La automatización. La cara y la cruz de una misma moneda | Albert Mesa Rey

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Podríamos estimar que la automatización del trabajo vino de la mano del “Maquinismo”. Se inició en Inglaterra a finales del siglo XVIII. El maquinismo fue la introducción de maquinaria y sistematización a los procesos de fabricación para facilitar la elaboración de productos y reducir sus costos.

Desde fines del siglo XVIII la revolución maquinista tuvo, como fundamental escenario el Reino Unido, donde se realizaron los más trascendentales adelantos de carácter mecánico. Se inventaron nuevos medios de comunicación y de transporte. Se crearon artefactos de uso doméstico que modificaron las condiciones de vida diaria. Por último, se perfeccionaron las máquinas a vapor y se inventaron los motores eléctricos y de explosión.

Es un concepto histórico en contacto con el fenómeno que aconteció durante el final de la Revolución industrial, coincidiendo con la introducción masiva de maquinaria para sustituir o reducir el trabajo.

El Taylorismo: Este término viene del estadounidense Frederick Winslow Taylor que desarrolló un método para organizar la actividad laboral basada en la especialización de los trabajadores, controlar el tiempo de cada actividad y la división de tareas; todo con la única intención de maximizar la productividad.

Lo que propone el taylorismo es dividir el trabajo en diferentes procesos y registrar el tiempo que se tarda cada una, para minimizar la pérdida de tiempo. La división del trabajo que consiste en la partición de las diferentes tareas que conforman el proceso productivo de un bien o servicio, el cual se reparte entre un grupo determinado de personas, facilitó a la postre la posibilidad de que estas tareas simples fuera realizadas con la ayuda de máquinas.

El fordismo apareció en el siglo XX y lo llevó a la práctica Henry Ford para la producción de automóviles. Este sistema emplea el modo de producción en serie, a diferencia del Taylorismo, en este sistema el pago de los salarios era alto y la producción era masiva. Los altos salarios tenían principalmente dos finalidades, la primera era que los trabajadores se integraran al nuevo sistema de organización del trabajo que era menos calificado, monótono y repetitivo. Y la segunda finalidad era darles un incentivo a los obreros para que consumieran, en consecuencia, esto generaría que el salario se convertiría en una inversión ya que generaría una demanda del bien que se produce.

El fordismo brinda el espacio necesario a sus obreros, así como las máquinas para realizar las actividades que se requieren; siempre y cuando no se esté desperdiciando espacio. Los obreros son personas especializadas en una sola tarea que se dedican a repetir la misma operación, es por esto por lo que era necesario la organización y el control de la producción; la producción se dividió en procesos muy específicos con la finalidad de la producción fluyera y no tuviera interrupciones generando una expansión en el mercado. La ganancia que generaba este sistema se fue a la inversión de capital (maquinaria) que tiempo después generó inconformidad con la mano de obra.

La división del trabajo, la incorporación de máquinas y la automatización trajo consigo un aumento de la producción, un abaratamiento de costes y una mayor disponibilidad en el mercado de productos a precios “razonables”. También implementa el pago por productividad, incentivando al obrero a trabajar de una manera más rápida.

De la mano de los avances en la computación y el desarrollo de la robótica, la automatización está alcanzando en nuestros días unos niveles difícilmente imaginables hace escasamente 50 años. Este nuevo paradigma de producción tiene como todo en la vida sus ventajas e inconvenientes.

Sin duda la automatización de los procesos productivos la automatización puede ofrecer numerosos beneficios en términos de eficiencia, productividad y reducción de costos. Algunos de los beneficios más destacados son:

  1. Mejora de la eficiencia: La automatización puede hacer que los procesos sean más rápidos, precisos y consistentes, lo que a su vez mejora la eficiencia y reduce los errores.
  2. Aumento de la productividad: La automatización puede liberar a los trabajadores de tareas repetitivas y rutinarias, lo que les permite enfocarse en tareas más valiosas y productivas.
  3. Reducción de costos: La automatización puede reducir los costos al eliminar la necesidad de contratar más trabajadores para realizar tareas específicas y al reducir los errores que pueden conducir a gastos innecesarios.
  4. Mejora de la calidad: La automatización puede mejorar la calidad de los productos o servicios al reducir los errores y garantizar la consistencia en la producción.
  5. Mayor capacidad de análisis: La automatización puede recopilar y analizar grandes cantidades de datos de manera más rápida y precisa de lo que sería posible para un ser humano, lo que permite una mejor toma de decisiones y una mayor capacidad para detectar patrones y tendencias.

En general, la automatización puede ser una herramienta valiosa para mejorar la eficiencia, la productividad y la rentabilidad de una empresa. Sin embargo, la automatización puede tener varios peligros y desafíos que vale la pena sospesar y tener en cuenta:

Desde el punto de vista sociológico, podríamos apuntar:

  1. Pérdida de empleos: La automatización puede reemplazar trabajos que antes eran realizados por seres humanos, lo que puede provocar despidos y desempleo. Esto puede afectar especialmente a los trabajos que son repetitivos o que no requieren habilidades especializadas.
  2. Desigualdad económica: La automatización puede aumentar la brecha entre los trabajadores altamente capacitados y los que no lo están. Los trabajadores altamente capacitados pueden beneficiarse de la automatización, mientras que los trabajadores con habilidades más básicas pueden perder sus trabajos o recibir salarios más bajos.
  3. Falta de diversidad: La automatización puede llevar a una falta de diversidad en los lugares de trabajo, ya que las empresas pueden optar por contratar a trabajadores que tengan las habilidades específicas necesarias para trabajar con la tecnología automatizada.
  4. Sesgos algorítmicos: Las decisiones automatizadas pueden estar influenciadas por los sesgos de los algoritmos utilizados, lo que puede llevar a decisiones injustas o discriminatorias.

Según el preocupante informe de ‘Futuro del Trabajo 2020’ del Foro Económico Mundial, antes de 2025 desaparecerán 85 millones de puestos de trabajo. Esta desaparición responde a la llegada de la inteligencia artificial que cambiará la forma de trabajar en algunos sectores. Las máquinas autónomas que nos llevarán por el mundo o la capacidad de traducir textos se unen a un hecho que vemos cada vez más. Hay tiendas en las que apenas hay personas. El cliente se sirve él mismo. Comprar en una tienda de ropa o comerse un menú, es posible sin necesidad de ver a nadie más. Algo que puede resultar preocupante ante una sociedad que camina hacia la destrucción de unos puestos de trabajo que son de lo más necesarios. Tomemos nota de algunos empleos que están apunto de pasar a la historia.

  • Conductores de autobús, taxistas y ferroviarios
  • Personal de almacén
  • Libreros
  • Personal de atención al cliente
  • Secretarios y administrativos
  • Personal de recursos humanos
  • Intérpretes y traductores
  • Contables y administradores
  • Operadores telefónicos
  • Agentes de viajes
  • Empleados de banco
  • Empleados de fábrica
  • Cajeros de supermercado
  • Empleados de restaurantes de comida rápida
  • Grabadores de datos

Son algunos ejemplos de lo que está por llegar. Será mejor que nos preparemos para un destino que estará marcado por los cambios. Millones de empleos están preparados para desaparecer si no hacemos algo para impedirlo. El contacto entre seres humanos se va perdiendo, de las tiendas de barrio se pasaron a las grandes superficies y ahora, estas prescinden de sus empleados.

El avance de la tecnología está dejando a mucha gente sin el trabajo que representaba la única forma de tener una vida digna. Tocará crear otros nuevos empleos o esperar el avance de esta sociedad mecanizada para saber si acaba siendo el camino de la humanidad o no.

También desde el punto de vista tecnológico hay algunos peligros y desafíos nada despreciables. Podríamos enumerar:

  1. Dependencia de la tecnología: La automatización puede hacer que las empresas y las personas sean más dependientes de la tecnología. Esto puede ser un problema si la tecnología falla o si hay problemas con el suministro de energía o de internet.
  2. Fallos técnicos: La automatización se basa en la tecnología, que puede fallar o ser interrumpida por problemas técnicos o ciberataques, lo que puede llevar a errores y fallos.
  3. Falta de flexibilidad: La automatización puede hacer que los procesos sean menos flexibles y adaptables a los cambios, lo que puede ser problemático en situaciones impredecibles o en evolución.
  4. Problemas de seguridad: La automatización puede crear nuevos riesgos de seguridad. Por ejemplo, si los sistemas automatizados controlan la producción de productos químicos, un error en el sistema podría provocar una fuga tóxica.

En resumen, entre las ventajas de la división del trabajo se encuentran que el obrero adquiere mayor habilidad en operaciones sencillas y repetidas con frecuencia, además de que no pierde tiempo en pasar de una operación a otra, ya sea por cambiar de sitio, postura o herramienta. De igual forma, gracias a la repetición de las mismas actividades, se consigue facilidad para descubrir técnicas y procedimientos más rápidos y sencillos.

Pero uno de los inconvenientes de la división del trabajo es que se limita el espíritu del hombre al forzarlo a realizar la misma actividad, que la mayoría de las veces representa una tarea mecánica; y esto convierte a los trabajos en monótonos por su igualdad y repetición. Además, se hace aprender al trabajador sólo una parte del sistema de producción, por lo tanto, se genera una dependencia con el fabricante pues no podría desempeñar todo el oficio por sí solo. Finalmente, una especialización trae consigo un aumento en la producción, pero si este sobrepasa los niveles más altos, puede dar lugar a la generación de crisis industriales que afectan a distintos sectores de la población.

Gracias por leerme.

Albert Mesa Rey es de formación Diplomado en Enfermería y Diplomado Executive por C1b3rwall Academy 2022. Soldado Enfermero de 1ª (rvh) y Clinical Research Associate (jubilado). Escritor y divulgador. Actualmente director del diario digital «Benemérita al día» del Círculo Ahumada – Amigos de la Guardia Civil .

 

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