El fin del feminismo…| Paco Álvarez

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Según el Diccionario de la Real, el feminismo es un movimiento que defiende el “principio de igualdad de derechos de la mujer y el hombre”, algo con lo que cualquier ser humano, al menos occidental, está 100% de acuerdo. No existe ningún europeo que en su sano juicio piense o propugne que el hombre y la mujer, deben de tener diferentes derechos. Sin embargo en nuestra bella España y en otros países de nuestro entorno, el feminismo ya no defiende a la mujer, a pesar de que tenemos un ministerio de igualdad que gastará el año que viene 525 millones de euros no se sabe en qué. Aparte de en asesores y chiringuitos, quiero decir.

Hombre, ¿decir que el feminismo actual no defiende a la mujer es un poco aventurado, no? No, me temo que no. Me quedo corto. No comenzó esta moda en España, donde estos van de rojos pero luego copian todo lo que hacen los Yanquis, pero es que la hiprogresía europea, sajona y norteamericana, sobretodo, decidió que el feminismo también tenía que ocuparse de los gays (aunque fueran hombres) Y finalmente de los trans (aunque fueran hombres no operados ni tratados de ningún modo). Es más, el feminismo, debe de ser que ya ha cumplido toooodos sus objetivos (burkas aparte) y ahora van a dedicarse a defender señores con barba que como dicen que son mujeres, pues habrá que defender sus derechos, pero ojo, no sus derechos a ser como todos, sino a ser algo más. Por eso se inventaron lo del lenguaje inclusivo terminado en “e” que no se puede ser más “hortere”, y otras estupideces como que un menor de edad, incluso antes de la pubertad, está capacitado para elegir su género, si este no coincide con su sexo biológico.

Pues mira tú que va el tema, el “feminismo” terminará defendiendo el derecho de cinco tiarrones a jugar en la liga de baloncesto femenina porque ellos lo valen.  Es decir, que terminará defendiendo los derechos de hombres que simplemente afirman que quieren ser mujeres. Es decir, que este feminismo termina defendiendo a hombres. Biológicos y barbudos hombres con ¿pene de mujer? Esto es lo mismo que si el lobo se sintiera oveja y algunas ovejas lucharan por el derecho del lobo a ser una oveja, simplemente porque el lobo lo afirma.

Los derechos de los trans estaban ya garantizados en nuestra sociedad democrática, hasta que llegaron estos iluminados a inventar la rueda. Si alguien no se siente conforme con su sexo “natural” puede tras haber sido diagnosticado y aconsejado, someterse a todo tipo  de tratamientos, incluso quirúrgicos, que le ayuden a desarrollarse como persona. Lo de que alguien pueda decir este año soy tía y dentro de dos años ya no, es una tontería, pero mayor tontería es que los demás le hagamos caso. Si quieres cambiarte de sexo, hasta se lo pagamos entre todos, ya que la SS lo cubre (La Seguridad Social, me refiero).  En cambio, no cubre un montón de medicamentos o unas simples muletas…

Pongamos un ejemplo claro como el agua sucia de la que beben estos ideólogos sobre el mundo en el que viven les neofeministes. Las mujeres antes se llamaban mujeres y el hecho de que se llamaran así, no era ni suponía ningún problema. Ahora resulta que los trans pueden ofenderse ante el hecho de que llamamos mujer a la mujer y por lo tanto, en sesudos debates los próceres de la izquierda de hoy han decidido cómo denominaremos a este ente. Parece que el sagrado colegio de lo políticamente correcto para sustituir el nombre “mujer” plantea como nombre inclusivo el de “persona menstruante”, que ofende menos. Claro, salvo que seas una niña o una mujer mayor, en cuyo caso no menstruas y habría que ver entonces si según esa definición progre, eres mujer. Vaya usted a saber. Lo importante es que los que se ofenden ahora, no lo hagan. Lo importante es defender a los trans…  ¡Espera! ¿El feminismo no era defender a las mujeres?, ¿Entonces? …

Y lo peor no está pasando –todavía- aquí. Pasan cosas mucho peores en el Reino Unido. Por ejemplo: Gregor Murray, es un político escoces, un tío con barba (y sin pluma) que suele ir con traje y corbata, pero que se autodenomina “persona Trans”. Esto le chocó a una mujer (o persona menstruante) llamada Maya Forstater, mártir de la verdad, que se quejó públicamente de que un tío con barba pudiera declararse mujer sin más. No contenta con eso, se le ocurrió a Maya referirse a Gordon como un “él”. El tío de la barba que se sentía tía la demandó y hete aquí que ganó el pleito. Maya fue despedida y “cancelada” del mundo, liquidada en las redes, por transfóbica. El juez, adalid del fin de la civilización, afirmó que la demandada: “No entendía el enorme sufrimiento que se le puede causar a una persona al identificarla sexualmente de forma equivocada”.

También en varios hospitales ingleses, la Maternidad ya no se llama así para no ofender a los trans, defendidos por las que antes defendían a las mujeres y ahora no. Señores, es el fin de Britannia. Menos mal que se han separado de la Unión…

Esto de decir “no me siento hombre” tampoco es ya lo mismo que decir “me siento mujer”. Antes, sólo había dos o tres sexos mal contados, pero ahora, que creo que cada vez tenemos menos sexo en singular, en cambio tenemos más sexos en plural. El cantante, inglés cómo no, Sam Smith, declaró que no se siente 100% hombre ni 100% mujer. Eso antes era simplemente ser afeminado, pero ahora no, ahora es otro sexo, que se autodenomina no binario. Y también protegido por el feminismo…

Tiene mala pinta, pero es que para la Igualdad, para el feminismo de verdad, no sirve ese ministerio, sólo sirve para estas chorradas y no es que lo diga yo, lo dice el Women, Peace and Security Index (WPS), elaborado por la Universidad de Georgetown y la Universidad de Oslo, que sitúa a España en el puesto 15 de entre todos los países del mundo. ¿Ni tan mal? Antes de que existiera el ministerio de igualdad, ocupábamos el puesto cinco. Es decir, nos hemos gastado casi 500 millones el año pasado y nos gastaremos más de 500 el que viene, para que en España las mujeres vivan peor. Para bajar 10 puestos en el índice que dice dónde es mejor ser mujer. Toma ya.

Magnífico. Enhorabuena Ministra. Usted siga con lo de defender a tíos que afirman ser trans… A lo mejor, si el feminismo defendiera a las mujeres…

Paco Álvarez| Escritor