La Audiencia Nacional investiga como atentado yihadista el atropello múltiple de Torre Pacheco

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En el coche se encontró una nota en la que se indicaba que el atropello era un atentado y un testigo le vio hacer la oración «de despedida». El conductor del vehículo, un marroquí de 30 años, se hizo, además, heridas a si mismo con un arma blanca antes de arrollar una terraza y matar a una persona.

El juez de la Audiencia Nacional Alejandro Abascal ha abierto diligencias este martes para investigar como terrorismo el atropello que protagonizó un conductor marroquí en la terraza de un bar de Roldán (Torre Pacheco, Murcia) el pasado viernes, día 17, y en el que una persona murió arrollada por el vehículo.

El principal motivo de que se haya derivado este asunto a la Audiencia Nacional, y que se investiga bajo secreto de sumario, es el de una nota encontrada en el coche en la que aseguraba que se trataba de un atentado terrorista.

Una carta de despedida siguiendo las reglas radicales islamistas y el que un testigo asegura que el agresor hizo un gesto típico de los yihadistas antes de arrollar a los ocupantes de la terraza antes de arrollar a los ocupantes de una terraza han llevado a que las investigaciones sobre los hechos del pasado viernes en Torre Pacheco (Murcia) se estén investigando ya en la Audiencia Nacional como un atentado terrorista.

El conductor del vehículo, un joven marrquí de 30 años, se hizo, además, heridas a si mismo con un arma blanca antes de arrollar una terraza y empotrar el coche contra un edificio.

El terrorista se autolesionó antes del ataque

El conductor fallecido, un marroquí de 30 años, presentaba heridas de arma blanca. En un principio, la Guardia Civil consideró que se las pudo haber producido alguien antes del accidente.

Los investigadores de la Policía Judicial, de hecho, encontraron en el interior del automóvil siniestrado un cuchillo, que fue decomisado y que tenía en su filo sangre del chico. Ya en la primera inspección ocular del cadáver en el lugar del suceso (en el que murió un cliente del bar), forenses y agentes detectaron que el cuerpo presentaba lesiones compatibles con un arma blanca, previas al siniestro vial en sí, señala el diario La Opinión.

Los hechos

El atropello sucedió sobre las 14.30 horas en el bar Honey’s de la pedanía de Roldán ubicado junto a la avenida de Murcia, la carretera principal, por donde el coche circulaba a gran velocidad. «Por suerte no había muchos clientes», explicaba el alcalde. El coche se llevó por delante mesas y sillas de un extremo a otro de la terraza hasta chocar contra un edificio colindante, matando a un cliente, y dejando a dos heridos.