Hemos conocido, en fechas recientes, la aplicación del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario a sanguinarios presos de ETA como Txeroki y Anboto. Esta disposición permite, en determinadas circunstancias, que dan lugar a un amplio margen de subjetividad en su aplicación, a internos en segundo grado, acceder a salidas diarias para trabajo o voluntariado como medida de flexibilización del régimen penitenciario, a pesar de que el grado de cumplimiento efectivo de la pena de prisión sea muy reducido.
ALGUNAS GENERALIDADES SOBRE LEGISLACIÓN PENITENCIARIA
En materia penitenciaria, existe un marco legal establecido por el Real Decreto 190/1996, de 9 de febrero, que define el Reglamento Penitenciario. Existen algunas definiciones y conceptos que pueden resultar de interés para ayudar al lector no especializado a entender o a cuestionar algunas decisiones que se toman sobre condenados a penas de prisión y en particular aquellos que entraron en prisión por actividades terroristas.
Cumplimiento de penas
La pena máxima de prisión efectiva en España es de 40 años para delitos considerados especialmente graves como: el homicidio, el genocidio, el terrorismo y otros delitos contra la humanidad.
Pena de prisión permanente revisable
La prisión permanente revisable es la máxima pena privativa de libertad en España, aplicable a delitos de extrema gravedad. Esta pena permite la posibilidad de reintegrar al reo en la sociedad tras cumplir un periodo mínimo de condena, que varía entre 25 y 35 años, dependiendo del delito y la peligrosidad del condenado. La revisión de la pena se realiza cada dos años, y el tribunal puede suspender la ejecución de la condena si se cumplen ciertos requisitos, como la clasificación en tercer grado penitenciario y un pronóstico favorable de reinserción social.
Segundo grado penitenciario
Aplicable a presos considerados como no peligrosos, con convivencia normalizada y que han satisfecho al menos la cuarta parte de su condena. En este grado, los penados pueden realizar salidas de prisión como consecuencia de permisos de duración breve o, en aplicación del artículo 100.2, salidas “ocasionales” a una institución externa para realizar un programa de tratamiento determinado.
Tercer grado penitenciario
El tercer grado penitenciario es un régimen de semilibertad que permite, a la persona condenada, salir del centro penitenciario para trabajar, estudiar o desarrollar actividades autorizadas, regresando únicamente a dormir o incluso pernoctando en un CIS (Centro de Inserción Social). Se suele exigir como requisito el cumplimiento de entre un tercio y la mitad de la condena satisfecha y necesitará un informe favorable de la junta de tratamiento que determinará su capacidad para reintegrarse en sociedad.
Si el interno fue condenado por delitos de terrorismo de los artículos 571 al 580 del Código Penal, o realizados en el seno de organizaciones criminales, para clasificarlo en el tercer grado será necesario que el penado haya cumplido los requisitos del régimen general, junto a los siguientes:
1. Que haya satisfecho la responsabilidad civil con su patrimonio y rentas presentes y futuras
2. Que el penado muestre signos inequívocos de que ha abandonado los fines y medios terroristas, y haya colaborado de forma activa con las autoridades con objeto de:
- Impedir que la banda armada, grupo terrorista u organización cometa más delitos.
- Identificar, capturar y procesar a responsables de delitos de terrorismo.
- Atenuar los efectos del delito que haya cometido.
- Recabar pruebas.
- Evitar que actúen las asociaciones de las que haya formado parte o con las que haya colaborado, o su desarrollo.
Reducción de penas
La pena efectiva puede reducirse por varios motivos:
- Condiciones de salud
- Participación en actividades culturales, educativas y deportivas.
- Colaboración con la justicia en la resolución de casos.
- Trabajo en la cárcel
Doctrina Parot
Surgió como consecuencia de la sentencia que el Tribunal Supremo aplicó a Henri Parot, miembro de ETA, condenado a miles de años de prisión. Con esta interpretación de la norma penitenciaria, las reducciones de pena aplicables por trabajo, buena conducta y estudios, se aplicarían sobre cada una de las penas de privación de libertad que el penado tuviese que cumplir y no sobre el límite máximo de cumplimiento que establece la legislación. Por ejemplo, si un preso tuviese que cumplir 3 condenas de 30, 20 y 10 años y se le aplicase una reducción de 5 años por buena conducta, estas se quedarían en 25, 15 y 5; que sumarían 45 años, manteniendo la pena efectiva de 40 años que es la máxima pena que nuestra legislación permite.
Sin embargo, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos determinó en 2012 que la doctrina Parot violaba los artículos 7 y 5.1 del convenio europeo de derechos humanos. Esto impidió que se pudieran hacer cambios en la legislación española que tuvieran como resultado una duración efectiva de las penas menos conveniente para el terrorista que tuviera varias condenas.
Intercambio de antecedentes penales
La polémica Ley sobre intercambio de información de antecedentes penales que fue un coladero para otorgar beneficios a los etarras en prisión. Mediante una «triquiñuela», Sumar logró colar una enmienda en esta norma que venía a suprimir un artículo y la disposición adicional que impedía, hasta esa fecha, que los miembros de ETA condenados pudieran descontarse las penas que hubieran cumplido en Francia. Estos de Sumar parece que velan por los intereses de los chicos de la ETA, aunque no son los únicos culpables del desatino.
Prescripción de delitos
La prescripción de delitos en España está regulada por el Código Penal (art. 131), y depende de la gravedad de la pena máxima prevista: va desde 1 año para delitos leves hasta 20 años para delitos graves (penas de más de 15 años).
Una vez que el delito se considera prescrito, la persona no puede ser enjuiciada ni recibir sanción por ese acto.
Algunas valoraciones personales
Nos guste más o menos, la legislación penal hace prevalecer el interés por la re-educación y la reinserción social de los penados por encima del cumplimiento de la pena. Habría que preguntarse si son precisamente los terroristas, que han hecho gala de su desprecio por la vida y las libertades de los demás, que no han pedido perdón a sus víctimas, que no han colaborado con la justicia en el esclarecimiento de los crímenes cometidos por la banda y de cuya autoría no se tiene conocimiento y que, por último, pero no menos importante, no han hecho frente a la responsabilidad civil de sus delitos, los que deben ser los mejores candidatos para obtener beneficios penitenciarios.
La derogación de la doctrina Parot tiene una primera consecuencia para cualquier terrorista: “Solo el primer asesinato tiene un coste penal para el culpable, ya que los otros crímenes salen gratis al aplicarse la reducción de penas sobre los 40 años de máxima pena efectiva”. Como consecuencia de este dislate, se da con frecuencia la circunstancia de que algunos terroristas no llegan ni siquiera a cumplir un año de privación de libertad por cada uno de sus asesinatos. ¿Habrán caído en la cuenta de esto los «sabios» jueces del TEDH? ¿Creen ustedes que estas medidas disuaden o alientan la actividad terrorista? Yo tengo bastante clara la respuesta.
El artículo 100.2, interpretado a conveniencia, permite un tercer grado encubierto sin que las condiciones exigibles para su aplicación hayan sido adecuadamente satisfechas. No estoy en contra de que el Estado sea generoso con quien abandone las armas y su actividad delictiva, pero solo con aquellos que cumplan escrupulosamente los requisitos que contempla el tercer grado penitenciario antes mencionado y siempre que las medidas de generosidad tengan una aprobación explícita de las víctimas.
Dado que la prisión permanente revisable se introdujo en 2015 en la legislación española, no sería de aplicación a terroristas que fueron juzgados con antelación. En cualquier caso, las revisiones periódicas de la pena abren una puerta a la subjetividad.
Como consecuencia de su prescripción, al haber transcurrido ya más de 20 años, todos los muchos cabos sueltos del 11-M ya no podrán ser esclarecidos. Y si lo son, no tendrán consecuencias penales. La prescripción de delitos de terrorismo es, a mi juicio, otro error que da una baza más a los delincuentes en su enfrentamiento con la sociedad, que sí cumple las reglas de convivencia. Sobre todo, a la delincuencia organizada que busca la máxima impunidad. Piensen que solo se necesita colapsar el trabajo de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, o de los jueces y fiscales, para conseguir que la mayoría de delitos acaben prescribiendo por falta de recursos. Además, como a los terroristas encarcelados no se les exige, en la práctica, colaborar con la justicia para obtener medidas de alivio penitenciario, pues hay poco que hacer. Opino que un delito de terrorismo no debería prescribir jamás.
BREVE HISTORIA DE ETA
La banda terrorista ETA, de ideología socialista, comenzó a matar en 1964. Los autores de los primeros atentados fueron detenidos y condenados a muerte en el proceso de Burgos. Sin embargo, la pena de muerte se conmutó por la de cárcel como consecuencia de presiones internacionales.
Con la llegada de la democracia, se concedió una amnistía que no evitó que ETA siguiese matando, extorsionando y secuestrando para financiarse y elevar su apuesta frente a una hipotética negociación o cesión incondicional del Estado a sus pretensiones.
ETA dirigió sus atentados sobre jueces, fiscales, empresarios, periodistas, políticos y cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado. Atentados indiscriminados que costaron la vida, que se tenga conocimiento, a 830 personas, la mayoría después de la transición democrática, y entre los que se encuentran 22 niños, así como la invalidez de muchas otras personas. La mayoría, victimas indefensas que no pueden considerarse como daños colaterales cuando los atentados podían ocurrir incluso en un gran almacén, como sucedió en Hipercor.
La actividad de ETA fue posible durante tantos años por varias razones entre las que yo destacaría:
- La falta de acción contundente por partidos democráticos de izquierdas y nacionalistas vascos (esos buenos chicos del PNV que pretendían recoger las nueces que conseguían hacer caer los terroristas), así como de la penosa complicidad de un sector de la iglesia vasca que les dio amparo
- Por otra parte, ha quedado constatado sobradamente el miedo de gran parte de la sociedad vasca a ser percibida como enemigos de la banda, en el hipotético caso de mostrar cualquier actitud poco afecta, y el falso relato, que caló entre los ignorantes, de que este «movimiento» buscaba la libertad de un oprimido pueblo vasco. Opresión ninguna. Muy al contrario, las mayores inversiones franquistas se hicieron en la comunidad vasca, así como el mantenimiento de una exención parcial de impuestos de herencia carlista, que se remonta a 1878, y que se ha dado en llamar el cupo vasco. Privilegios que muy pocos han sabido agradecer.
- Apoyo de organizaciones terroristas internacionales de corte marxista como el IRA o las FARC, así como de países interesados en desestabilizar España como Venezuela, Cuba y Argelia, con los que la ETA tuvo lazos estrechos.
Se sabe que hubo negociaciones iniciadas tanto por el PP como por el PSOE para acabar de forma negociada con la actividad de ETA cuando cualquiera de esos partidos políticos gobernaron, aunque nunca se han conocido detalles sobre éstas o las razones de su fracaso. También hubo un intento chapucero de guerra sucia contra la organización terrorista a manos del PSOE, los llamados GAL, que no produjo más que un enorme descrédito institucional y una excusa para desviar caudales públicos de los llamados fondos reservados.
La ETA, una banda armada que se dedicó al asesinato y a la extorsión bajo el pretexto de liberar al pueblo vasco, siempre tuvo claro que su forma de mejorar su apuesta de negociación era poner más muertos encima de la mesa. La ETA, carente de fundamentos éticos, no solo atacó las instituciones del Estado sino también la convivencia, la libertad y la dignidad humana.
En 2011, con el PSOE en el poder, ETA declaró el cese de los atentados sin que reconociera su rendición, pidiese perdón, ni entregase las armas. Sin duda un avance importante, aunque a un alto precio y que, posiblemente, nunca conozcamos de forma completa la hipoteca que estamos comprometidos a pagar.
11-M, UN ATENTADO QUE CAMBIÓ LA HISTORIA DE ESPAÑA
Es indudable que, desde la transición, y más concretamente desde la fatídica fecha del 11 de marzo de 2004, la sociedad española ha cambiado mucho. Se trata de un hecho que pocos podrán refutar. Hay dos preguntas que podríamos hacernos:
¿Se trata de un cambio intencionado o accidental?
¿Este cambio ha beneficiado o perjudicado a la sociedad española?
El atentado del 11-M cambió la historia de España y del que todavía, por desgracia, no se conoce a ciencia cierta su propósito, su autoría intelectual y sus fuentes de financiación. Incluso, por no conocer, tampoco se tiene certeza absoluta, tras las pruebas periciales de la peritación independiente, de cuál fue el explosivo que provocó la masacre.
Si el lector estuviera interesado en repasar las circunstancias pormenorizadas de este atentado que cambió muestra historia, puede echar un vistazo al artículo https://adelanteespana.com/11-m-de-2004-se-hizo-justicia-eusebio-alonso. También recomiendo encarecidamente, como análisis crítico de los hechos, los videos que se pueden encontrar en los siguientes enlaces:
https://terraignota.es/11m-el-principio-del-fin
Considerando los enormes beneficios que ETA obtuvo tras el salvaje atentado del 11-M, cuesta mucho trabajo creer que esta organización criminal fuera completamente ajena a él. ¡Las casualidades no existen!
Después de negociaciones con un PSOE en la oposición, previas al 11-M, de las que no se conoce su contenido, y tras la llegada inesperada del PSOE al poder en marzo de 2004, consecuencia de una manipulación mendaz de los hechos por algunos medios de comunicación afines, no pocas cosas han beneficiado a la organización terrorista.
- ETA ha conseguido sus objetivos políticos, pudiendo presentar a las elecciones a un partido afín, Bildu, que no condena la violencia y que sigue estando orgulloso del daño que ha causado la organización terrorista en España.
- No ha entregado las armas.
- No ha pedido perdón a las víctimas.
- No ha satisfecho íntegramente la responsabilidad civil que se ha sufragado «provisionalmente» por el Estado con los impuestos de todos nosotros, ya que las víctimas no pueden esperar.
- No ha ayudado a hacer justicia con objeto de esclarecer los más de 300 asesinatos cuya autoría aún se desconoce y que, previsiblemente, quedarán a beneficio de inventario por el escaso interés de las autoridades de nuestro país.
- El entorno abertzale enaltece impunemente a los asesinos presentándolos como héroes ante la población vasca con la permisividad de los gobiernos central y autonómico.
- Blanqueo de la organización terrorista con una ley de memoria democrática sesgada que los presenta como luchadores contra el régimen de Franco, cuando tras la muerte de éste, y después de una generosa amnistía, ETA siguió matando todavía más.
- Abandono gubernamental progresivo del apoyo a las víctimas. Con desprecio al sacrificio que éstas hicieron por España.
- Política de agrupamiento de presos en la comunidad vasca y excarcelaciones prematuras. El artículo 100.2 del reglamento penitenciario, aplicado recientemente a varios presos sanguinarios de ETA, permite, a criterio subjetivo del juez de vigilancia penitenciaria, salidas diarias del preso que haya accedido al segundo grado. Sorprende que ni siquiera la fiscalía de la audiencia nacional, aunque sea por un mínimo de estética, recurra estas medidas de excarcelación. Tal vez sea porque todos sabemos de quién depende la fiscalía.
- Anestesiado masivo de la población que, a pesar de los hechos, sigue creyendo el relato de que ETA perdió la “guerra” y que su criminal existencia estuvo justificada para combatir el franquismo. No se engañen, no hubo una guerra sino una actuación criminal y cobarde ante víctimas indefensas.
- Bildu consigue satisfacer su proyecto de poder. A nivel nacional, a cambio de apoyo al PSOE de Sánchez en su investidura. Por otra parte, y según las encuestas de intención de voto, es previsible que este partido, que ha contado en sus listas con miembros de ETA, consiga gobernar en la comunidad vasca tras las próximas elecciones autonómicas. ¡Mal negocio harán los vascos si esto llega a ocurrir! La izquierda radical ha demostrado, a lo largo de la historia, que se vale de la democracia para llegar al poder, dejando de aceptar la democracia y el juego limpio en ese mismo momento. Estoy seguro de que no les faltará el apoyo del PSOE y otros partidos de izquierda si fuese necesario. Amigos, ¡En el pecado está la penitencia! Solo se aprende de los errores, aunque por desgracia hay errores que no permiten la marcha atrás.
Conviene recordar que, al día de hoy, solo existen tres tipos de terrorismo en nuestro planeta. Terrorismos entre los que habrá que buscar la autoría de este vil atentado del 11-M:
- Aquel que es alentado por una ideología de izquierdas totalitaria, como la de ETA, poco o nada compatible con la democracia bien entendida,
- El terrorismo fundamentalista islámico que pretende imponer una teocracia y combatir cualquier idea de libertad por doquier, como Al Qaeda o el Estado Islámico, y, por último,
- El protagonizado por servicios secretos de cualquier país que busca revancha, o unos objetivos políticos o económicos determinados, escondiéndose en el anonimato en lo que se viene a denominar como «atentado de falsa bandera». Atentado con el que se intentaría, además, culpabilizar a terceros para evitar tener que dar explicaciones incómodas y conseguir desviar la culpa de forma provechosa.
En el caso del 11-M, como indico en el artículo cuyo enlace he compartido antes, el único terrorismo que yo descartaría, tras el análisis de las evidencias conocidas y de los puntos oscuros, es el terrorismo islámico. Justo lo contrario de lo que se nos presenta en la teoría oficial. Autoría que tuvo, sin duda, también el infame apoyo de una trama interna. Trama encargada de sembrar de pistas falsas que potenciaran una explicación interesada.
Contestando a las preguntas del comienzo de este apartado, yo afirmaría que el cambio de nuestra sociedad no se ha producido por accidente y, en mi opinión, la pérdida de valores, la corrupción galopante, la pérdida progresiva de libertades, la degradación de los indicadores de bienestar, como es la desaparición de la clase media, la deuda pública galopante y la falta creciente de independencia de las instituciones, tras los gobiernos de Zapatero y Sánchez, hacen que no podamos afirmar que la sociedad haya mejorado en absoluto. Mas bien lo contrario. Por inconcebible que pudiese parecer hace unos años, hoy es Bildu, el brazo político de ETA, el que impone exigencias al gobierno de Sánchez a cambio de mantenerlo en el poder. Los límites de lo impensable se han sobrepasado de largo.
LAS VICTIMAS
Las víctimas del terrorismo merecen nuestro máximo respeto y deben ser considerados como héroes nacionales porque ofrecieron su bien más valioso, su vida, ante los enemigos de la patria. Son un referente porque su experiencia y testimonio suponen un poderoso instrumento para crear conciencia sobre las consecuencias humanas del terrorismo y para impedir la radicalización de la sociedad. Sus vivencias y luchas son fundamentales para la memoria colectiva y la defensa de los valores democráticos. Además, es esencial contar con su apoyo y guía para el proceso de sanación de las sociedades afectadas. Tenemos que convencer a la sociedad de que no hay terrorismo bueno. Justificar, uno solo de ellos, implica justificarlos todos.
Debería contarse con las víctimas para la redacción de los cambios en el código penal aplicables a delitos de terrorismo y, también, antes de conceder privilegios injustificados a miembros del colectivo terrorista. El Estado no es quién para administrar un perdón que solo corresponde a las víctimas. Además, una generosidad precipitada, se interpreta como debilidad, y solo consigue, a la larga, agravar las cosas. Cuando la ley no puede garantizar la aplicación adecuada de la justicia, no quedan argumentos suficientes para convencer a la víctima de que no busque, por su cuenta, una adecuada satisfacción. No olvidemos que los terroristas, que son los causantes del daño, pueden retomar tarde o temprano su vida. Las víctimas NO. A las víctimas tan solo les queda disfrutar de las vistas del cementerio.
En la actualidad, las víctimas resultan, con demasiada frecuencia, un estorbo para los intereses de los partidos políticos sin escrúpulos. Aquellos que prefieren tomar partido, de forma ignominiosa, del lado que más rédito les ofrece. ¡La decencia no cotiza en la Bolsa! Me temo que ya no hay demasiado interés por seguir investigando los atentados de ETA sin resolver. Ahora toca excarcelar, por la vía rápida, a los presos de la banda terrorista. ¡Las preferencias quedan bastante claras! Por desgracia, se va cumpliendo inexorablemente la profecía de Pilar Ruiz Albisu, madre de Joseba Pagaza, dirigida a Patxi López, actual portavoz del PSOE: «diréis y haréis cosas que nos helarán la sangre».
El mayor sacrificio es el de dar la propia vida. Las víctimas del terrorismo así lo han hecho, o han recibido daños con secuelas irreparables, sólo por el hecho de ser españoles. Cualquier país con un mínimo de dignidad y sentido del honor debería honrar, y no traicionar nunca, a los que sufrieron esa horrible experiencia. Por encima de conveniencias políticas y coyunturas, ¡Les debemos memoria, dignidad y justicia!
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5 comentarios en «Normalización, blanqueo y medidas de gracia para el terrorismo de ETA | Eusebio Alonso»
Los atentados yihadistas cometidos el 11 marzo 2004, tres días antes de las Elecciones Generales, desataron en España un terremoto político cuyas consecuencias aún perduran. Marcaron la historia de España.
Los cuatro o cinco principios básicos, que sustentaban el espíritu de concordia desde que se inició la “transición” en los años 70, desaparecieron a partir de estos atentados. PSOE y PP utilizaron los atentados según sus intereses, con el consiguiente advenimiento de nefasto Zapatero, quién abrió la brecha del resentimiento con la ley de “Memoria Histórica”.
Nunca debió de darse esta situación. Los TEDAX, dos horas después de las explosiones, 10:00 horas del mismo día 11, antes de neutralizar dos bombas que no explosionaron (Atocha y El Pozo), observaron que la sustancia explosiva era de color blanco. No de color rojo como la dinamita Titadyn utilizaba ETA. Datos comunicados inmediatamente a las autoridades policiales, como se refleja en una nota incorporada inmediatamente al sumario.
Así consta en página 30 y en documento oficial nº 5 del anexo del libro «Las Bombas del 11-M. Relato de los hechos en primera persona». (Amazon 2014) del que fuera jefe de los TEDAX, comisario Juan Jesús Sánchez Manzano. Acceso gratuito portal bibliográfico universitario Dialnet.
Aznar se precipitó con un telegrama a embajadas y organismos internacionales el mismo día 11, a las 17:30 hrs., acusando a la banda criminal ETA como autora de los atentados. Este fue el origen y causa (justificación) de la manipulación mediática que vino después.
Pedro J Ramírez, Casimiro García Abadillo y Federico Jiménez Losantos, con mentiras y medias verdades, acusaron a policías, jueces y fiscales de conspirar para encubrir a terroristas (por ejemplo, «Informe ácido bórico», 2006). Con sus “teorías de la conspiración del 11 M”, ignoraron y despreciaron las sentencias de Audiencia Nacional (2007) y Tribunal Supremo (2008). Más información documentada sobre estas teorías en internet.
Con su mala praxis periodística dividieron a las victimas y causaron la crispación social y política cuyas secuelas aún están presentes. Ayudaron a Zapatero a ganar su segunda legislatura en 2008, con las preguntas parlamentarias de Zaplana dictadas por Pedró J Ramírez. Las cuales aprovechó muy bien Rubalcaba para seguir tensionando el ambiente político hasta las elecciones de 2008.
Aún, en junio de 2009, estos periodistas seguían insistiendo en la autoría de la banda criminal ETA con la promoción del libro «Titadyn» (dinamita utilizada por ETA). Casimiro García Abadillo lo prologó con una extensa recopilación de las “teorías” y las especulaciones que ellos habían inventado y difundido.
Sería muy largo discutir algunos de sus puntos de vista. Le remito a los enlaces que acompañan mi artículo. Disculpe que le diga que parece un poco flojo el argumento de que el explosivo que se viera en las dos bombas que no explotaron fuera de otro color al Tytadyne. Raro es que hubiese tiempo para ver el color del explosivo pero no se pudieran neutralizar para analizarlo a fondo, o proceder a una explosión controlada que permitiera recoger muestras para una análisis por la policía científica, no por los Tedax, que por inexperiencia o mala dirección, impidieron la posibilidad de una peritación experta de la inmensa mayoría de esas pruebas recogidas. En fin, cada uno es libre de dar crédito a lo que le parezca y de pensar lo que más le guste. En eso no voy a entrar. A mi no me guía la ideología sino el interés por aplicar el sentido crítico. Hay demasiadas cosas que no cuadran en la mochila de Vallecas, la renault Kangoo y muchas otra evidencias que llevaron a sustentar la sentencia definitiva. Sentencia que le recuerdo que no probó la autoría intelectual de Al Qaeda.
No me gusta entrar en controversias cuando sólo se emiten opiniones sin argumentos sólidos ni pruebas en los que fundamentarlos. El color de la materia explosiva esta probada: hay una nota informativa de la madrugada del día 12, incorporada al sumario (la puede localizar en el libro que se cita, del jefe de los TEDAX. Además, tiene en la sentencia de la AN reflejadas las declaraciones de los TEDAX que neutralizaron esas bombas. Los enlaces a dichas declaraciones los puede encontrar en Wikipedia, donde constan más enlaces y referencias que acreditan la verdad judicial. Son documentos oficiales incorporados a u procedimiento judicial, en los que cabe dudas de su veracidad.
Los periodistas conspiracionistas y demás adláteres no han acreditado sus teorías, sólo se han quedado en especulaciones ridículas.
Yo tampoco voy a entrar en controversias porque el asunto está muy claro para mí. Aplique usted un poco de pensamiento crítico y escuche otros puntos de vista sobre los hechos. El 11-M es un cúmulo de chapuzas, que se dieron por buenas por conveniencia. La pruebas fueron absolutamente inconsistentes, lo que demuestra que la trama fue muy chapucera. Algo parecido a lo que ocurrió con los GAL.
La mochila de Vallecas, que nadie sabe como apareció en esa comisaría, permitió acceder a una tarjeta SIM, que es poco menos que una tarjeta de visita del terrorista, habiéndose podido accionar las bombas con una alarma que no necesitaba dejar pista alguna. Por no mencionar la metralla de esa bolsa que no cuadraba con la autopsia del cuerpo de las víctimas. Un atentando que no fue suicida como se espera de los atentados yihadistas y que, según los testigos que vieron supuestamente a la misma persona en varios trenes a la vez, actuaron a cara descubierta. Tampoco me responde usted, ya que parece conocer el sumario, por qué no se desactivaron las mochilas que no estallaron, o se explotaron de forma controlada para coger muestras del explosivo. Tampoco se explica el porqué de haber desguazado los trenes enseguida en lugar de haberlos guardado con cadena de custodia como se hace con las pruebas en otros accidentes. Debido a esto, en la segunda peritación las pruebas, que analizaron inicialmente los TEDAX de forma imprecisa, y se habían inutilizado, no sirvieron para nada. No señor, no se trata de una actuación incompetente, se trata de otra cosa mucho más gorda.
Lo dejo aquí. Personas como Vds. son inasequibles al desaliento. Resulta infructuoso razonar, cuando lo que guía las opiniones es una convicción preconcebida o, posiblemente, manipulada.
Todas las dudas o especulaciones que Vd. menciona están demostradas y documentadas en libros con documentos oficiales irrebatibles. Le aconsejo estos tres libros, en los que no hay especulaciones. Contienen testimonios directos o referencias documentales para contrastar.
— «Las bombas del 11 M. Relato de los hechos en primera persona» (Amazon 2014). Autor el jefe de los TEDAX, el comisario principal Sánchez Manzano, en el que desmonta todas las teorías conspirativas y expone la manipulación de la que fueron objeto los atentados yihadistas. Adjunta unos 40 documentos oficiales y referencias que acreditan su contenido. Acceso gratuito a través de biblioteca digital universitaria Dialnet.
— “Voces del 11-M: Víctimas de la mentira», Víctor Sampedro publicado en 2024, con motivo del 20º aniversario. Editado por Planeta
— «11-M. Pudo evitarse», Fernando Reinares, recientemente publicado. Editorial: Galaxia Gutenberg.
En el 2022 se estrenó un documental en Netflix, “11 M (2022)”, muy interesante e ilustrativa, con la intervención de victimas, jueces, fiscales, policías, bomberos, servicios sanitarios, periodistas, políticos, ….