Las recientes actuaciones del Juzgado Central de Instrucción número 4 de la Audiencia Nacional, dirigidas por el magistrado José Luis Calama, en colaboración con la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal de la Policía Nacional, centradas en las actividades de asesoría y representación internacional desarrolladas por el expresidente del Gobierno, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, coinciden cronológicamente con la publicación de informes oficiales de la inteligencia española que advierten de manera explícita sobre las estrategias de penetración y el despliegue de redes de influencia por parte de entidades vinculadas a la República Popular China.
Tal y como señala El Confidencial Digital, para los analistas especializados en relaciones internacionales y seguridad, el escenario actual pone de manifiesto una disonancia estructural: mientras los canales de diplomacia económica e institucional del Ejecutivo al más alto nivel han priorizado el acercamiento comercial con Pekín, los documentos de la contrainteligencia estatal tipifican estas interacciones como vectores de riesgo potencial para las estructuras estratégicas y de decisión del Estado.
Investigación judicial contra José Luis Rodríguez Zapatero
El procedimiento instruido por el magistrado José Luis Calama ha generado una notable repercusión institucional al incorporar la citación en calidad de investigado-imputado del expresidente Rodríguez Zapatero, autorizando asimismo el análisis de la documentación vinculada a sus oficinas profesionales. Las líneas de investigación de la Unidad policial indagan en la presunta comisión de delitos de tráfico de influencias, organización criminal y falsedad documental. Si bien el origen del sumario se encuentra ligado a las operaciones de financiación y el rescate de la aerolínea Plus Ultra, las ramificaciones de la causa han comenzado a incorporar el examen de los flujos económicos y contractuales procedentes de corporaciones chinas.
Las pesquisas de la Policía Nacional y los documentos del juez instructor no solo apuntan a los vínculos con Venezuela por el rescate de la citada aerolínea, sino que señalan a China, un país con cuyo régimen Zapatero tejió relaciones estables durante años. La investigación judicial dota de relevancia a los viajes del exjefe del Ejecutivo al país asiático, los proyectos empresariales en los que intervino y las reuniones mantenidas con empresarios estrechamente conectados con las estructuras del Partido Comunista Chino.
Pagos y vinculaciones empresariales con China
Los datos del sumario, destacados originalmente por el diario El Mundo, señalan que en el período comprendido entre los años 2020 y 2025, el expresidente habría percibido contraprestaciones económicas procedentes de un ecosistema de consultoras, fondos de inversión, laboratorios de ideas y sociedades radicadas o vinculadas directamente con el tejido empresarial chino.
La Policía Nacional examina si estas transacciones corresponden a servicios legítimos de consultoría internacional o si, por el contrario, formaron parte de una estrategia para facilitar el acceso de corporaciones extranjeras a sectores regulados del mercado español, tales como el energético, el tecnológico o el de las telecomunicaciones.
Presión y espionaje del régimen chino en España
Las informaciones derivadas de las pesquisas policiales, recogidas por el diario digital El Independiente, sugieren que diversas empresas con participación estatal china habrían empleado canales de diplomacia no tradicional para aproximarse a centros de toma de decisiones en el territorio nacional. El objetivo de estas aproximaciones, de acuerdo con los indicios bajo análisis, se centraba en la obtención de información privilegiada respecto a contactos gubernamentales, operadores energéticos y estructuras comerciales estratégicas.
Estas acusaciones, por ahora indicios que se están investigando y deberán probarse en un juicio, se refieren a actuaciones realizadas durante años en los que informes oficiales del mismo ejecutivo advertían sobre la penetración en España de los servicios de inteligencia y de plataformas de influencia del régimen de Pekín. Los analistas advierten de que la laxitud ante estas operaciones debilita la seguridad nacional frente a los intereses de potencias extranjeras.
Informe Anual de Seguridad Nacional y riesgos de espionaje
El examen realizado por Confidencial Digital de las sucesivas ediciones del Informe Anual de Seguridad Nacional revela que la República Popular China es catalogada de manera recurrente como una potencia activa en el despliegue de operaciones de injerencia, desinformación y obtención de información en territorio español. El Gobierno lleva años priorizando la relación con China para posicionar al país como uno de sus socios principales en Europa. Esta postura de distensión comercial se mantiene a pesar de las actitudes críticas de otros socios de la Unión Europea y de las advertencias de Estados Unidos.
Sin embargo, esta relación diplomática no impide que China aparezca señalada en los informes del Departamento de Seguridad Nacional, organismo dependiente del Gabinete de la Presidencia del Gobierno. Aunque estos documentos suelen estar envueltos en ciertas ambigüedades y evitan señalar de forma directa a personas o partidos locales con lazos con estas potencias, las referencias a China cobran mayor interés ahora a la luz de las actividades de Rodríguez Zapatero que investiga la Audiencia Nacional.
El Informe Anual de Seguridad Nacional de 2023, elaborado con datos aportados por los ministerios de Defensa, Interior, Economía y el Centro Nacional de Inteligencia, divide los riesgos en 16 apartados estratégicos desde la aprobación de la Estrategia de Seguridad Nacional de 2021.
Actividades de los servicios de inteligencia chinos
El análisis de la contrainteligencia nacional se concentra de manera decisiva en los capítulos de espionaje e injerencias sobre el exterior y campañas de desinformación. El informe de 2023 dedicó párrafos específicos a alertar sobre el repunte y operatividad de las agencias de inteligencia chinas en España, destacando conclusiones muy claras.
Los servicios de inteligencia de China se muestran muy activos en la obtención de datos sobre decisiones de la Unión Europea y la OTAN, especialmente las relativas a la proyección de la Alianza Atlántica en el ámbito Indo-pacífico, captando para ello a fuentes europeas próximas a dichos entornos. Textualmente señala, “Los SI [servicios de inteligencia] de China siguen muy activos en la obtención de información sobre decisiones de la UE y de la OTAN, especialmente las relativas a la posición de la UE en temas de interés para China, y a la posible proyección de la Alianza Atlántica en el ámbito Indo-pacífico. Para ello, siguen captando y dirigiendo desde China a fuentes europeas próximas a los ámbitos mencionados”.
Uso de agentes no tradicionales
Crece de forma sostenida el empleo de agentes no tradicionales por parte de los servicios chinos para la obtención de información científico-tecnológica y para la injerencia en decisiones de la Administración pública. Así, señala, “Por otra parte, sigue creciendo el empleo por parte de los SI chinos de agentes «no tradicionales», tanto para la obtención de información, especialmente en el ámbito científico/tecnológico, como para la injerencia en decisiones de la Administración que afecten a los intereses de China”.
En territorio español, China continúa desarrollando capacidades aplicables a una estrategia híbrida, enfocadas en la construcción de redes de influencia en las altas esferas del poder político y económico para ejercer presión sobre temas sensibles.
Estas actividades optimizan su éxito al combinarse con el uso de la colonia china residente, el poder blando sociocultural y la recepción de inversiones económicas.
Estrategia híbrida y uso del poder blando chino
Los documentos oficiales de seguridad detallan que China recurre a una combinación de espionaje, propaganda y desinformación mediante agentes de influencia para interferir en los asuntos internos del país. Históricamente, el informe de 2020 ya advertía de la actividad de Estados dedicados a reforzar sus estrategias híbridas para interferir con fines de desestabilización. Asimismo, el documento de 2021 alertaba de que los instrumentos híbridos, incluyendo agentes de influencia, fundaciones y organizaciones, reforzaban sus vínculos con sectores de la política y el sector privado en España.
El Foro contra las Campañas de Desinformación documentó en 2025 que la influencia informativa de Pekín se consolida mediante contenidos alineados con los intereses del Partido Comunista Chino distribuidos por el sistema mediático nacional. Esta estrategia persigue proyectar narrativas favorables en debates sobre comercio y tecnología, empleando técnicas de cultivo de apoyo para expandirse globalmente. Así, “La influencia informativa de China en España se manifiesta en la presencia de contenidos en español producidos por medios estatales chinos y difundidos a través de distintos actores del sistema mediático nacional. Entre estos se encuentran publicaciones elaboradas por órganos oficiales de comunicación chinos, como China Watch y China Hoy, junto con contenidos procedentes de Xinhua, la agencia estatal china, que han sido redistribuidos por EFE, agencia nacional española, además de la disponibilidad de canales como CGTN o China FM en plataformas de radio y televisión”.
Estrategias de injerencia y campañas de desinformación
El aparato de propaganda chino utiliza de manera intensiva canales físicos y socioculturales para proyectar una imagen positiva de su régimen y mitigar las críticas internacionales sobre derechos humanos, según recogen los análisis del Foro contra las Campañas de Desinformación de 2024. Para ello, el régimen promueve actividades como las celebraciones del Año Nuevo Chino o alianzas como la Spain-China Foundation. En el plano comercial, se detecta un fuerte énfasis en el sector automovilístico de vehículos eléctricos a través de guerras de precios y campañas publicitarias para posicionarse en ventaja geopolítica.
Otras narrativas identificadas buscan menoscabar la confianza ciudadana resaltando la vulnerabilidad del sistema energético español o retratando a España como un actor supeditado a los intereses de Estados Unidos en decisiones soberanas, tales como las restricciones a la firma tecnológica Huawei. Para amplificar su eficacia persuasiva, Pekín adquiere participaciones en medios extranjeros y patrocina a creadores de contenido, recurriendo además al reclutamiento de especialistas, científicos e investigadores occidentales a través de redes sociales como LinkedIn, dinámicas asociadas al programa Thousand Talents Plan. En España, el Partido Comunista de China impulsa de forma directa la creación y el aumento de recursos para organizaciones y laboratorios de ideas afines mediante la organización de eventos.
Implicación de Huawei y contratos vinculados a Zapatero
Las formas de operar descritas por los organismos de inteligencia muestran una coincidencia directa con las actividades públicas desarrolladas por José Luis Rodríguez Zapatero para estrechar los lazos con el gigante asiático. Una de las principales controversias reside en la implantación de la tecnológica china Huawei en infraestructuras de las administraciones públicas de España.
Según desveló el diario digital The Objective, el expresidente del Gobierno intervino de manera directa ante las instituciones estatales para asegurar el mantenimiento de un contrato de suministro tecnológico de la Dirección General de la Policía con Huawei. En paralelo a estas gestiones de mediación, las investigaciones de la Unidad policial han supuesto la intervención de dos contratos formalizados por la empresa multinacional china con la sociedad What The Fav, mercantil de la que son propietarias las hijas del expresidente Zapatero. El desenlace de las investigaciones determinará si las redes de influencia penetraron de forma efectiva los mecanismos de toma de decisiones del Estado español.
Mucho más que una amenaza
Mientras la opinión pública española se distrae con debates superficiales, el régimen de Pekín ejecuta una silenciosa y agresiva estrategia de colonización digital e institucional en nuestro país. Redes de espionaje y antenas de influencia controladas por el Partido Comunista Chino se han infiltrado ya en los servidores de la administración pública, universidades estratégicas y sectores industriales clave, operando con total impunidad ante la ceguera de los ciudadanos y la alarmante pasividad de las autoridades. No estamos ante un simple intercambio tecnológico o comercial, sino ante un asalto invisible a la soberanía nacional. Cada infraestructura crítica cedida y cada base de datos expuesta representa un caballo de Troya que otorga a una potencia extranjera el poder de monitorizar, manipular y chantajear el futuro de España sin haber disparado un solo tiro.
La complacencia de las instituciones españolas empezando por el Ejecutivo roza la negligencia criminal al normalizar la presencia de entidades que actúan como filiales de los servicios de inteligencia de Pekín. Al permitir que corporaciones e investigadores vinculados al régimen totalitario gestionen redes de comunicación críticas y proyectos científicos de alto nivel, el Estado está financiando y facilitando su propio espionaje. España se ha convertido en un territorio vulnerable y expuesto, donde la falta de un blindaje geopolítico firme y la permisividad con estas redes de infiltración amenazan con subordinar nuestras libertades y decisiones estratégicas a los intereses dictatoriales de una potencia hostil.
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