Salvador Illa da un impulso a las ambiciones de los independentistas, y de Podemos, para el fomento del catalán -y del resto de lenguas co-oficiales-en toda España. El candidato socialista a las elecciones en Cataluña del próximo 14 de febrero recoge en uno de los puntos de su programa la petición a Pedro Sánchez de una «Ley de lenguas» para «reconocer el plurilingüismo de España». La intención es que en todo el país se promueva ese «plurilingüismo»,  «haciendo valer la riqueza que aportan las diversas lenguas españolas, tanto en el ámbito cultural y creativo como en el fomento de la convivencia», explican los socialistas.

Illa asume además en su propuesta electoral una de las ambiciones de Miquel Iceta: el «federalismo lingüístico». El ahora ministro de Política Territorial incluyó esa fórmula en el 14 congreso del PSC, celebrado en 2019. Se trataba, como constó en los documentos consensuados entonces, de «promover en el ámbito estatal el reconocimiento y la preservación del plurilingüismo, articulando la defensa de todas las lenguas oficiales y el reconocimiento de la riqueza lingüística en toda España, garantizando el derecho de todos a hablar su lengua y la obligación de las administraciones de garantizar el derecho de los hablantes».

Igualmente se reclamaba «promover el conocimiento y el reconocimiento de la diversidad lingüística en todo el territorio».

La propuesta alimenta las pretensiones del separatismo, formaciones que, el pasado diciembre, apoyadas por Podemos, presentaron en el Congreso una proposición no de ley, aún pendiente de debate, en la que se insta a poner fin a la «imposición legal exclusiva del castellano en la normativa estatal», de forma que se permita la utilización de las diferentes lenguas del país en instituciones nacionales, con independencia de su ubicación. Entre ellas, las Cortes Generales (Congreso y Senado), así como el Tribunal Constitucional, el Supremo y la Audiencia Nacional, la Agencia Tributaria, la Seguridad Social y empresas públicas como Radio Televisión Española. Asimismo, se obliga a los funcionarios a conocer la lengua propia y se solicita que se impulsen las reformas estatutarias necesarias para reconocer la oficialidad de las lenguas propias del país que aún no han obtenido esa condición, como es el caso de Asturias.

Los firmantes solicitan que el Estado garantice la capacitación de las lenguas propias del personal de todas las administraciones públicas, incluida la Justicia, y el uso generalizado en las páginas oficiales, así como el «reconocimiento internacional» de estas lenguas en «paridad con el castellano» con el objetivo, dicen, de poner fin a la «imposición legal exclusiva» del castellano en la normativa estatal, que afecta «de manera frontal al ámbito económico y singularmente al etiquetado».

Tras la llegada al Gobierno, Sánchez ya expresó su intención de «potenciar el uso de las lenguas oficiales en la Administración General del Estado», impulsando su conocimiento por parte del funcionariado.

Ayudas al catalán

En su programa para el 14-F, Illa propone además derogar las infracciones previstas «en el Código de Consumo del artículo 331 apartados 4 y 6 y sus sanciones en relación con el uso del castellano», pero sustituyéndolas por «un plan de ayudas a la rotulación en catalán».

Sobre la enseñanza, pretende «reforzar el castellano o el catalán en función de las necesidades del alumnado, garantizando el pleno dominio de ambas lenguas al finalizar la escolarización». El programa dispone la autonomía de los centros para evaluar la capacitación lingüística de sus alumnos, de forma que se deberán establecer «medidas compensatorias» cuando se considere que «no han adquirido las competencias pertinentes de alguna de las dos lenguas». En el programa se señala explícitamente que el catalán está «en el centro de gravedad» del sistema educativo.

El candidato del PSC a las elecciones del 14-F entró en la pre-campaña  distinguiendo entre «españoles y catalanes», en un vídeo en el que felicitaba a Joe Biden como nuevo presidente de EEUU.

La pasada semana, en una de sus primeras intervenciones, afirmó que uno de sus compromisos sería un plan «nacional» para «reconstruir» el sistema sanitario catalán. Una propuesta con la que Illa asumía el lenguaje separatista.

(Luz Sela. OK Diario)

Por Redaccion

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