Otro año negro para la automoción: la falta de chips le da la estocada

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La producción de vehículos en España no consigue remontar y registra cifras que están incluso por debajo de 2020.

Este curso comenzaba con buenos augurios entre las patronales de fabricantes, pero no contaban con que la falta de un componente común que incorporan todos los aparatos electrónicos traería de cabeza al sector.

El origen de la crisis de los chips está en que los fabricantes de dichas piezas no dan abasto tras la fuerte de demanda de ordenadores portátiles, tabletas y videoconsolas, entre otros aparatos, que se ha producido durante la pandemia —sobre todo en el confinamiento— a causa del teletrabajo y a un mayor ocio en el hogar.

Los fabricantes de automóviles no acostumbran a hacer acopio de chips y se han visto obligados a aplicar Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE). En un principio, se esperaba que estuvieran vigentes hasta pasado el verano, pero algunas marcas los han prolongado hasta junio de 2022.

Retroceso a niveles de 2012

De hecho, la producción de vehículos en España no consigue remontar y registra cifras que están por debajo de 2020, cuando las fábricas estuvieron cerca de dos meses paradas por el coronavirus y el confinamiento. En concreto, se han ensamblado 1,95 millones de vehículos en los centros nacionales entre enero y noviembre, lo que supone 121.000 y 690.000 coches menos frente al mismo periodo de 2020 y 2019, respectivamente.

En este contexto, ha retrocedido a niveles de 2012, cuando se fabricaron 1,97 millones de unidades y el Gobierno de Mariano Rajoy pidió un rescate a Bruselas para el sector financiero. Así, lejos quedan los 2,8 millones de unidades que se produjeron de media en 2018 y 2019. Hay que destacar que España es segundo productor de Europa y noveno del mundo.

Las fábricas de automóviles también se están viendo perjudicadas por el alza de precios de la electricidad en el mercado mayorista, que parece no tener techo con un nuevo máximo histórico día tras día —este jueves alcanzará los 383,67 euros el megavatio hora—.

Ventas mínimas

Por su parte, las ventas tampoco presentan indicadores halagüeños. Hasta noviembre se han vendido 773.396 automóviles, un 4% más que en un año antes pero un 33% menos que en el mismo periodo de 2019. A finales de septiembre, Anfac ya revisó a la baja la previsión de matriculaciones por la problemática de los chips, pasando de 925.000 a 900.000 unidades, pero viendo el panorama actual muy bien se tiene que dar diciembre para alcanzar dicha cifra, con la que el mercado automovilístico quedaría ligeramente por encima de 2020 y un 25% por debajo respecto a 2019.

Exceptuando el año pasado con los concesionarios cerrados temporalmente por el virus, las ventas de coches no han bajado del millón de unidades desde 2014 y, según el sector, lo normal es que en España se entreguen alrededor de 1,2 millones de coches al año. Faconauto estima que los concesionarios españoles acumulan alrededor de 250.000 pedidos debido a los retrasos en las entregas motivados por la falta de suministro de chips.

(Con información de The Objective)