La capitulación del bipartidismo PP-PSOE y la entrega de Ceuta y Melilla a Marruecos

sistema partitocrático PP-PSOE

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Feijóo: «Yo no creo, honradamente, que le tenga que pedir explicaciones a Marruecos»

El escenario político español asiste a un ejercicio de sumisión intolerable que compromete directamente la integridad territorial del Estado. El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha asegurado recientemente que él no tiene que pedir explicaciones a Marruecos tras la invasión de más de 70.000 marroquíes a Ceuta desde territorio marroquí. El jefe de la oposición plasmó esta aberrante afirmación en una entrevista concedida a Ok Diario. En dicha intervención, pese a señalar de forma tibia la responsabilidad de Marruecos en los hechos, planteó textualmente que no cree, honradamente, que le tenga que pedir cuentas al reino alauita. Esta declaración coincide de manera milimétrica con la postura oficial que mantiene el gobierno de Sánchez y el PSOE. Ambos partidos eximen de responsabilidad real a Marruecos, el lugar exacto desde donde salen los miles de personas que invaden las fronteras españolas.

Esta actitud ruin y cobarde retrata a un bipartidismo que ha decidido ponerse de rodillas ante Marruecos y ante los intereses de terceros países. Los líderes de las dos principales formaciones políticas de España demuestran que están dispuestos a consumar, a corto plazo, la entrega de Ceuta y Melilla a Marruecos. Nos encontramos ante una auténtica traición a España.

Los políticos del consenso constitucional no solo rechazan aplicar medidas contundentes de defensa, sino que además le pondrán la soberanía en bandeja al país vecino. La inacción de hoy en las ciudades autónomas prepara el terreno para los desafíos del mañana. Si el Gobierno y la oposición toleran la pérdida de soberanía en Ceuta y Melilla, las islas Canarias sufrirán las consecuencias de esta debilidad en el siguiente turno. Posteriormente, el expansionismo marroquí fijará su objetivo sobre Andalucía, aprovechando la total desidia de unas élites madrileñas incapaces de proteger el suelo patrio.

El eco histórico de la perfidia y el colapso de la soberanía nacional

La situación actual no representa un fenómeno aislado, sino que repite los capítulos más oscuros de la historia de España. El país padece crónicamente la traición de sus clases dirigentes, un mal que en el pasado protagonizaban los nobles y que ahora encarnan los políticos profesionales. Los paralelismos con el hundimiento del reino visigodo resultan evidentes y alarmantes. En la decisiva Batalla de Guadalete, disputada el 19 de julio de 711, los nobles Opas y Sisebuto abandonaron el combate de forma miserable. Estos aristócratas, pertenecientes al bando witizino, mandaban los flancos del ejército del rey Don Rodrigo y decidieron pasarse abiertamente al bando del invasor Tariq. Aquella deserción coordinada colapsó de inmediato la defensa de las legiones visigodas y provocó la derrota total del reino, abriendo las puertas de la Península a una ocupación de siglos.

En pleno siglo XXI, Alberto Núñez Feijóo y Pedro Sánchez asumen el papel histórico de aquellos nobles traidores. Ambos líderes debilitan los flancos de la seguridad nacional y desarman moralmente a la población ante los ataques híbridos del vecino del sur. La complicidad del PP y el PSOE destruye la capacidad de disuasión del Estado. España está completamente traicionada desde sus propias instituciones representativas. Los despachos oficiales de Madrid han vendido la soberanía nacional a cambio de una paz diplomática ficticia que solo beneficia a los intereses de Marruecos. No cabe la menor duda de que la entrega de Ceuta y Melilla a Marruecos avanza de forma implacable mediante un pacto de silencio que une a Moncloa con la sede de la calle Génova.

La debilidad estratégica compartida por Génova y Moncloa

El pacto tácito entre el Ejecutivo de Sánchez y el principal partido de la oposición anula cualquier posibilidad de una réplica contundente en Ceuta y Melilla. Feijóo prefiere emular el lenguaje ambiguo de la diplomacia socialista antes que exigir el respeto absoluto a los tratados internacionales. Al renunciar explícitamente a pedir explicaciones al monarca alauita, el líder del Partido Popular legítima la utilización de oleadas humanas como herramientas de presión política. El régimen marroquí lee esta debilidad como una luz verde para continuar con sus planes de anexión gradual a través de la estrategia de la zona gris.

La entrega de Ceuta y Melilla a Marruecos generará un efecto dominó que afectará gravemente a la seguridad de toda la cuenca mediterránea y del archipiélago canario. La historia juzgará con extrema severidad a los gobernantes actuales que, emulando la traición de Guadalete, abandonan la defensa de la patria y entregan las llaves de las fronteras históricas de España al enemigo.


TAGS: Traición, Marruecos, Ceuta, Melilla, Feijóo, Sánchez, Bipartidismo

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