JxCat someterá el hipotético acuerdo a votación de las bases y avisa: el único margen es el 26 de mayo.

Sigue el tira y afloja entre los partidos independentistas para la presidencia de la Generalitat. Después de que Esquerra planteara un ultimátum al partido de Puigdemont con la fecha del 1 de mayo como día límite para formalizar el acuerdo y amagara durante todo el fin de semana con la vía de un Govern en solitario, este lunes ha reculado y ha descartado esta opción.

El argumento que esgrimen los republicanos es que la cumbre del sábado en la cárcel de Lledoners con Pere Aragonès y Oriol Junqueras supuso un “punto de inflexión” en las negociaciones con JxCat y hablan de “materializar” el resultado “del 52%” en las urnas -la mayoría independentista – en las próximas horas o días con un principio de acuerdo.

“Estamos avanzando en la dirección correcta”, ha remarcado la portavoz de los republicanos, Marta Vilalta, tras la reunión semanal de la cúpula del partido. Vilalta apenas ha ofrecido detalles de las conversaciones, se ha limitado a subrayar una y otra vez el “punto de inflexión” que ha implicado el encuentro en prisión y ha admitido que los republicanos darán “más margen” a los posconvergentes -”el que necesitan”- para llegar a un acuerdo. “De momento” ERC no explorará “otras posibilidades como la de un gobierno en solitario con el apoyo externo de JxCat, pero no descarta” del todo explorarlas más adelante si fuese necesario, ha asegurado.

Una explicación que contrasta con el silencio sobre el citado encuentro en prisión este 1 de mayo -el sábado ERC se limitó a calificarlo de “positivo”, sin más- y tras los múltiples y variados reproches que ambas formaciones se han cruzado a lo largo de estas semanas. De hecho, JxCat ha superpuesto casi al instante su discurso al de los republicanos y ha enfriado la posibilidad y la inminencia de un principio de acuerdo: el único margen es el 26 de mayo, ha remarcado la portavoz del partido, Elsa Artadi, tras la reunión de la ejecutiva.

JxCat echa el freno de nuevo

Artadi, dirigente de la confianza de Puigdemont, ha hecho hincapié en que ERC “nunca” les ha comunicado en sus reuniones en privado ningún ultimátum ni ninguna alternativa que pase por gobernar en solitario, por lo que la expresión de “punto de inflexión” utilizado por Vilalta puede ser simplemente “una manera de justificar un ultimátum” que solo han trasladado “a la prensa”. “No tenemos la sensación de que haya pasado nada extraordinario” este sábado en Lledoners, sino que ha habido “continuidad” en los trabajos, sin “parones ni tampoco puntos de inflexión”, ha afirmado.

Tanto si se alcanza un acuerdo como si no, la dirección ejecutiva de JxCat formulará una propuesta antes el plazo límite para investir al nuevo president y la someterá a la “validación de las bases del partido”. Artadi ha desvinculado esa consulta, que será telemática, del congreso extraordinario que celebrará JxCat este viernes y sábado para poner en marcha su consejo nacional.

Y es que ante la imposibilidad de cerrar un acuerdo antes del 1 de mayo -como exigía ERC-, ahora el calendario de un posible pacto se centra en dos momentos: o bien antes del congreso extraordinario de JxCat entre el 7 y el 8 de mayo, o bien la semana del 10 al 16 de mayo.

(Cristina Rubio. Diario La Razón)

Por Redaccion

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *