Un informe del Ministerio de Calviño admite que los alimentos han subido un 10%

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La energía y los productos de primera necesidad son los que más pesan en la evolución de la inflación, según el Boletín de Coyuntura Semanal del Ministerio

En concreto, el informe de los técnicos del Ministerio de Asuntos Económicos detecta una aceleración de 1,3 puntos en el componente de alimentos elaborados, hasta quedar su aumento promedio en el 10%. Al mismo tiempo, refleja una desaceleración de cuatro décimas en el componente de alimentos sin elaboración que deja su subida en el 10,1%. De este modo, el componente global de alimentos se ha instalado en una subida del 10%, aunque muchos productos rebasan esta cifra.

Principales subidas

Respecto a los alimentos elaborados, destaca el boletín el «aumento generalizado de los precios» y gravosas alzas como la del 18,2% en productos de panadería, del 12,6% en el pan, del 4,5% en la carne seca, salada o ahumada y del 16,5% en la leche que precisamente afectan a productos de primera necesidad.

Dependencia de la importación de cereales

Las subidas más fuertes atañen a productos en los que España es más dependiente, como los derivados de los cereales que importa nuestro país. Ello también explica la ligera desaceleración en los alimentos no elaborados, como legumbres, hortalizas y frutas. Muchos están estacionalmente en su etapa de recogida, por lo que permiten aumentar la cuota española de autoabastecimiento. Pero esta subida del componente agroalimentario revela las tensiones de oferta a escala mundial y refuerza los temores por una crisis alimentaria.

También destaca el estudio del Ministerio la subida de los servicios, en especial de los de restauración y comedores (+4,9%) que presentaron el pasado mes la mayor subida intermensual en un mes de mayo de toda la serie histórica. No obstante, se contempla una desaceleración en el precios de los paquetes turísticos hasta el 6,9% y de los servicios de alojamiento que, pese a perder 2,3 puntos, suben un 25,6% interanual.

Fuerte impacto de la energía

El IPC marcó un 8,7% en mayo y la tasa subyacente -que elimina los elementos más volátiles, como energía y alimentos no elaborados- escaló al 4,9%. El boletín reseña que los precios energéticos explican 3,9 puntos de la inflación general, una décima más que el mes anterior, mientras que 1,7 puntos proceden de los alimentos elaborados, frente a 1,5% en abril y 1,3 puntos son servicios, igual que en abril, repartiéndose el resto de la inflación entre otros elementos como los bienes industriales no energéticos.

Los productos energéticos crecieron según apunta el informe un 34,2, cinco décimas más que en abril, por la aceleración de 2,9 puntos en los carburantes, hasta el 34,5%. Una subida que no obstante se vio compensada -prosigue el estudio- por una desaceleración de los precios de la electricidad hasta el 30,2%, mientras que los precios del gas crecieron al mismo ritmo que el mes anterior (23%).