Podemos se contradice: contrata más hombres que a mujeres

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De reclamar la paridad en las instituciones públicas a carecer de ella. El discurso de la formación morada ha estado desde sus inicios muy vinculado a la denuncia de las injusticias sociales, precisamente una de las asignaturas pendientes en España sigue siendo la falta o la tímida presencia del género femenino tanto en instituciones públicas como en buena parte de las empresas.

Una necesidad imperiosa que el partido ha manifestado en varias ocasiones. Los morados arrancaron, de hecho, la semana del 8-M con la propuesta de que toda institución o empresa que reciba financiación pública deberá tener en cuatro años como mínimo un 50 por ciento de mujeres en sus órganos de dirección, o de lo contrario dejarán de recibir dinero del Estado –una premisa que también incluía en su programa electoral–. Sin embargo, a día de hoy, según la memoria actualizada de 2019, el partido que dirige el vicepresidente del Gobierno Pablo Iglesias, incumple con su prometido, a pesar de agitar la bandera feminista.

El 53,7% de los trabajadores que conforman Podemos son hombres, (129) frente al 46,2% (111) que son mujeres, con los datos aportados en 2019. Un dato que lejos de ser un escenario excepcional se repite año tras año desde el nacimiento de Podemos en el 2014. Según el organigrama, dentro del partido trabajan 176 personas de las que 101 son hombres y 75 mujeres. De los 83 trabajadores que componen el Consejo Estatal, 55 de ellos son hombres y tan solo ocupan cargo 28 mujeres. En los consejos autonómicos, de las 90 personas, 46 son hombres y dos menos, mujeres. Dentro de los consejos municipales, donde registran tres trabajadores, todos los puestos los ocupa el género femenino. Dentro del grupo parlamentario, el partido cumple con su promesa; de los 45 diputados 19 son hombres y 26 mujeres, al igual que en el Parlamento Europeo, donde de los 19 contratos, 9 son para hombres y 10 para mujeres.

Esta deficiencia trata de ser corregida respecto a 2018, pues sí ahora trabajan hasta 18 hombres más en la organización, en 2018 la cifra era mayor; 43 mujeres menos que hombres. Aún así, durante los años anteriores la cifra masculina siempre ha predominado sobre la de mujeres. En 2014, cuando el partido solo contaba con 24 trabajadores, 21 de ellos eran hombres. En 2015, el año más álgido para los morados, de 577 trabajadores el 59,6% eran hombres.

Del análisis realizado por LA RAZÓN sobre la evolución de la plantilla de Podemos también se observa el índice elevado de despidos y de contratos precarios, a pesar de sus exigencias de derogar la reforma laboral. Otra contradicción más. El partido ha despedido en tan solo un año a 235 trabajadores. En buena parte, esta reducción de la mitad de la plantilla se debe a la salida de la formación de la corriente errejonista de Podemos, tras el portazo de Íñigo Errejón para competir con su ex secretario general desde Más País. De los datos analizados también se desprende que, a pesar de luchar por acabar con la precariedad laboral, lo cierto es que más de la mitad de los contratos que hace Podemos son temporales. En 2019, de los 240 trabajadores, el 57,9% poseen un convenio temporal, mientras que el 42% son indefinidos. En 2018 el partido elevó la marca y hasta el 69% de los 475 contratados contaban con nóminas inestables

Los datos que arrojan las memorias moradas se contradicen también con las exigencias de la cuota morada que desde enero se encuentra ya en el Gobierno. Y es que, el Instituto de la Mujer y para la Igualdad de Oportunidades, que depende del Ministerio de Igualdad que dirige Irene Montero, estableció en el mes de junio unos requisitos concretos para la concesión de subvenciones destinadas a apoyar a las asociaciones de ámbito estatal. Según fijó el organismo, para acceder a las ayudas de un millón quinientos mil euros, los solicitantes deberán acreditar que el porcentaje de su plantilla representa al menos el 65% de todo el personal contratado. Un extremo que no cumplen los morados, pues fue en 2015 cuando contaban con más personal femenino contratado, el 59,6%, a cinco puntos del mínimo que exige ahora Igualdad.

RECONOCEN LA DEFICIENCIA

El partido reconoce este año que la estructura de su plantilla no es un fiel reflejo de las exigencias de paridad que reclama para las instituciones públicas. En su documento de procedimiento interno plasma la necesidad de, tras hacer su análisis interno, revertir estas cifras. «Gracias al preciso análisis realizado, hemos de ser capaces durante los próximos ejercicios, de crear mecanismos que mejoren los ratios obtenidos, además de diseñar medidas innovadoras que, en materia de igualdad, hagan de Podemos un entorno laboral ejemplar o, cuanto menos, invierta sus esfuerzos en esa dirección observando todas las recomendaciones que los Ministerios de Igualdad y Trabajo vierten sobre la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres». Esta es la meta al comprobar que lleva años incumpliendo con su máxima.

(Rocío Esteba. Diario La Razón)