El pacto PP-PSOE golpea al campo español y hace estragos en la comida

pacto PP-PSOE

El pacto PP-PSOE golpea al mundo agrario y ya muestra consecuencias directas en la comida española.

Las autoridades europeas detectaron carne brasileña con hormonas prohibidas. Además, España activó alertas por hortalizas marroquíes con pesticidas vetados. ¿Quién impulsa los acuerdos que permiten estas importaciones? El bipartidismo PP-PSOE. ¿Cómo afectan estas decisiones a nuestras familias y agricultores? Con competencia desleal, riesgo sanitario y ruina progresiva del campo nacional. ¿Por qué ocurre? Porque Bruselas impone una hoja de ruta alineada con la Agenda 2030, y PP y PSOE la respaldan sin defender los intereses del mundo rural español.

El pacto PP-PSOE mundo agrario abre la puerta a productos prohibidos

La Autoridad Neerlandesa de Seguridad Alimentaria (NVWA) detectó seis cargamentos de carne de vacuno procedente de Brasil vinculados a ganado tratado con estradiol, hormona prohibida en la Unión Europea.

Cuatro remesas, con 62.781 kilos, entraron en el mercado comunitario a través de Países Bajos. Parte de esa carne ya se distribuyó antes de descubrir la irregularidad. Otros dos cargamentos, de cerca de 25.000 kilos cada uno, quedaron bloqueados a tiempo.

La Comisión Europea activó el Sistema de Alerta Rápida para Alimentos y Piensos (RASFF), mecanismo oficial que coordina a los Estados miembros. Este episodio coincide con el impulso al acuerdo comercial con Mercosur. El tratado facilita la entrada de productos de países con normativas más laxas en hormonas y estimulantes del crecimiento.

Marruecos y pesticidas: otro síntoma del mismo modelo

Pero no es solo un caso puntual de Brasil. España activó una notificación tras detectar residuos de clorpirifos en hortalizas procedentes de Marruecos. Los análisis revelaron niveles cercanos a 0,053 mg/kg, cuando el máximo legal europeo se sitúa en 0,01 mg/kg. También detectaron ditiocarbamatos en torno a 0,83 mg/kg, frente al límite de 0,20 mg/kg.

El clorpirifos permanece prohibido en la Unión Europea desde 2019 por sus posibles efectos perjudiciales, especialmente en exposiciones prolongadas.

El RASFF coordinó la comunicación entre Estados miembros. Tras completar los procedimientos de evaluación, autorizaron la partida.

España retiró su uso en cultivos como tomate, pimiento, patata o melón.

Bruselas exige al campo español lo que no exige fuera

La incongruencia es total: los ganaderos españoles cumplen estándares estrictos. Soportan controles constantes y límites muy exigentes, sin embargo, Bruselas permite importar carne producida bajo reglas distintas.

El bipartidismo respalda esta estrategia comercial. PP y PSOE han apoyado los grandes acuerdos que priorizan el mercado global frente al productor nacional. Aquí nace el problema estructural.

Competencia desigual y asfixia al agricultor

El agricultor español cumple restricciones estrictas. Reduce fitosanitarios y asume mayores costes. Mientras tanto, el mercado interior recibe productos de terceros países tratados con sustancias vetadas aquí. El resultado golpea precios, márgenes y viabilidad de explotaciones familiares.

El pacto bipartidista PP-PSOE sacrifica al campo español en el altar del globalismo de Bruselas

Agenda 2030 y soberanía alimentaria

La Agenda 2030 impulsa una transformación profunda del modelo productivo. Los funcionarios de Bruselas marcan objetivos medioambientales restrictivos de acuerdo a los intereses globalistas. El campo español asume esas metas: reduce fertilizantes; Limita tratamientos; Aumenta burocracia. Sin embargo, los acuerdos comerciales permiten importar alimentos producidos bajo estándares diferentes. Esta incoherencia genera dependencia exterior. Debilita la soberanía alimentaria.

El mundo agrario español no pide privilegios. Reclama igualdad de condiciones. Las familias españolas exigen alimentos seguros y producción nacional fuerte.

El pacto PP-PSOE mundo agrario responde antes a Bruselas que al agricultor de Castilla, Andalucía o Aragón. No hablamos de ideología abstracta. Hablamos de carne con hormonas detectada. Hablamos de pesticidas prohibidos en nuestras fronteras.

España necesita defender su campo. Necesita priorizar su soberanía alimentaria. Necesita poner a la familia y al productor nacional en el centro. El bipartidismo eligió otro camino. Y la factura ya llega a nuestra mesa.

Tags: pacto PP-PSOE, mundo agrario español, Agenda 2030, Bruselas, carne brasileña, pesticidas Marruecos, Mercosur, seguridad alimentaria

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