Ministerio de Derechos Sociales, dirigido por el comunista Pablo Bustinduy.
El objetivo oficial habla de “convivencia” y “diversidad”, sin embargo, el resultado real es otro: privilegios religiosos para el islam en la escuela pública. Así, el decreto obliga a todos los centros educativos y hospitales públicos a ofrecer: Menús halal; Opciones vegetarianas y veganas; Dietas sin gluten o sin lactosa.
El contraste con el trato al cristianismo
Mientras Sánchez felicita cada año el Ramadán con mensajes explícitos de “reflexión y solidaridad”, evita sistemáticamente mencionar el sentido religioso de Navidad y Semana Santa.
Sus mensajes se limitan a turismo, playas y hoteles llenos. Ni una palabra sobre el nacimiento de Cristo. Ni una referencia al significado espiritual de la Pascua. En cambio, el islam recibe promoción institucional constante.
El origen del decreto y la presión islámica
Todo arranca con el Real Decreto 315/2025, aprobado en Consejo de Ministros, que introduce por primera vez la obligación de menús especiales por motivos éticos o religiosos. Esta medida responde directamente a las exigencias de la Comisión Islámica, que solicitó Menús halal obligatorios y Flexibilidad para el uso del velo en aulas.
Una concesión política que nunca se ofreció a los católicos.
Ceuta, laboratorio del modelo islámico
El primer experimento se aplicó en Ceuta en octubre de 2025. El Ministerio de Educación, entonces dirigido por la socialista Pilar Alegría, impuso carne halal en seis colegios públicos.
El contrato publicado en el Boletín Oficial del Estado establecía: Prohibición absoluta de carne de cerdo: Uso exclusivo de aceite de oliva y eliminación de panga y perca. El 100% de los beneficiarios eran musulmanes, según justificó el propio Gobierno.
Un cambio estructural en todos los servicios públicos
El nuevo decreto afecta no solo a colegios, sino también a Hospitales, Residencias, Universidades, Museos y Máquinas expendedoras.
El 80% de los productos deben ser “saludables”. El 90% de frutas deben ser de temporada. El 10% ecológicas obligatorias. Todo se ajusta a una ingeniería social disfrazada de nutrición.
El favoritismo ideológico del Gobierno
El gobierno de coalición socialista-comunista (PSOE y Sumar) vende la medida como inclusión, sin embargo, en realidad, ejecuta una agenda ideológica contraria a la inmensa mayoría de los españoles. No es neutralidad. Es alineamiento cultural con el islam político.
Este decreto no mejora la convivencia, la debilita. Una sociedad sana integra sin renunciar a su identidad y sin menospreciar a la inmensa mayoría del pueblo español. Una sociedad sometida sustituye su cultura para contentar minorías organizadas. España nació y ha sido siempre cristiana. Su escuela debe respetar esa raíz. Cuando el Estado promueve una religión y silencia la propia, ya no gobierna para todos: gobierna contra su pueblo.




