La Agencia Europea del Medicamento (EMA por sus siglas en ingles) ha reconocido hoy que los trombos aislados vinculados a un bajo número de plaquetas “deberían ser clasificados como uno de los efectos secundarios muy raros” asociados a la administración de la vacuna AstraZeneca. Sin embargo, sigue defendiendo que “sus beneficios superan a los riesgos”.

Este veredicto de la Agencia fue adelantado ayer por parte del responsable de la estrategia de vacunas , Marco Calaveri quien por primera ver reconoció este vínculo en una entrevista publicada en un periódico italiano.

Hasta ahora, la agencia había señalado que no existían evidencias científicas de una mayor incidencia de trombos entre las personas vacunadas que los registrados en la población general. A pesar de esto y -ante la alarma generada en algunos países que decidieron suspender la vacunación con este antídoto- la agencia decidió seguir investigando lo sucedido, sin llegar a descartar de plano ninguna hipótesis. De hecho, la EMA ha pedido información durante estas semanas a los estados que habían registrado estos casos de trombos ligados a un bajo nivel de plaquetas y también solicitó la ayuda de expertos independientes.

Ante la preocupación general, los ministros de Sanidad de los Veintisiete han sido convocados de manera extraordinaria a una reunión telemática a las seis de la tarde en la que analizarán el informe del organismo.

En las últimas semanas, los Estados europeos han interpretado de manera diferente los análisis de la agencia sobre esta vacuna. Países como Alemania y Holanda suspendieron la administración del suero en los menores de 60 años hace unos días. Sin embargo, España decidió en un primer momento limitar la vacunación con este antídoto hasta los 55 años y después dictaminó incrementar este límite hasta los 65 años. La decisión por parte de la Haya se produjo después de que se detectaran cinco casos de trombosis entre mujeres entre 25 y 65 años. Una de ellas acabó falleciendo después de desarrollar una embolia pulmonar extensa diez días después de haber recibido este suero.

La agencia europea sí ha apuntado una mayor incidencia de este tipo de trombos en mujeres que en hombres, pero el organismo también reconoció que los diferentes grupos prioritarios en las campañas de vacunación de cada Estado- con Reino Unido mucho más avanzado en el porcentaje de población inmunizada- hacían difícil tener pruebas concluyentes sobre esto último.

En su último informe del día 31, la EMA ya señalaba la importancia de dar información al personal médico sobre estos trombos, aunque en esos momento la agencia mantuviera que el vínculo no estaba probado. “Las personas vacunadas deberían ser conscientes de la posibilidad remota de que estos tipos de trombos muy raros ocurran. Si tienen síntomas que sugieran estos problemas, según la información descrita en el producto, deberían buscar de manera inmediata atención médica e informar a los profesionales sanitarios de su vacunación reciente”, reza la nota de prensa difundida.

Alerta ante estos síntomas

Ahora recomienda a las personas vacunadas que acudan inmediatamente al médico si desarrollan los siguientes síntomas:

-dificultad para respirar,

– dolor de pecho

– hinchazón en la pierna

– dolor abdominal persistente

– síntomas neurológicos, incluidos dolores de cabeza intensos y persistentes o visión borrosa

-pequeñas manchas de sangre debajo de la piel más allá del lugar de la inyección.

(Mirentxu Arroqui. Diario La Razón)

Por Redaccion

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