Aumenta la tensión: EEUU y la UE se preparan por si Rusia ataca a Ucrania

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
El alto representante de la Unión Europea (UE) para Asuntos Exteriores, Josep Borrell, y el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, en una imagen de archivo. EFE/EPA/OLIVIER HOSLET / POOL

Ucrania ha tensado las relaciones entre Moscú, Washington y Bruselas. Una línea roja entre dos mundos que es peligroso pisar. Toca hablar, pactar… o romper la baraja.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, habló por teléfono este sábado con el alto representante de la Unión Europea (UE) para Asuntos Exteriores, Josep Borrell, para coordinar sus respectivos planes de respuesta si Rusia ataca o invade Ucrania.

“El secretario Blinken reafirmó que si aumenta la agresión rusa contra Ucrania, las consecuencias serán rápidas, graves y coordinadas”, dijo el portavoz del Departamento de Estado estadounidense, Ned Price, en un comunicado.

operación de bandera falsa

La llamada se produjo un día después de que Estados Unidos acusara a Rusia de orquestar una operación para crear un pretexto con el fin de invadir o entrar en Ucrania, lo que en el argot militar de EEUU se denomina “una operación de bandera falsa”.

Dicha operación estaría “diseñada para que parezca un ataque contra ellos (los rusos) o su gente, o gente que habla ruso en Ucrania, como una excusa para entrar” en suelo ucraniano, aseguró en una rueda de prensa el portavoz del Departamento de Defensa, John Kirby.

ciberataque

Mientras, Ucrania ha denunciado un ciberataque a 70 páginas web, diversas de ellas gubernamentales, como las del Gabinete de Ministros o el ministerio de Asuntos Exteriores, que Kiev sospecha que procedió de piratas informáticos asociados a Rusia.

EEUU y la OTAN

Esta semana, Rusia participó en negociaciones internacionales con EEUU, la OTAN y la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), pero aseguró que sus interlocutores habían rechazado sus exigencias de cambiar fundamentalmente el modelo actual de seguridad de Europa.

Ni EEUU ni la OTAN están dispuestos a hacer concesiones sobre las demandas rusas sobre la no ampliación de la OTAN, el despliegue de infraestructura de la Alianza y su retorno a los límites de 1997. Tampoco quieren ofrecer garantías vinculantes sobre el no emplazamiento de sistemas ofensivos cerca de las fronteras rusas.