«No toleran que digamos que la vida empieza en la concepción y que la familia tradicional es la base de la vida social» – World Youth Alliance

⏲ Tiempo estimado de lectura: 8 minutos

Las activistas provida a las que la UE ha cortado los fondos: «Dicen que no compartimos sus valores»

La Agencia Ejecutiva Europea de Educación y Cultura (EACEA) mantiene congelada la financiación europea de tres proyectos de World Youth Alliance (WYA) Europe. La organización asegura que no existe ningún incumplimiento económico o administrativo y sostiene que el conflicto responde a una diferencia ideológica sobre la interpretación de los valores de la Unión Europea.

Le periodista Patricia Santos habla con sus responsables María Blanc (MB) y Valentina Braekler (VB) para El Debate. Por su interés reproducimos dicha entrevista.

Antes de entrar en el fondo del asunto, ¿qué ha ocurrido exactamente?

MB: Todo comienza en 2025, cuando recibimos varias cartas de revisión de proyectos remitidas por la Agencia Ejecutiva Europea de Educación y Cultura. En ellas se nos comunica la congelación de la financiación de tres proyectos europeos porque, según la Agencia, «WYA Europe with its projects implementation does not fully uphold the EU values required under Article 14.2 of the Model Grant Agreement».

Es decir, la razón alegada no tiene que ver con la gestión económica ni con la ejecución de los proyectos, sino con una supuesta falta de alineación con los valores de la Unión Europea que la EACEA enfoca en particular en lo relativo a la salud reproductiva y a las cuestiones de género.

¿Qué dice exactamente ese artículo 14.2?

VB: Ese artículo establece que los beneficiarios de fondos europeos deben respetar los valores recogidos en el artículo 2 del Tratado de la Unión Europea: dignidad humana, libertad, democracia, igualdad, Estado de Derecho y respeto de los derechos humanos.

La cuestión es cómo se interpretan esos valores. Nosotros los respetamos absolutamente. Creemos que se está forzando una interpretación reduccionista para exigir la adhesión a determinadas posiciones políticas que no aparecen en el Tratado.

¿Qué proyectos han quedado afectados?

MB: Son tres. El primero es Women’s Health Goes Digital, desarrollado durante la pandemia gracias a un proyecto de cooperación Erasmus+ de 28 meses con un presupuesto aproximado de 400.000 €, ejecutado por un consorcio de seis organizaciones de cinco países europeos. El proyecto desarrolla recursos educativos, herramientas digitales y recomendaciones políticas sobre la salud de la mujer para ofrecer formación online a mujeres jóvenes sobre el funcionamiento del cuerpo femenino: hormonas, ciclo menstrual, fertilidad, lectura del periodo y la influencia de todo ello en la salud mental.

El segundo corresponde a la WYA Europe’s Operating Grant 2024, una subvención de funcionamiento anual con un presupuesto total de 100.000 €, para el funcionamiento ordinario de la organización: conferencias, seminarios, programas formativos y actividades institucionales.

El tercero es Youth Act 2024, una subvención Erasmus+ de 100.000 € ejecutada por WYA South-East Europe que apoya la participación juvenil y el compromiso democrático. Incluía formaciones para jóvenes, conferencias, iniciativas de incidencia política, documentos de políticas, recursos educativos, campañas públicas y diálogo con los responsables de la toma de decisiones, todo ello orientado a promover la participación de los jóvenes en la vida pública y capacitarlos como futuros líderes.

No toleran que digamos que la vida empieza en la concepción y que la familia tradicional es la base de la vida social, o que empleemos la palabra sexo en vez de género. También nos han criticado nuestra postura contra los vientres de alquiler

La Agencia sostiene que esos proyectos no respetan plenamente los valores europeos. ¿En qué basa esa afirmación?

VB: Las observaciones que recibimos son muy concretas. La agencia de la UE nos dice que los materiales y cursos de están «sesgados» y son muy antiguos, señalando que si hablamos de salud sexual deberíamos defender el aborto y los anticonceptivos. No toleran que digamos que la vida empieza en la concepción y que la familia tradicional es la base de la vida social, o que empleemos la palabra sexo en vez de género. También nos han criticado nuestra postura contra los vientres de alquiler. La EACEA dice que para poder financiar nuestras actividades tenemos que añadir los argumentos a favor de estas cosas. Esdto es curioso, porque la Agencia apoya su crítica en textos (como el informe Matić) que son solo opiniones políticas, no son textos jurídicos. Y el tema de los vientres de alquiler… es por lo menos chocante: la UE nos pide que hablemos bien o que nos mantengamos «neutrales» hacia esa cuestión, cuando en realidad esa práctica está prohibida en casi todos los países de Europa.

Luego han afirmado que únicamente participaron expertos de WYA, cuando eso es objetivamente falso porque en numerosos seminarios intervinieron especialistas externos a nuestra organización, como consta en la memoria.

MB: También nos han acusado de haber sido «poco transparentes» y de haber ocultado cómo pensaban para conseguir la subvención. Sin embargo, WYA no ha obrado así.

¿Cómo responden a esa última acusación?

MB: Nos sorprende especialmente. Nuestros estatutos siempre han sido públicos y cualquiera puede comprobar que defendemos la dignidad humana y la vida desde la concepción. Nunca hemos ocultado nuestra identidad ni nuestros principios. Precisamente por eso no entendemos que ahora se afirme que la Comisión desconocía quiénes éramos cuando concedió las subvenciones.

¿La Agencia les acusa de haber gestionado mal los fondos europeos?

VB: No. Y creemos que ese es un dato muy importante. No existe ninguna observación relacionada con irregularidades financieras, incumplimientos presupuestarios o mala ejecución de los proyectos.

MB: Los fondos se encuentran actualmente congelados y todavía no hemos recibido una decisión definitiva al respecto. La EACEA nos envió las revisiones en noviembre y nos dio un mes para responder. Enviamos nuestras respuestas oficiales el 2 de diciembre; han pasado ya 8 meses y seguimos sin tener ninguna decisión oficial por su parte. No nos han pedido devolver el dinero. Hemos cumplido todos los plazos administrativos, incluso en la comunicación con la Comisión nos dicen que el problema no es de administración de las ayudas sino de falta de alineación con los valores de la UE. Simplemente, no podemos disponer de unos fondos cuya utilización permanece congelada mientras se resuelve este procedimiento.

Entonces, ¿en qué situación se encuentran actualmente?

MB: En un auténtico limbo administrativo. Los proyectos están correctamente ejecutados, seguimos respondiendo a todos los requerimientos de la Agencia, pero la financiación permanece bloqueada sin una resolución definitiva.

Ustedes sitúan el origen del conflicto en un momento muy concreto

MB: Bueno, es difícil ignorar la secuencia cronológica. Primero aparece un informe que nos señala de manera reiterada; después se promueven preguntas políticas sobre nuestra financiación, y posteriormente llega la revisión extraordinaria de nuestros proyectos y la congelación de las ayudas.

En la organización creemos que esta situación es la respuesta a una serie de preguntas parlamentarias de noviembre y diciembre de 2024, firmadas por varios eurodiputados y dirigidas contra WYA Europe por razón de nuestros principios éticos públicamente declarados. Esas preguntas cuestionaron abiertamente la legitimidad de nuestra participación en los programas de la UE por nuestras posiciones científicas sobre el inicio de la vida, nuestros puntos de vista sobre la gestación subrogada, etc.. Es más, una de ellas pedía explícitamente a la Comisión que considerara la retirada de la financiación. El proceso de revisión actualmente en curso reproduce casi literalmente el lenguaje y el enfoque de estas preguntas parlamentarias.

VB: Además, también en esa época de las preguntas, la plataforma mediática ‘openDemocracy’, publicó un artículo afirmando que su labor periodística había dado lugar a la revisión de WYA Europe por parte de la Comisión, y que la estábamos a punto de perder la financiación europea por difundir «desinformación sobre el aborto».

¿Cómo fue el apoyo recibido desde el Parlamento?

VB: Estuvo muy bien. En diciembre de 2025, 15 eurodiputados liderados por Paolo Inselvini escribieron una carta dirigida a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, y a los comisarios Roxana Mînzatu y Michael McGrath, solicitando una aclaración institucional sobre «la metodología, los criterios y el respeto a la neutralidad política que la Comisión y sus agencias ejecutivas están obligadas a mantener». Después, en enero de 2026, 13 eurodiputados liderados por el croata Karlo Ressler presentaron otra pregunta a la Comisión preguntando precisamente si los beneficiarios de fondos europeos podían ser seleccionados utilizando documentos no vinculantes como criterio.

MB: La vicepresidenta ejecutiva, Roxana Mînzatu, confirmó que el cumplimiento de los valores de la UE, tal como se refleja en el artículo 14 del Acuerdo de Subvención de Erasmus+, debe fundamentarse en el artículo 2 del Tratado de la Unión Europea y evaluarse en el marco del propio Acuerdo de Subvención. Además, aclaró explícitamente que dichas evaluaciones no pueden basarse en posiciones políticas, estrategias o resoluciones no vinculantes que no estén referenciadas en el Acuerdo de Subvención. En nuestra opinión, la aclaración jurídica de la Comisión, contradice el criterio que nos ha aplicado la EACEA en nuestros procedimientos de revisión. Han pasado 8 meses y aquí seguimos esperando.

Más allá de su caso, ustedes hablan de pluralismo

MB: Porque creemos que este caso trasciende a WYA. La pregunta que nos hacemos es: ¿Qué significa hoy defender los valores europeos? Si esos valores se identifican y reducen únicamente con una determinada posición sobre el aborto, la anticoncepción o políticas LGTBQ+, el pluralismo desaparece. Europa no puede convertirse en un espacio donde solo exista una opinión legítima, ¿no?

Sin embargo, les han cuestionado la «falta de inclusividad» de sus actividades

VB: Sí. Se nos dice que no representamos a toda la juventud europea, pero nuestros eventos siempre han estado abiertos a cualquier joven interesado. Queremos crear espacios de diálogo, no hablamos solo «para convencidos». Si hay respeto, ¿por qué no? Nunca hemos excluido a nadie por sus ideas. Incluso se nos llega a cuestionar que no exista suficiente evidencia sobre cómo seleccionamos a los participantes o los ponentes, algo que nos resulta difícil de entender porque toda esa información forma parte de la documentación presentada durante la ejecución de los proyectos.

Por otro lado, si la falta de inclusividad fuera cierta, habría que preguntar a las organizaciones que han promovido este «castigo» por qué nunca han invitado a WYA a intercambiar nuestras ideas con las suyas en sus eventos…

En varias ocasiones comparan su situación con la financiación que reciben otras organizaciones

MB: Claro, porque creemos que ayuda a entender el contexto. Nosotros recibíamos aproximadamente 600.000 euros anuales para desarrollar distintos proyectos europeos (un total de 1.200.000 euros en cuatro años).

Según los datos públicos que manejamos, la red europea de la International Planned Parenthood Federation European Network recibió 2,8 billones de euros de financiación europea solo en 2022. Es decir, en un año nosotros recibimos 600.000 euros y ellos recibieron 4.666.666 veces más. Hay una desproporción tan grande (¡suponemos una 0,0000214 parte de su presupuesto anual!) en su señalamiento en prensa, cuando critican la ayuda que nos dan para cuatro años, desde luego no cuentan la ayuda que reciben ellos en un solo año por la Comisión europea.

Sin embargo, para nosotros lo nuclear de esta situación no es el dinero. Lo que preguntamos es por qué en la cuna de la democracia unas organizaciones pueden defender libremente sus posiciones mientras otras son consideradas incompatibles con los valores europeos.

Hay quien podría interpretar que este conflicto gira únicamente en torno al aborto

VB: Creemos que sería una lectura simplista. Hoy se habla del aborto, y ciertamente hay una gran industria detrás de esta práctica. Pero es que mañana podría ser cualquier otro asunto. Lo importante es qué pasa con una democracia que excluye del espacio público a las organizaciones que discrepan de la posición mayoritaria. Cuando una organización pierde financiación porque mantiene determinadas ideas, es inevitable hacerse esa pregunta.

Nos preocupa la posibilidad de que se esté consolidando un modelo orwelliano donde solo determinada sensibilidad pueda desarrollar actividades financiadas por la Unión Europea, con dinero que todos pagamos.

A pesar de todo, ¿seguirán adelante?

MB: Sí. Este verano celebraremos nuestra conferencia sobre bioética y derechos humanos en Croacia. Entre septiembre y diciembre desarrollaremos nuevas actividades formativas y organizaremos la Emerging Leaders Conference en Bruselas. También seguiremos insistiendo en que esta revisión sea revocada, porque creemos que no se ajusta a la legislación de la UE. Tendremos menos recursos, pero seguiremos trabajando.

Si pudiera resumir este caso en una sola pregunta dirigida a las instituciones europeas, ¿cuál sería?

VB: Muy sencilla: ¿puede una organización perder financiación europea por pensar de manera diferente? Creemos que ésa es la verdadera cuestión que este caso plantea para el futuro del pluralismo europeo.


Tags: Fondos, Provida, Europa, ONG, Subvenciones, Entrevista, Valores

Comparte con tus contactos:

Deja un comentario