JxCAT ha asegurado que su enmienda a la totalidad de los Presupuestos tiene un fin instrumental. Pero hasta en Bildu han preferido ahorrarse el trámite para poder negociar

ERC y el PDeCAT se apuntan a la vía pragmática para negociar los Presupuestos de Pedro Sánchez, que por ahora cuentan con mayoría suficiente. En cambio, JxCAT, liderado por Laura Borràs, y la CUP han presentado sendas enmiendas de totalidad a las cuentas que ha llevado el Ejecutivo al Congreso. De manera que el independentismo vuelve a dividirse entre los pragmáticos, que consideran que en tiempos de coronavirus cualquier ayuda es buena venga de donde venga, y los puristas, que se oponen a las cuentas más en una clave de política catalana que analizando una dimensión meramente económica.

Según Borràs, «no son unos buenos presupuestos para Cataluña», con lo que ha justificado la presentación de la enmienda a la totalidad. Con este movimiento, JxCAT se coloca no solo en la misma posición que BNG, PP, Vox o que la CUP. Sobre todo, está pensado para poner en evidencia el pactismo de ERC.

Foto: El equipo de ERC designado para la negociación de los PGE 2021 se reúne con la ministra de Hacienda, Maria Jesús Montero (C), y el secretario de Estado de Derechos Sociales, Nacho Álvarez (d). (EFE)

El valor económico es cero. El político, mucho. ERC sigue insistiendo en apoyar la Mesa de Diálogo con el Gobierno, si bien no está previsto que se reúna hasta después de las elecciones catalanas. En cambio ni Borràs, alineada con el radicalismo de Quim Torra, ni su segunda en el Congreso, Míriam Nogueras, con hilo directo con Carles Puigdemont, están con esta postura.

Para JxCAT, la posición ha resultado cara. Cuatro de sus diputados, los que se han mantenido fieles al PDeCAT que encabeza Ferran Bel, se han desmarcado de esta postura y se han mostrado dispuestos a negociar. «Entendemos que los Presupuestos se deben intentar negociar y no paralizarlos de entrada. No sería razonable en el actual contexto económico y social», ha apuntado Bel en referencia con la pandemia. Con esta maniobra, Laura Borràs se queda solo cuatro diputados, lo que en términos parlamentarios no pasa de simbólico. Lo mismo que Bel que con su negociación apuntala a Àngels Chacón, que ya está presentando su candidatura tranquila, demostrando que hay otro independentismo que no necesita el choque constante con Madrid para justificar su existencia.

Laura Borràs es consciente de que buena parte de sus votantes prefieren negociar las cuentas que una gesticulación vacía. Por eso ha intentado mantenerse a los dos lados del río. Así, también ha manifestado que «hay dos tipos de enmiendas a la totalidad. Las que son preludio de un voto negativo y las que sirven para dar un toque de atención y un grito de alarma, para poner sobre la mesa todos aquellos obstáculos e insuficiencias que presentan este proyecto de presupuestos». Su problema: al tener solo cuatro diputados, Pedro Sánchez no la necesita.

Mili en Madrid

Con más mili en Madrid, Bildu no ha caído en la trampa. Sabiendo que el PNV sacará tajada sí o sí de lo que se cueza en la negociación de las cuentas, los de Bildu se han puesto de cara a transaccionar. Mucha más mano izquierda que los catalanes.

La CUP ha vinculado su veto a los presupuestos a que «sigue la represión». ERC ha construido un discurso distinto. Para los de Gabriel Rufián vetar de saque los Presupuestos Generales del Estado «sería una grave irresponsabilidad».

En Cataluña muchas veces se vincula el negociar los Presupuestos a temas ajenos. Como la CUP, que ha recordado que todavía «sigue la represión»


Hay que tener en cuenta, además, que Cataluña está sin Presupuestos de la Generalitat, al tener que prorrogarlos por la estrategia de Torra y Puigdemont de atrasar las elecciones hasta febrero. Por tanto, en medio de la peor crisis que ha soportado Cataluña, los Presupuestos del Estado son el único instrumento para dinamizar un poco la agonizante economía. En el PDeCAT son muy conscientes. Y no en vano Pere Aragonès ejerce, además de presidente en funciones, de ‘conseller’ de Economía.

No a todo

«No nos podemos permitir el ‘no a todo’. Seguramente es la posición más fácil, pero no la que necesita la ciudadanía de Catalunya, nuestras empresas y nuestro tejido social. Por este motivo, Esquerra Republicana no presentará enmienda a la totalidad», ha justificado ERC en un comunicado. A partir de aquí, abiertos a negociar.

Con eso, Pedro Sánchez cuenta con los 13 diputados de ERC, más los cuatro del PDeCAT para pactar las cuentas. Nada baladí, porque además están los 10 diputados de Cs y los del resto de formaciones, como Compromís, que le apoyaron en la investidura. Por tanto, por ahora va sobrado de apoyos. En cambio, el soberanismo catalán ahonda en sus divisiones, esta vez a causa de la Ley de Presupuestos.

(Marcos Lamelas. El Confidencial)

Por Redaccion

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