“El wokeismo intenta moldear y manipular la identidad de los jóvenes” – Marcel García, cantante y YouTuber

El wokeismo moldea y manipula a los jóvenes

“Los jóvenes están hartos del bombardeo de ideología que reciben en las escuelas, de que los culpen por ser hombres y de los intentos de hacerlos dóciles”.

Marcel García es cantautor e influencer en redes sociales. Con casi 900.000 suscriptores en su canal de YouTube, García es uno de los principales críticos españoles del progresismo, el feminismo radical y la ideología de género. 

El periodista Álvaro Peñas le entrevista para European Conservative. Por su interés reproducimos dicha entrevista 

Desde que Donald Trump acabó con el legado progresista de los demócratas, muchos consideran que el wokismo está muerto. ¿Estás de acuerdo?

No, creo que aún estamos en plena batalla. Es cierto que la situación ha mejorado porque el progresismo se está enfrentando frontalmente en redes sociales, e incluso algunos medios de comunicación se atreven a decir cosas que hasta hace poco parecían impensables. Es evidente que la victoria de Trump en Estados Unidos ha marcado un cambio fundamental, al igual que la compra de Twitter por parte de Elon Musk, ahora X. Hemos visto al director ejecutivo de Facebook, Mark Zuckerberg, disculparse públicamente por la censura y a muchas grandes empresas distanciarse de la ideología progresista. El regreso de la libertad de expresión a las redes sociales permite a las personas encontrar contenido que antes estaba censurado y tomar sus propias decisiones. De eso se trata la batalla cultural. 

Corremos el riesgo de relajarnos y creer que ya está todo hecho, pero aún podemos ver casos como el de España, donde la ideología woke tiene un enorme apoyo político y mediático.

¿Cuanto tiempo llevas con tu canal?

Mi actividad pública comenzó en 2018, cuando lancé el videoclip de la canción «Transfobia», una canción satírica que provocó una reacción furiosa del lobby LGBT. Los primeros años fueron bastante duros, pero desde entonces he visto un cambio enorme: hemos pasado de la censura brutal a la innovación. Quienes me dieron la espalda por esa canción ahora son mis seguidores e incluso tienen opiniones más firmes. Sin embargo, todavía no hay libertad completa. En cierto modo, hay que autocensurarse para evitar ser cancelado, aunque antes era mucho peor.

En tus videos, hablas de los comentarios que recibes de muchos jóvenes hartos de la ideología de género o del feminismo radical. ¿Hay una reacción negativa contra el progresismo?

Sí, en España hay una clara reacción entre los jóvenes, especialmente los chicos, contra la ideología progresista, e incluso veo que muchos de ellos están desarrollando un interés por el catolicismo. Están hartos del bombardeo ideológico que reciben en las escuelas, de que se les culpe por ser hombres y de los intentos de someterlos. Con las chicas, sin embargo, es diferente. En una ocasión, me invitaron a dar una charla sobre ideología de género en un instituto, y mientras los chicos aplaudían, las chicas guardaban silencio. Han sido más victimizadas, y eso las confunde aún más. 

Confusión: ¿es eso lo que busca la ideología de género?

Sin duda, la duda es normal en la infancia y la adolescencia, y todo se absorbe. Por eso, los propagadores del progresismo están obsesionados con estas etapas e intentan inculcar su ideología en la educación para moldear y manipular la identidad de los jóvenes.       

¿Ha tenido éxito el progresismo en enfrentar a hombres y mujeres entre sí?

Sí. Los jóvenes se están alejando del progresismo, pero al mismo tiempo, suelen caer en una visión muy individualista, y lo normal, que es que ambos sexos interactúen, deja de ocurrir. Veremos qué pasa en el futuro, pero esto no es característico de una sociedad sana. En mis videos, intento transmitir un mensaje conciliador y explicar que toda esta confrontación no es espontánea, sino que han sido conducidos a ella. Los sexos son diferentes, pero están diseñados para cooperar, para formar equipo, no para pelearse.

También tienes muchos seguidores en Latinoamérica. ¿Cómo es la situación allí?

Hay países como Argentina y Chile donde la situación es muy similar a la de España, pero en otros, la ideología de género no ha arraigado con la misma fuerza y ​​la sociedad ofrece más resistencia, sobre todo por motivos religiosos. Sin embargo, el progresismo se ha extendido por todas partes. En Perú, un país muy católico, participé en un debate con jóvenes de 14 años, y la situación fue muy similar a la charla que di en España: los chicos me aplaudieron y las chicas me llamaron «transfóbica» por decir que un hombre no puede ser mujer.        

Cuando veo las respuestas a mis videos, que me llegan de 25 países diferentes con contextos muy diversos, me doy cuenta de que no debemos dejar de repetir lo obvio una y otra vez. Sí, el progresismo es absurdo, pero hemos visto cómo ha llegado a prevalecer porque muchos no alzaron la voz.          

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