El Ministerio del Interior ha sacado del módulo de aislamiento de la cárcel de Huelva a cinco miembros de ETA, en plena negociación con EH Bildu por los Presupuestos Generales del Estado. Entre ellos a Francisco Javier García Gaztelu, ‘Txapote’, el sanguinario jefe de ETA que apretó el gatillo y asesinó al concejal del PP en Ermua, Miguel Ángel Blanco. El único que aún permanece en el área de aislamiento de Soto (Huelva) es Jurdan Martitegi.

Más concesiones a los presos etarras, y por tanto, al socio ‘presupuestario’ del Gobierno, EH Bildu. La última decisión de Instituciones Penitenciarias, ejecutada a través de la Junta de Tratamiento de la cárcel de Huelva, ha sido vaciar de presos etarras los módulos de aislamiento. Zonas donde los presos se encuentran solos y no pueden socializar con otros condenados etarras.

Uno de los que ha abandonado esta área del centro penitenciario de Huelva -una de las cárceles donde cumplen los etarras más peligros- ha sido Gaztelu, alias ‘Txapote’. El asesino de Miguel Ángel Blanco que posteriormente sería encumbrado como jefe militar de la banda terrorista gracias a esa ‘hazaña’.

Ejecutado tras 48 horas en un maletero 

Miguel Ángel Blanco permaneció las 48 horas de su secuestro, maniatado y amordazado, en el maletero del mismo automóvil que el comando etarra había utilizado para perpetrar la acción criminal. El sanguinario etarra Francisco Javier García Gaztelu, ‘Txapote’, le dio después el tiro de gracia.

Así lo desveló a OKDIARIO uno de los guardias civiles que participó en aquella lucha contrarreloj para localizar al concejal del PP de Ermua. Se cumplen 20 años de aquel secuestro, a las 15,30 horas del 10 de julio de 1997, un crimen que cambió la historia de España: sacó a la gente a la calle para abominar los crímenes de ETA y accionó la cuenta atrás del fin de la banda terrorista.

“Uno de los terroristas detenidos un par de años después nos confesó que Txapote le había pedido una bajera (local o trastero) para ocultar a Blanco, pero días después le dijo que se olvidara. Es poco probable que la hubieran usado porque la habríamos encontrado en investigaciones posteriores. Creemos que Miguel Ángel Blanco permaneció durante su cautiverio, maniatado, dentro del maletero del automóvil que usaron para el secuestro”.

«Son insuficientes»

El movimiento ha sido celebrado por el colectivo de presos etarras ‘Etxerat’: «Saludamos la decisión de sacar a los presos y presas vascas de aislamiento, porque las condiciones de vida fuera de esos módulos son mejores, pero insistimos en que los movimientos que está realizando IIPP son insuficientes.

Los presos etarras doblan sus exigencias reclamando que «los presos y presas vascas en cárceles española deben estar, al menos en segundo grado, muchos de ellos en libertad y el problema sigue siendo que la gran mayoría de ellos está en primer grado, lo que no posibilita transitar el recorrido legal.

(Pelayo Barro. Ok Diario)

Por Redaccion

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