Recordamos que, en aquellos años de principios de la democracia, allá por los albores de los años 80’, se desató en España una impuesta fiebre de libertades que, de una manera general, pasado el tiempo, ya podemos hacer balances positivos y negativos de ese estallido social, rayano, con frecuencia, en un libertinaje estúpido y maligno que termina padeciéndose, cuando es la propia autoridad la que contempla con buenos ojos, y calla, las nefastas consecuencias de la libertad mal entendida y auspiciada por los libertarios habituales…
En esta ocasión escribiremos, por edad y con cierto conocimiento de causa, de las consecuencias del libertinaje padecido en nuestro barrio, y en otros muchos, ocasionado por el consumo y acarreo de la droga.
En aquellos citados años, muchos jóvenes se iniciaban en el consumo de cannabis, una droga asociada a la cultura juvenil de la época y fomentada, cuando no “recomendada”, aprovechando aquel movimiento conocido como “movida madrileña”. Y digo recomendada, cuando algunos políticos de falso prestigio, escasa responsabilidad y manipulando al por mayor, recomendaban a los jóvenes, en público, colocarse
Las consecuencias de ese tipo de movida inconsciente, interpretada por esa clase de políticos, dio lugar a que pasados los años 80’, se sustituyera el cannabis por la cocaína que, a finales de los años 90’, su consumo se consideraba ya a gran escala y aparecían sus terribles daños entre la juventud.
Algunos años después, España vivió una verdadera epidemia de consumo de una droga más peligrosa, conocida como heroína, que afectó, de una manera masiva, a la población más joven. Fue en ese momento cuando nuestro barrio tampoco se salvó de las dañinas consecuencias de esta droga, en alguno de aquellos excelentes muchachos que conocíamos, y las penalidades de aquellas familias con hijos afectados, que luchaban por apartar a sus hijos de esa mortal epidemia. Las consecuencias de la heroína, cuya aplicación habitual era por medio de las jeringuillas, dio lugar a la muy triste y maliciosa VIH (sida), derivando en una auténtica crisis sanitaria.
Afortunadamente, algunos padres de familia que vimos con estupor la destrucción de las familias afectadas, optamos por unirnos y proteger a nuestros hijos más pequeños, iniciándoles en el camino del deporte. Los resultados, pasados ya muchos años, han sido excelentes.
¿Quiénes fueron los responsables de aquellas tragedias familiares? En primer lugar, las bandas mafiosas de narcotráfico y sus pequeños “camellos” que, con toda libertad, proveían de droga a los infelices jóvenes; algunos de esos camellos eran hijos de padres narcotraficantes, conocidos en el barrio. Hubo denuncias, pero la droga cobraba cada vez más fuerza en la sociedad. Se detectaron políticos sospechosos implicados en la mafia de la droga, autoridades mafiosas que ya no oponían la debida resistencia, por tratarse de una actividad muy lucrativa.
Escribir a estas alturas de la responsabilidad de las propias familias afectadas, nos produce tristeza y preferimos soslayar el tema.
Todo lo que referimos en estas primeras páginas, es agua pasada y, en cierta manera, corregida en las familias. Pero la droga continúa su negro camino y, en la actualidad, hay tantos tipos de droga a disposición de consumidores de toda edad y condición en la sociedad, que mejor es no citarlas.
Llevamos demasiados meses en que todos los días nos desayunamos en la prensa con centenares de páginas relativas a la corrupción de los políticos que alcanza, presuntamente, para ser breves, al propio presidente del gobierno, Pedro Sánchez, después de haber alcanzado la mierda a varios de sus ministros, amigos, y hasta su más íntima familia, mientras los jueces no demuestren lo contrario.
De otra parte, un ex presidente con cara de imbécil con tirantes, contador de estrellas y cazador de gamusinos nocturnos, conocido por Zapatero está, según manifiestan los autos y los sumarios judiciales, involucrado presuntamente en mafias criminales españolas, venezolanas y chinas, que no van a dejar vivir en paz y armonía, tanto a este bobo catedralicio, como a sus hijas, a quienes se les ha resuelto, en un pis pas, el problema del paro y de la vivienda, mire usted.
Ahora se está investigando la afición de este mequetrefe, Zapatero, como zurupeto negociante de petróleo, oro, joyas y afanador de comisiones propias y ajenas, volando por los procelosos aires de alguna compañía aérea, venezolana, por cierto
Ha llegado a tal punto la cantidad de negocios que mueve la mafia política y gubernamental, que ya se ha dado en llamar la “cloaca” del partido socialista, porque despide un fétido olor a mierda que no se puede soportar.
Pero nuestro temor, volviendo al tema de nuestros primeros párrafos de este escrito, es cuando nos preguntamos… ¿Por qué cuando se habla de petróleo, oro, joyas y dinero, no se incluye en esta amplia corrupción el comercio de la droga en España? ¿No es España uno de los principales países europeos en consumo y tráfico de droga? ¿Acaso no circulan por nuestros mares y costas, a vista de cegato, lanchas rapidísimas de narcotraficantes que transportan la droga, matando a guardias civiles, y cachondeándose de los barquitos de papel de la Guardia Civil? ¿Por qué se anulan equipos eficaces de la Benemérita contra la droga, facilitando el comercio del mal? ¿Por qué se coarta la intervención de la autoridad en la persecución efectiva a la mafia de la droga? ¿Cómo se puede puede permitir que alguna región andaluza ya sea territorio y propiedad de la mafia, inexpugnable por la policía? ¿Acaso no mantiene el gobierno actual íntimas relaciones con los principales países que albergan los más importantes “carteles” de la droga mundial, como Venezuela, México, Colombia, etc…? ¿Acaso no se conocen a los narcotraficantes que operan en nuestro país?
Ninguna de estas preguntas puede evitar que muchos españoles piensen en la protección que se está haciendo a estos criminales, por algunos corruptos desde el poder político, civil, militar o mediopensionista…El negocio de la droga es tan lucrativo, que puede repartir sustanciosos beneficios económicos y políticos, capaces de mover el mundo.
No nos causaría extrañeza cuando comenzaran a publicarse noticias en la prensa española, que nos puedan dejar tan atónitos como las que se están produciendo estas últimas semanas.
Madrid, días de vómitos políticos al más alto nivel, a 11 de junio de 2026
Juan Hernández Hortigüela | Historiador y escritor
Tags: Droga, Corrupción, Política, Sanchismo, Zapatero, Fronteras, Cloacas




