Pedro Sánchez sigue cediendo ante Pablo Iglesias. Y ahora en campo económico. El presidente del Gobierno ha pactado con Podemos empezar a incrustar a Bildu y ERC en la CNMV, el Banco de España y la SEPI. Podemos está empeñado en dar peso global a sus nuevos y prioritarios socios: Bildu y ERC. Y los nuevos organismos en los que Iglesias ha reclamado un peso representativo de sus aliados proetarras y separatistas son ya netamente económicos. Se trata de organismos que tienen capacidad para analizar la economía, regular el comportamiento de sociedades cotizadas, sancionar actividades financieras o empresariales, o incluso gestionar compañías públicas. Organismos como la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el Banco de España o la SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Empresariales).

El objetivo final de Podemos no es sino ganar para ellos mismos peso relativo en la vida económica: tanto Bildu como ERC comparten la visión comunista de Podemos y, por lo tanto, su entrada o incremento de peso en los órganos decisorios de estas entidades repercutirá en un mayor respaldo de los planteamientos económicos del propio Pablo Iglesias. Traducido: Podemos contará con más apoyos para avanzar hacia su plan interventor y nacionalizador.

Sánchez hace tiempo que negoció con JxCat, ERC y PNV dar este tipo de premios a cambio del apoyo de los separatistas a su gobernabilidad. Ahora, la terna se amplía y Bildu entra en el paquete de reparto de la vida económica española.

Para ello, el PSOE quiere hacer partícipes a estos partidos y a las comunidades autónomas que gobiernan de la elección de los cargos clave en organismos como el Banco de España, la CNMV o en la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).

Los socialistas quieren combinar todo ello con un aumento de la presencia de estas mismas formaciones y autonomías en las instituciones europeas, algo que, además de la dificultad de coordinación del mensaje nacional ante Bruselas y el resto de organismos comunitarios, dará más eco a las reclamaciones separatistas de algunas de las regiones españolas.

La Moncloa al precio que sea

Este combinado de poder se ha asumido ya como propio en el PSOE. Propio y necesario para subsistir con la necesidad de alianzas que tiene Sánchez en su deseo de agarrarse a La Moncloa al precio que sea.

El Banco de España, la Comisión Nacional del Mercado de Valores, la SEPI o la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia son algunos de los organismos que pueden empezar en breve a materializar el aumento de peso de partidos como ERC o Bildu. Y de estos organismos depende el control de las actuaciones de los bancos no sistémicos (los sistémicos -los mayores- dependen ya de las autoridades europeas para la mayoría de comportamientos), de las sociedades cotizadas, de las prácticas que desarrollen las empresas que atenten contra la libre competencia o, simplemente, la propia gestión de las sociedades públicas españolas. Es decir, que contar con reguladores que pudieran ‘mirar con cariño’ a las empresas o entidades financieras de una determinada región, evidentemente, se podría convertir en una ventaja para esas compañías, pero en un enorme problema para los consumidores y los usuarios.

Hay que recordar que el avance de exigencias de Podemos parece no tener fin. El ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, de hecho, había llegado a dar ya el ‘OK’ a cerrar el pacto de la Justicia con el PP para renovar el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Pero, en contra de lo que defiende públicamente su propio Gobierno, es Podemos de nuevo quien ha bloqueado el acuerdo. Y es que, mientras Campo aceptaba un pacto entre PSOE y PP para impulsar, cada uno de estos partidos, 10 nombres de vocales para el órgano de gobierno de los jueces, ha sido el propio Pedro Sánchez quien se ha encontrado con el freno de Pablo Iglesias al cierre del acuerdo por la insistencia del vicepresidente y líder morado en meter en el pacto a Bildu y ERC, tal y como ha publicado OKDIARIO.

Y es que Iglesias no lo está poniendo fácil. Quiere ampliar su poder y ahora pasa a exigir modificaciones troncales en las negociaciones del Poder Judicial y otros organismos. Podemos ha exigido, de este modo, la presencia de sus aliados, ERC y Bildu, en la negociación de los cambios en el Consejo del Poder Judicial. Es más, ha dejado abierta la puerta a que puedan reclamar la designación directa del nombre de algunos de los nuevos vocales.

El PP rechaza frontalmente negociar la nueva composición del Poder Judicial o de otros organismos con las exigencias de Podemos, Bildu y ERC. Y eso significa que la pelota está en el tejado del PSOE: es Sánchez el que debe negociar con Pablo Iglesias para poder desbloquear las renovaciones, por mucho que desde el Gobierno insistan en que es el PP quien mantiene bloqueadas las negociaciones.

(Carlos Cuesta. OK Diario)

Por Redaccion

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