Cada pensionista ya está sostenido por sólo 2,06 trabajadores

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El dato de afiliados ocupados cayó en abril hasta los 18,39 millones como consecuencia de la crisis del coronavirus, mientras que el número pensionistas está en 8,88 millones

La crisis del coronavirus está acentuando, de manera muy notable, las debilidades del sistema de Seguridad Social. El número de afiliados ocupados, esto es, de activos que aportan cotizaciones a través de su trabajo, es de apenas dos por cada pensionista. Una cifra muy escasa, que eleva la presión sobre la sostenibilidad de las pensiones y supone la menor relación desde enero de 2017. Y, además, esta situación amenaza con agudizarse en los próximos meses.

Los datos que ayer publicó Seguridad Social muestran que el número de afiliados ocupados es de 18,39 millones de personas, mientras que la cifra de pensionistas es de 8,88 millones, lo que arroja una relación de apenas 2,06. Antes del inicio de la crisis la cifra era de 2,17 y durante el pasado verano se llegaron a alcanzar los 2,2 afiliados ocupados por cada pensionista, ratio que todavía no hacía posible la sostenibilidad del sistema pero sí representaba una mejora sustancial respecto a los peores años de la gran recesión.

Sin embargo, la importante destrucción de empleo que ha desatado la crisis provocada por el Covid-19 ha devuelto al sistema a los años en los que la Seguridad Social los mayores déficit de su historia y el Gobierno de Mariano Rajoy agotaba el Fondo de Reserva a marchas forzadas. Pero es que además, en los señalados casi 18,4 millones de cotizantes están incluidos aquellos que se encuentran en expediente temporal de regulación de empleo (ERTE).

Estos trabajadores se siguen considerando cotizantes activos ya que se encuentran en un proceso temporal, como su propio nombre indica, y desde el Gobierno confían en que, en gran medida, regresen a sus puestos en los próximos meses. La realidad, sin embargo, es que este deseo del Ejecutivo no está en absoluto garantizado y existe un riesgo real de que muchos de ellos pasen a engrosar las ya muy nutridas cifras de afiliados en desempleo. «El número de trabajadores afectados por ERTE el último día de abril ascendía a 3.386.785, y es posible que a lo largo del año muchos de ellos pierdan de forma definitiva su empleo, a medida que las empresas constaten una caída permanente en su nivel de actividad», apuntaban ayer desde Funcas. Y si eso ocurre, la ratio se desplomará de manera espectacular hasta niveles muy inferiores al actual.

También se debe tener en cuenta que es previsible que el número total de personas que reciben se reduzca a corto plazo como consecuencia de la mortalidad del coronavirus. De hecho, en los dos últimos meses ya se han producido retrocesos pero Seguridad Social asegura que los fallecimientos, por ahora, han tenido un efecto muy limitado en esta situación.

La caída, explican, se debe principalmente a los retrasos registrados en las tramitaciones como consecuencia de la «situación excepcional» y al «aislamiento social por el coronavirus». «Hay que señalar que en marzo las cifras no reflejan aún de forma notoria un impacto del coronavirus, un efecto que probablemente se percibirá de manera más clara en los siguientes meses», expusieron desde el departamento dirigido por José Luis Escrivá la pasada semana tras la publiación de la nómina mensual de las pensiones.

(Daniel Viaña. Diario El Mundo)