Ahora fallecen 12,5 de cada cien mayores de 80 años infectados frente a los 9,4 de noviembre. La subida de la letalidad coincidió con el inicio de la vacunación.

El virus SARS-CoV-2 ha golpeado con especial saña a los mayores de 80 años durante la tercera ola de la pandemia. El pasado 2 de noviembre de 2020, antes de que subiera de manera más intensa la curva de contagios e ingresos hospitalarios, 9,4 de cada cien personas con más de esa edad que se habían infectado morían en España. El 2 de diciembre, la letalidad en ese grupo de riesgo se elevaba ya al 11,9%, y el 13 de enero, una vez pasadas todas las fiestas navideñas, el porcentaje escalaba hasta el 12,3%.

Los datos que ha recopilado el Instituto de Salud Carlos III desde el 10 de mayo del pasado año, cuando concluye aproximadamente la primera ola, hasta el 10 de febrero de 2021 indican un empeoramiento a medida que aumentaban los casos positivos: la mortalidad en ese periodo en la población más mayor volvió a incrementarse hasta el 12,5%, un porcentaje que no se recordaba desde la primera ola. Y lo hizo coincidiendo, sorprendentemente, con el proceso de vacunación contra la Covid-19, que se inició el 27 de diciembre de 2020 en toda Europa, España incluida.

Las estadísticas obtenidas por el Carlos III y la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica revelan que desde el fin de la primera ola hasta la actualidad, 180.805 ancianos de más de 80 años se han infectado en España. De ellos, 51.219 tuvieron que ser hospitalizados, lo que representa un 28,3% del total. De los contagiados, 908 acabaron ingresados en una unidad de cuidados intensivos (UCI), lo que representa un porcentaje del 0,5%. Las muertes ascendieron a 22.676 en este grupo de edad.

La elevada tasa de letalidad en este colectivo contrasta con la que se registra en el conjunto de la población, incluyendo todas las edades. Las estadísticas muestran que desde el 10 de mayo se han contagiado en nuestro país alrededor de 2,78 millones de personas. De ellas, han fallecido 34.197, el 1,2%. Como venía sucediendo en otras olas, esta letalidad desciende a medida que decrece la edad de los infectados por el coronavirus. Si en los mayores de 80 años es del 12,5%, en la franja de edad de entre 70 y 79 años las muertes bajan al 4,1%, registrándose un total de 6.802. En la población de entre 60 y 69 años las defunciones registradas son 2.969, un 1,1% de los 26.157 contagios contabilizados. En las personas de entre 50 y 59 años la letalidad desciende al 0,3%, y llega a apenas un 0,1% entre los que tienen entre 40 y 49 años de edad.

(Sergio Alonso. Diario La Razón)

Por Redaccion

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