Luces de agosto | Paco Álvarez

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Ahora que hace ya semanas que terminó agosto, parece que es buen momento para confirmar que mientras estábamos tan a gusto en la playita o en el pueblo, nuestro “insigne” gobierno ha aprovechado para esquilmarnos y de paso, arruinar definitivamente cualquier posibilidad de recuperación a corto plazo de nuestra economía. Eso sí, a cambio se están forrando a impuestos para financiar sus chorradas de ideología, inmigración ilegal y demás estupideces. Y lo que te rondaré…

Hagamos memoria: Mientras era verano y de manera muy casual ¿verdad?, la luz subió hasta el triple de lo que valía hace un año. Los progres salieron en manada a los medios subvencionados, no a criticar la macrosubida, sino a proponernos (como en Cuba) que plancháramos o pusiéramos lavadoras en la madrugada para poder ahorrar, qué majetes. También en paralelo y seguramente que también por casualidad, la gasolina subió como la espuma y ahora llenar el depósito de gasoil es más caro que hacerlo con champán francés. Aquí los progres de los medios, en cambio, lo que propusieron fue insistir en lo del coche eléctrico, con lo que volvemos a la casilla de salida. Habrá que conducir de noche mientras planchamos, digo yo…

En fin. Lo que callaron los tertulianos paniaguados que usted y yo sabemos es que cualquier subida en los costes de energía es inmediatamente inflacionista y por lo tanto, freno de cualquier posible crecimiento económico. Máxime cuando estamos inmersos en una crisis sólo comparable a la de la posguerra. Sí, la de la posguerra, esa que tanto recuerdan los que mandan en Moncloa, todo el día hablando de Franco y de la memez esa que llaman “Memoria democrática” y que no es nada más que una ley totalitaria para fabricar ignorantes históricos.

Bueno, pero bajaron el IVA, ¿no? Pues sí, pero sólo un poco y sólo para los que tengan contratada la mínima potencia, es decir, no para ningún negocio por pequeño que sea y mucho menos para las fábricas, que funcionan todas todas, con electricidad. Así que si tienes una fábrica y el coste energético de producción era el año pasado pongamos que era un 10% del coste total del producto, este año ese coste te ha subido a un 30% y así no es viable la fábrica/peluquería/restaurante/taller/supermercado, etc. Te quedan dos opciones. Cerrar… o intentar trasladar los costes al consumidor, es decir, subir los precios, lo que hará que tus ventas bajen, ya que serás menos competitivo que tu competencia (valga la redundancia) de cualquier otro país donde la luz no sea un puñetero lujo como lo es aquí, en el país con más horas de luz solar de Europa.

Y en resumen tienes sí o sí que subir los precios, incluso sin contar con lo que suben los costes de transporte, es decir de combustible, que por supuesto también se han incrementado estratosféricamente como hemos visto, con lo cual todo subirá menos los sueldos y por lo tanto el consumo se retrotraerá y no arrancaremos. Más nos vale que se recupere el turismo, porque aquí no vamos a poder fabricar ni cerveza a este paso…

¿Quién se beneficia de esto? No el empresario, no el trabajador, no el consumidor. Ni siquiera el gran empresario eléctrico o de petróleo (bueno, estos dos un poco sí), como quieren hacernos creer. El principal beneficiario y ojo, esto no creo que lo lean en otro medio, es el Estado. Sí. El Estado. Es muy fácil de entender: Simplificando, el 51% de lo que se nos cobra en el recibo de la luz, son impuestos o cargos (puede comprobarlo leyendo cualquier recibo). En España se consumen al año más o menos 250.000.000 de megavatios, que a un coste unitario de 115 € (tampoco vamos a poner el máximo) ascienden a unos veintinueve mil millones de euros, de los que corresponderían, insisto, simplificando, unos catorce mil seiscientos millones de euros al Estado, cuando el año pasado, con la electricidad a un coste tres veces inferior, a unos 40€/megavatio, ingresaban por el mismo concepto unos cinco mil millones. Es decir, con estos precios, ingresan unos nueve mil millones más…

En el caso de los combustibles, pasa parecido: del precio de la gasolina, el 54% son impuestos y del diésel, el 46%. El año pasado el litro del gasóleo costaba 1,05 euros (hoy 1,30 aprox.) y de los diez y seis mil millones de litros que se consumen al año en España, el gobierno se quedaba con unos siete mil ochocientos millones, mientras que hoy recaudaría nueve mil seiscientos, unos mil ochocientos millones de más. En el caso de la gasolina, recaudan al precio de hoy (aprox. 1,45€/litro contra 1,10 el año pasado) más o menos mil millones de más. Sumando el extra ingreso de sólo estos tres conceptos, luz gasóleo y gasolina, el Estado ingresa un exceso aproximado de doce mil millones de euros. Recordemos que la tan cacareada ayuda europea por el covid supondrá este año unos cuatro mil setecientos millones de euros, que hombre, casi ni necesita el gobierno. Con permitir las subidas en la energía, con arruinarnos un poco más, le sobra y basta.

Esa burrada de ingresos extra del Estado, que evidentemente se van a pagar el Falcon, La Mareta, las políticas de género, el aeropuerto del Prat, el puente aéreo de Afganistán, lo que pida el PNV… podrían fácilmente reducirse de un día para otro, ya que son impuestos y por lo tanto dependen directamente del gobierno, pero no, parece que sus pocas luces no les dan para tanto (es más fácil echarle la culpa a –PP, Franco, Putin, Europa, etc.) y en cambio llevan impunemente lo que no es sino un robo a mano armada del poco dinero que nos quedaba a los españoles. Un robo que además frenará, todavía más si cabe, nuestra economía en este frío otoño e invierno crudo que se avecinan en cuanto los precios en cadena, empiecen a subir.

Las luces se apagaron en agosto. Mientras estábamos de vacaciones, el gobierno nos esquilaba como a ovejas, porque desde luego para seguir dándoles la razón, hay que ser borregos. O estar a sueldo. Los que dicen por ejemplo que es que tenemos demasiados aires acondicionados, pero luego aplauden que desde Torrejón hasta Moncloa PeSánchez vaya en helicóptero a 5.000€ por hora, cuando podría ir incluso en taxi, por menos de 40€. Pero nosotros, a aguantar. A pagar. A lo que toque. Cada día que pasa nos cuesta más dinero.

Estas luces de agosto traerán malos apagones… pero tranquilos todos, el problema es la “patrulla canina” que sólo tiene un personaje hembra…

       Paco Álvarez | Escritor