La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) ha denunciado públicamente el último traslado de ocho presos de ETA anunciado por la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias. El Gobierno de Pedro Sanchez ha ordenado que Aitor Esnaola Dorronsoro pase de Toledo a Soria; José Antonio Borde Gaztelumendi, de La Coruña a Santoña (Cantabria); Karmelo Lauzirika Orive de Castellón a la cárcel de Zaballa en Álava; Itziar Alberdi Uranga, de Madrid a Logroño; Juan Jesús Narváez Goñi, de Madrid a Logroño; los hermanos Ibai y Mikel Ayensa Laborda, de Lugo a Logroño y José Juan García González, de Valladolid a Álava. Con este nuevo grupo de presos de ETA son ya 85 los reclusos que el Ejecutivo socialista ha trasladado a cárceles cercanas al País Vasco.

La AVT ha denunciado lo que considera una «humillación a las víctimas del terrorismo no cesa» y que en esta ocasión incluye a históricos de la banda como José Antonio Borde Gaztelumendi ‘Putxe’ condenado por participar en el asesinato de dos guardias civiles y que permaneció huido en México hasta 2002. Además de la condena por el atentado contra un furgón de la Guardia Civil en Lemoa en 1981.

Además, dos de los etarras han sido trasladados a la prisión de Zaballa, uno de los tres centros penitenciarios en los que el Gobierno vasco pretende aplicar su nuevo «modelo penitenciario» cuando el próximo mes de marzo reciba la transferencia de la gestión de las prisiones en Euskadi.

Con estos ocho nuevos traslados, son ya 85 los reclusos de la banda terrorista que han cambiado de prisión a otras próximas al País Vasco o Navarra con el Gobierno de Pedro Sánchez, además de doce progresiones de grado

También permanecieron huidos en México la pareja de presos etarras Itziar Alberdi y Juan Jesús Narváez Goñi que van a ser acercados desde la cárcel madrileña de Estremera a la de Logroño. Ambos cumplen una pena de 30 años e ingresaron en prisión al mismo tiempo, en febrero de 2014 tras ser extraditados desde Puerto Vallarta (México), donde ambos residían fugados con sus hijos desde hacía 22 años. Ella fue condenada a 119 años de cárcel por el asesinato en 1991 de tres policías a quienes les estalló un paquete bomba que ETA envió al Ministerio de Justicia, de la que fue absuelta en 2015 por el Tribunal Supremo al considerar que la sentencia vulneró su derecho a la presunción de inocencia. La pareja fue absuelta además, por no poder probarse su participación en el atentado, del asesinato de un disparo en la cabeza del catedrático Manuel Broseta, en 1992, en Valencia, informa Efe.

La AVT ya había advertido con anterioridad que con estos traslados a prisiones se están creando concentraciones de grupos de presos de ETA en cárceles como las de Logroño y Santoña.

Además, los hermanos Ibai y Mikel Xabier Ayensa Laborda serán trasladados juntos desde la prisión de Monterroso (Lugo) a la de Logroño. Los dos hermanos comenzaron su actividad delictiva en la ‘kale borroka’. Ibai Ayensa Laborda fue condenado por el asesinato del suboficial del Ejército Francisco Casanova Vicente en el año 2000 en Navarra y perteneció al comando Ekaitza, que en enero de 2001 intentó asesinar con una bomba lapa al subteniente del Ejército José Díez Pareja en la localidad navarra de Cizur Mayor. Su hermano, Mikel Xabier, miembro también del comando Ekaitza, fue condenado por el asesinato del concejal de UPN tomás Caballero.

Karmelo Lauzirika Orive será trasladado de la prisión de Castellón a la prisión alavesa de Zaballa. En 2007, la Audiencia Nacional le condenó a 50 años de cárcel por colocar el 6 de diciembre de 2004 cuatro bombas que explotaron en tres cafeterías de Valladolid, León y Ávila y el aparcamiento del zoológico de Santillana del Mar (Cantabria).

Según la estimación de cumplimiento una vez se acumule su pena, cumplirá previsiblemente las tres cuartas partes en junio de 2031. Ha pedido perdón a las víctimas, ha asumido su responsabilidad y ha manifestado su rechazo a la violencia.

Aitor Esnaola Dorronsoro fue miembro del comando Erreko, un proyecto estratégico de ETA para almacenar y distribuir explosivos a los grupo operativos que fue desmantelado en 2011.

Acusado de los delitos de integración en organización terrorista, tenencia de armas y depósito de explosivos, Esnaola ingresó en la cárcel en abril de 2011 y cumple una condena de 18 años, cuyas tres cuartas partes verá satisfechas en 2024. Prisiones asegura que acepta la legalidad penitenciaria y ha enviado un escrito en el que manifiesta su rechazo a la violencia y reconoce el daño causado.

También arrepentido y desvinculado de la banda se ha manifestado José Juan García González, que será trasladado desde Valladolid a Álava. Ingresó en prisión el 29 de junio de 2018 y cumple una condena de 16 años por el delito de organización terrorista.

Además, las autoridades judiciales francesas han comunicado que el miembro de ETA Frédéric Haramburu cumplirá el resto de su condena en arresto domiciliario tras permanecer 30 años en prisión. El antiguo etarra había sido condenado a cadena perpetua en 1997 por pertenecer a un comando itinerante de la banda terrorista

(Josean Izarra. Diario El Mundo)

Por Redaccion

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