¿Con qué nos calentaremos en invierno? Sin reservas de gas, sin otras fuentes de energía y cumpliendo la agenda 2030

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

Las reservas de gas de España (25,44 teravatios hora), son siete veces menores que las de Italia (170,56) y cinco que las de Francia (120,04). 

Un 80% del precio de la electricidad en el mercado mayorista es debido al alza del precio del gas, y lo que es peor,  cuando se terminen sus actuales contratos de suministro eléctrico los precios serán mayores. Unos precios del gas que seguirá subiendo en los próximos meses, ya que sus picos de cotización suelen alcanzarse en los meses de invierno que van desde  «noviembre a febrero» y que, en el caso de España, a partir del 1 e noviembre será con gas natural licuado que es más caro.
Los países con mayores reservas de gas

Los países europeos que cuentan en la actualidad con mayores reservas de gas son Italia, con 170,76 teravatios hora, seguida de Alemania (160,52), Ucrania (144,87), por donde pasa el gaseoducto que transporta el gas que Rusia manda a Europa, y Francia (120,19), según datos de Gas Infraestructure Europe (Gie).

España se encuentra en undécimo lugar a nivel europeo, al contar con tan solo 25,44 teravatios hora de gas almacenado. En los primeros cinco meses del año, el principal suministrador de gas de España fue Argelia, con 78.536 gigavatios hora, el 47,65% del total importado por España en este periodo.
Otros importantes suministradores de gas para España son países como Estados Unidos (10,82%), Nigeria (10,38%), Rusia (9,5%) o Qatar (5,47%), que se encuentran entre los diez países con mayores reservas de este recurso a nivel mundial.

A partir del 31 de Octubre el gas será más caro para España

La mayor parte del gas procedente del país africano llega a España a través de dos gaseoductos: el Megdaz, que cruza el Mediterráneo para llegar a Almería, y el Magreb-Europa, que atraviesa Marruecos y el Estrecho de Gibraltar hasta alcanzar Tarifa, surtiendo también a Portugal y a otros países de la región.
El día 31 de octubre Argelia dejará de operar el gaseoducto Magreb-Europa tras anunciar la ruptura de relaciones diplomáticas con Marruecos el pasado 24 de agosto, con la situación del Sáhara Occidental como telón de fondo.
El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, se reunió en Argel el 30 de septiembre con el presidente argelino, Abdelmajid Tebún, que garantizó que el cierre de este gaseoducto no iba a implicar una caída del suministro a España.
Gas natural licuado
Así, a partir de noviembre, el gas argelino será distribuido a través del gaseoducto Megdaz, que aumentará su capacidad, y de barcos metaneros, que transportarán a los puertos españoles el gas natural licuado, de mayor coste que el procedente de un gaseoducto, ya que es necesario licuarlo, transportarlo y regasificarlo. «Transportar el gas licuado en barcos es más caro».

La agenda 2030 detrás

Pero, además, y es el fondo de la cuestión es que «los Gobiernos se han comprometido a alcanzar objetivos muy ambiciosos de lucha contra el cambio climático sin tener garantizado el suministro de energía en el periodo de transición. La propia Agencia Internacional de la Energía recomendaba que no se invirtiera más en exploraciones de gas y de petróleo y que se cerraran las minas de carbón. Eso es muy bonito, pero ¿con qué nos calentamos en invierno? Entre que llegas o no (a los objetivos climáticos) hay que utilizar las fuentes de energía tradicionales».