La crisis de la vivienda es crisis de familia | Mariano Martínez-Aedo

Crisis de la familia y vivienda

Cualquier persona que contemple la situación actual de la sociedad española contempla que sufrimos una gran crisis de la familia y una gran crisis de la vivienda. Y entiende que haya un gran impacto de la segunda sobre la primera. Efectivamente, si es difícil acceder a una vivienda, se dificulta mucho la formación de nuevas familias.

Sin embargo, este artículo plantea el efecto contrario. Aunque existen muchas razones para que la vivienda tenga grandes problemas (crecimiento de la población por la inmigración, inseguridad jurídica que lleva a que muchos propietarios no alquilen sus viviendas, el aumento de los costes de construcción que la encarecen, etc.) la crisis de la familia impacta como causa fundamental de los problemas de la vivienda en España.

El impacto de la desfamiliarización en el mercado inmobiliario

En efecto, el proceso de desfamiliarización, donde cada vez hay más gente solitaria, se retrasa la edad de matrimonio, más personas divorciadas y más familias monoparentales, etc. conlleva un enorme aumento en el número de viviendas necesarias, hasta el punto de tener mayor impacto en el mercado que el simple aumento de población.

En 1991, había 11.536.300 hogares en España y una población de 38.881.416 personas, con lo que el tamaño medio era de 3,37 personas. Por otra parte, en 2025 los hogares habían subido a 19.767.900, y la población era de 49.077.984 personas, con un tamaño medio de 2,48 personas.

Es decir, en 34 años, la población ha subido en 10.196.568 personas, un aumento importante, un 26,2% más. Pero el aumento de hogares ha sido desorbitado: 8.231.600 hogares más, ¡un 71,4% más! Por lo tanto, el aumento del número de hogares se debería al aumento de la población (unos 3 millones de hogares, el 26,2%) y al cambio del modelo social/familiar (unos 5,2 millones de hogares el 35,8%), casi un 50% más de impacto que la variación poblacional. Si siguiéramos con la misma estructura sociofamiliar que en 1991, con un tamaño medio de 3,37 personas, habría sólo 14,56 millones de hogares.

Radiografía del cambio social: soltería y soledad

Analizando algunos parámetros en cuanto a la situación sociofamiliar de España podemos entender el gran cambio producido en nuestra sociedad y que, entre otros grandes impactos, supone una variación fundamental en la situación y el mercado de las viviendas.

  • El retraso (o renuncia definitiva) en la formación de familias: Entre 2002 y 2025, la población total con edades de 20 ó más años subió un 21,2% mientras los solteros subieron más del doble (46,5%), pasando del 28,6% al 34,6% del total. Por el contrario, los casados subieron sólo un 4,1% y pasaron del 59,4% del total a solo el 51,1%.
  • Individualismo social: El número de hogares solitarios ha crecido hasta convertirse en el 2ª tipo de hogar más común (28,17%) y representan ya uno de cada nueve habitantes. Un 11,9% son hogares de mayores de 65 años y el 16,27% son hogares de menores de 65 años.
    El primer puesto es el de hogares de un matrimonio o pareja de hecho con hijos (35,24%), a continuación se situarían los hogares con matrimonio/pareja de hecho sin hijos (21,86%), hogares monoparentales (9,46%) y un 5,26% de otros tipos de hogares.
  • La fragilidad del matrimonio: Entre 2002 y 2025 los divorciados/separados casi se triplicaron (+171,9%), pasando de 1,05 a 2,86 millones (del 3,2% al 7,2% del total).

La fragilidad del vínculo y sus efectos sociales

Hay muchos otros parámetros que confirman estas variaciones vitales que, al desfamiliarizar la sociedad, y privar a muchas personas de la posibilidad de formar una familia estable, producen unos efectos muy dañinos y para la sociedad, ante la ceguera (cuando no fanatismo ideológico) de muchas personas, que facilitan la imposición de tantos “dogmas” antihumanos que están llevándonos a situaciones sin salida.

Todo lo que va contra la persona humana, el matrimonio y la familia, no sólo afectan a las personas sino a toda la sociedad y a todos los campos (cultura, libertad, economía….). La vivienda no escapa a los efectos letales de este camino suicida contra la familia.

Mariano Martínez-Aedo es Presidente del Instituto de Política Familiar (IPF)


Tags: Vivienda en España, Crisis familiar, Demografía, Hogares unipersonales, Mercado inmobiliario, Desfamiliarización, Sociedad española.

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