¿Para qué más Estado de Alarma? | Paco Álvarez

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Ayer el ministro del Delcygate anunció que si no se prorroga el estado de alarma habrá: “un caos sanitario y un caos económico”. Habría que preguntarle al ministro que se enorgullece de no haber hecho nada más en su vida que trabajar para el partido, qué entiende él por caos sanitario y económico. ¿Más de veinticinco mil muertos (oficiales) no le parecen suficiente caos? ¿Qué nuestra economía regrese a tiempos de la postguerra no le parece suficiente caos? ¿Qué seamos el país del mundo con más sanitarios infectados no le parece suficiente caos?

En nuestro planeta hay casi doscientos países. El nuestro es el que peor está gestionando la crisis. Tenemos más muertos por millón que nadie y nuestra economía está más destruida que ninguna. Eso quiere decir que casi doscientos países, la inmensa mayoría de ellos mucho menos ricos y menos preparados, lo están haciendo mejor que nosotros. La gestión de este gobierno es un ejemplo mundial de lo que no se debe hacer. Lo hemos visto hasta en periódicos dominicanos o portugueses ¿Pero si no se prorroga el estado de alarma, la culpa del caos será de la oposición?

El gobierno anuló el “portal de transparencia” a los cuatro días de declararse el primer estado de alarma, de tal manera que no se expongan al público los datos sobre su gestión del coronavirus.

El gobierno  ha comprado de manera opaca, muchas veces con resultados nefastos, siempre por encima de precios de mercado y casi siempre a empresas “nuevas o desconocidas” material “sanitario” por importes millonarios. La investigación sobre esas compras, no se puede realizar mientras dure este estado de alarma. Los ministros se han negado siempre a facilitar datos sobre sus proveedores, mientras que fabricantes españoles homologados, se ven obligados a exportar esos mismos productos porque el gobierno no les compra el producto.

El gobierno ha acelerado la tramitación de la nueva ley educativa, durante el estado de alarma. Entre sus normas, el ataque a la concertada (recuerden lo de los hijos no son de los padres).

El gobierno ha aprovechado el estado de alarma para cambiar la ley del CNI para dar cabida al Vicepresidente en su gestión.

El gobierno está intentando tramitar, aprovechando el estado de alarma, el cierre de las escuelas de “educación especial” donde se atiende a los niños con discapacidades y necesidades especiales.

El gobierno, aprovechando el estado de alarma, ha cambiado los criterios de empadronamiento, siendo ahora posible empadronarse incluso como “sin techo”. El estar empadronado es fundamental para poder optar a cualquier ayuda.

El gobierno ha dado 800.000 euros de subvención a una agrupación gitana, ha gastado más de 200.000 para hacer pegatinas sobre inclusión homosexual y ha entregado quince millones de euros a varias televisiones, aprovechando el estado de alarma.

En un momento en el que el consumo prácticamente ha desaparecido, el gobierno, aprovechando el estado de alarma, ha creado decenas de direcciones generales y subdirecciones, casi todas en el ministerio de Consumo. Las plazas, contrariamente a la ley de función pública, no han correspondido a funcionarios, sino que han sido adjudicadas a dedo.

El gobierno ha mentido según sus propios datos, sobre el número de tests realizados en España. Reiteradamente, en sede parlamentaria y en varias ruedas de prensa.

El gobierno en boca de su vicepresidente, ha insultado: al Jefe del Estado, a la judicatura, al principal emprendedor de España, a parte de la oposición (inmundicia, parásitos, miserables) y amenazado con la destrucción (como el pueblo hizo en el siglo XX) física a los votantes de un partido democrático, por cierto, con más representación que el suyo.

El gobierno ha puesto en marcha una campaña en la que cualquier crítica a su gestión, se equipara a un bulo y quien lo difunda puede ser perseguido y sancionado.

Resumiendo, el estado de alarma desde hace semanas, es un instrumento que no solo ha servido para encerrarnos, también para desmontar poco a poco nuestra democracia y convertirnos, despacio, en españozuela. Ya tenemos hasta “aló presidente”, todos los fines de semana”. Ya no hay razones médicas, solo amenazas e inconsistencias, para que les dejemos seguir minando nuestro país. España necesita que nos levantemos.

No más alarma señores. Volveremos a ser libres.

Paco Álvarez| Escritor