La logia masónica que decidía los altos cargos de la magistratura en Italia

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«Nombramiento de magistrados y altos cargos de la justicia o de fuerzas del orden» son algunas de las actividades que gestionaba la Logia Ungheria, un grupo masónico italiano que ha salido a la luz gracias a un arrepentido.

En las últimas semanas se han hecho públicas las declaraciones del abogado Piero Amara, condenado por corrupción, que implican a numerosos altos cargos.

El abogado Piero Amara reconoce su pertenencia a la Logia masónica Ungheria

El abogado Piero Amara ha reconocido su pertenencia a la Logia Ungheria. Asegura que empezó a conocer la asociación a través de otro magistrado. «Sabía que formaba parte de la asociación Ungheria. Un hecho que pude confirmar con el modo en que me saludó, apretando por tres veces el dedo índice sobre el pulso mientras me apretaba la mano». Un código masónico que se ha mantenido a lo largo de la historia.

El lugar en el que encontró a este colega fue «la casa de un empresario, amigo de Antonio Serrao, conocido como ‘Tonino’, que en aquella época era director general del Consejo de Estado y también miembro de la Ungheria». Ese encuentro tiene lugar poco antes que se nombrara a otro miembro de la logia, según Amara, como Fiscal General de Turín. 

Nombramiento del fiscal general de Milán

Especialmente grave resulta el nombramiento del fiscal general de Milán, la principal ciudad italiana. Amara ha confesado que «la red de relaciones de Ungheria se utilizó para condicionar el nombramiento del Fiscal de Milán. Se pidieron candidaturas de amigos o de personas a las que se podía acceder, aunque no formasen parte de la asociación».

Ingreso en la logia masónica

¿Y cómo se integra una persona en una logia masónica? Amara, en declaraciones ante el juez, asegura que todo empezó en el Observatorio Permanente sobre el Crimen Organizado. En ese entorno, otro miembro de la institución al que cita con nombre y apellidos, Gianni Tinebra, le sugiere que «contaba con las características para participar con un grupo de personas más estrecho que mantenían un vínculo de solidaridad, amistad y disponibilidad, algo que me sería muy útil a lo largo de mi vida».

Amara, confiesa que «el grupo servía únicamente para el intercambio de favores. Por lo que he podido ver, este grupo ha representado, o representa, lo que definiría como una especie de contrapoder, en ocasiones más fuerte que la política». Una asociación que «tenía la capacidad de colocar a personas de su confianza en puestos clave. Sobre todo al frente de las fuerzas del orden y de la magistratura, y que los nombramientos se decidieran en sedes distintas a las institucionales».

Archivo expediente a Berlusconi

Al margen de citar nombres de magistrados y generales de los Carabinieri o de la Guardia di Finanza, el arrepentido de la masonería concreta algunas de las acciones que la red completaba con éxito. Un expediente que afectaba a Silvio Berlusconi en Caltanissetta, Sicilia, debía ser archivado. «El responsable del proceso, Alessandro Centonze, no era partidario del archivo, pero se vio obligado a hacerlo por el vínculo de asociación mafiosa, como me llegó a confesar», asegura Amara. El éxito en esta gestión facilitó la promoción de los implicados.

Declaraciones ocultadas durante años

Todas estas declaraciones, que ponen nombre y apellidos a la corrupción de la justicia en Italia, han permanecido en un cajón durante años. Por ello, la fiscalía de Brescia, en Lombardía, ha comenzado a investigar a diversos jueces por ‘omisión de acto de oficio’, al tratar de ocultar toda la red.

(Con información de Antonio Olivé | El Debate)