La Ley de Seguridad Ciudadana que desprotege a la Policía y ampara a los manifestantes

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La nueva Ley de Seguridad Ciudadana ha generado un clima de polémica a su alrededor. Los motivos son la mayor exposición y vulnerabilidad de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado ya que se podrán grabar y distribuir imágenes de los agentes y la protección adyacente de los manifestantes en las protestas que ya no se necesitará pedir permiso para una protesta. Existen puntos clave que destacan por sus posibles consecuencias. Veásmolas:

Presunción de veracidad policial

Uno de los aspectos que se reformarán será la presunción de veracidad de los atestados policiales de manera que el acta que se extienda gozará de presunción de veracidad de los hechos en ella consignados, «siempre que resulte coherente, lógica y razonable, salvo prueba en contrario».

Grabación a los agentes

La peligrosidad de este punto ha sido repetida hasta la saciedad por los sindicatos. A partir de ahora no existirá una prohibición para grabar a los agentes. Por lo tanto, no «constituirá infracción la mera toma de imágenes en lugares de tránsito público y manifestaciones, o su mera difusión».

Manifestaciones sin permiso

Hasta ahora los agentes podían disolver manifestaciones que no estuviesen en conocimiento de las delegaciones del Gobierno. Sin embargo, los cambios en la ley concretan que la carencia del trámite previo de comunicación, «aun pudiendo considerarse infracción leve, no será motivo para impedir el ejercicio de las libertades de reunión y manifestación». Por lo tanto, los policías ya no podrán disolver las manifestaciones aunque los que protestan no cuenten con el permiso necesario para realizarlas.

Sin tiempo para identificar

Los agentes no podrán retener más de dos horas a aquellas personas que no se identifiquen. Anteriormente este margen se establecía en seis horas a pesar de que se tenía que dar uso del mínimo tiempo posible para realizar las labores de identificación del individuo. Este cambio supone una complicación más a la labor policial. En dos horas no nos da tiempo a hacer todas las comprobaciones necesarias. Es muy difícil», se quejan.