La Unión Europea está haciendo una ley europea contra la violencia de género basada en la española

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Von der Leyen lanzará una ley europea contra la violencia de género. La aplicación efectiva de las penas, la prevención y la protección serán los ejes del nuevo texto

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, presentará una ley contra la violencia de género antes de que acabe el año. Así lo ha anunciado durante el debate sobre el estado de la Unión  en la Eurocámara. La política alemana ha adelantado que las prioridades del nuevo texto serán «aplicar de forma efectiva el Derecho penal», trabajar en la prevención de estos delitos, la protección de las víctimas y los acosos dentro y fuera de las redes sociales.

La directiva que proponga la presidenta de la Comisión Europea aún tendrá que superar un largo periplo parlamentario antes de entrar en vigor. El principal obstáculo al que se enfrenta es que en la UE no existe aún una definición jurídica única de la violencia de género y cada estado miembro tiene una perspectiva diferente. La propuesta de ley será sometida tanto al Parlamento Europeo, que podrá proponer y aprobar enmiendas, como al Consejo y el texto definitivo tendrá que ser aprobado por ambas instituciones.

El borrador del texto

La jefa del Ejecutivo comunitario apenas ha dado detalles de lo que planea para esta nueva norma, pero sí ha indicado que se presentará antes de que acabe el año y que abarcará «desde la prevención hasta la protección y el enjuiciamiento efectivo».

Que la violencia de género, entendida a la española (o como interpreta aquí la legislación), es decir, la que ejerce un hombre sobre una mujer sea el ‘eurodelito’ número 10 es la intención de la Comisión Europea. Todavía es una propuesta de resolución. Para que sea una realidad, con la armonización de las figuras delictivas, sanciones penales y, especialmente, la recopilación y compartición de datos por parte de todos los Estados miembros, queda un largo trámite parlamentario y aún no se tiene claro si adquirirá forma de directiva o de reglamento comunitario, pero la voluntad de ponerla en papel antes de 2022 ya es meridiana.