Saldremos, y con más energía | Jacinto Seara

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No estoy haciendo propaganda ideológica, es lo que pienso; creo que por estar pasando la prueba a la que nos están sometiendo con el SARS-Covid 2 se detecta con mucha claridad que no ha sido una casualidad. Sabemos quiénes se están beneficiando, cómo se han quitando las élites la máscara, aunque nos obligan a llevar mascarilla. La prueba de someter a todo el mundo a que le obedezcan durará un tiempo, pero la ciudadanía mundial no es tan torpe como creen y seguro que despertará cuando la pandemia vaya disminuyendo. Del mismo modo que lo ha hecho en momentos parecidos de la historia, volverá con nuevas energías a trabajar para conseguir lo que hemos perdido en los últimos meses. La guerra continúa, no lo debemos perder de vista, el estado de alarma y el toque de queda indican que se están poniendo nerviosos, porque está demostrado que la mayoría de la ciudadanía está reaccionando bien, no quieren la guerra y por ello luchan con las armas que tienen, ayudados por los sanitarios, farmacéuticos, fuerzas de seguridad e incluso los militares que previenen que se extienda el virus, para vencer al SARS-Covid 2.
Una parte de los “mass media” nos están saturando de lo que sucede, sin que lo podamos ver, de los contagios, fracasos en las vacunas, desgraciadamente contando los muertos, que son demasiados, y a los que tenemos que añadir y también rendir homenaje los que murieron por cáncer, infarto, ictus, alzhéimer, párkinson, enfermedades raras… que no han podido ser atendidas por estar todo focalizado en la guerra contra el virus. Tomar conciencia de esto y de quienes nos están ayudando está haciendo más fuerte a la ciudadanía, aunque por desgracia aún quedan negacionistas y sectarios partidarios de las élites, sin darse cuenta de que ayudan a que nos dividan en dos, los ricos del norte y los pobres del sur que siguen los dictámenes del Foro de Río y de la Mesa de Puebla.
Venceremos al virus, y con nuestra papeleta saldrán de sus cargos los responsables por acción u omisión de que se propagase. El objetivo lo han declarado con palabras y con hechos: destruir la familia, la cultura occidental basada en la griega, romana, judía y cristiana. Lo demuestran con ideologías intolerantes, sectarias… y la quema de iglesias y asesinatos dentro.

Jacinto Seara | escritor