Cuando buscan ficharnos | José Antonio Ruiz de la Hermosa

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Viajo a Murcia capital para el montaje de la nueva delegación de mi emisora de radio. En el trayecto me encuentro con el doctor Luis Benito de Benito. Va camino de un acto en mitad de la huerta murciana, un acto en el que él junto a la doctora Albarracín es el protagonista.

La gente, el pueblo, quiere que los que les han demostrado que verdaderamente entienden del problema que vivimos les guíen, les hablen, les expliquen. Por eso todos los fines de semana el doctor Benito viaja, lo hace por toda España, de norte a sur, y además llena, más que algunos famosos que viven de la farándula, porque el doctor Benito inspira confianza, habla con la verdad y no tiene pelos en la lengua.

Este médico, especialista en aparato digestivo es un hombre fiel a sí mismo. Su lucha por la verdad no es solo de fin de semana. Es famoso porque se ha comportado con sus principios por delante desde el primer día que le llevaron a un plató de “telecirco”, donde les jorobo la emisión en directo, pues dijo lo que pensaba, es decir la verdad oficial sobre el Covid y puso en entredicho las medidas desquiciantes, que los “expertos” del desgobierno nos imponen todos los días.

Pero igual que a esos expertos, constantemente en los comentarios de todos los telediarios y programas dedicados al tema, pero que curiosamente no los conoce nadie. Nadie a visto nunca a ese maravilloso y sesudo grupo de expertos del que en los “halo presidente” de principios de la plandemia nos daba todo tipo de órdenes, asumidas por el presidente, pero controvertidas para todos aquellos verdaderos expertos que le sacaban todo tipo de “punta” pues aparte de ilógicas, eran cambiantes de forma similar a lo que el presidente nos decía.

Pero el doctor Benito no es como Marx (Groucho) que nos decía que tenía unos principios y si no nos gustaban podía cambiarlos. Lo que ha ganado la confianza de la gente es que su discurso, después de dos años, sigue siendo el mismo, bueno no el mismo, los principios básicos ¡SI!, lo demás ha ido evolucionando, según evoluciona la situación, y eso, eso es lo importante. Benito ha ido adaptando sus conclusiones a cómo ha ido cambiando la historia, pero, repito, sin abandonar su discurso de verdad y honradez. Algo muy diferente a las caras bonitas de telecuatreros, telecirco o la secta y no digamos televisión espantosa, que han cambiado de discurso según el desgobierno impone nuevos criterios. Criterios, además, sin pies ni cabeza, lejanos a cualquier explicación razonable. ¡Hoy denostamos la mascarilla, mañana la consideramos imprescindible! , esa fue la actitud poco inteligente y ponderada de los famosillos de las cadenas subvencionadas. Resultado claro, nunca más el doctor de Benito volvió a ser invitado a telecirco, ni a las demás cadenas amigas, ¿para que?¿para dar problemas?

Pero como el doctor Benito no ha realizado esa torticera manera de entender eso de la información; pues montó un portal de youtube, que poco tardó en ser cerrado por la censura. Recuerdo cuando yo estaba en la Universidad, estamos hablando de varios años antes de que muriese Franco, los activistas y panfletarios del: proceso 1001, o los activistas comunistas que llegaron a conseguir que perdiéramos un curso por su culpa, pasaban el día recordándonos lo malo del Régimen, lo malo de Fraga y su tremenda censura a las noticias que se producían. Aquellos activistas, que hoy están alrededor de los setenta años, no los veo hablando de la censura de los medios. Parece ser que cuando la censura la hacen ellos, es mejor ni nombrarla. Pero…

Pues que el doctor de Benito ha ido también esquivando a la censura y de flor en flor, pues ha pasado a Telegram y luego a Instagram y a donde haga falta. Y triunfa, miles y miles de seguidores y montones de invitaciones a participar en público en todo tipo de eventos, de esos que llaman de negacionistas, etc. Y se equivocan, porque no es negacionista, simplemente es un profesional como la copa de un pino, que no está dispuesto a que le mediatizan los sicarios y los pelotas. Y ahí va, y ahí le sigo y le acompañó a su conferencia de este sábado en la que como siempre llena el aforo y con gente convencida. Allí también me entero de cosas como que mucha gente dice estar vacunada con el único afán de que les dejen tranquilos de preguntas, o también de que esta gente no solo está allí por el Covid o las Vacunas, sino por lo que se ve venir. Es decir la dictadura del pasaporte.

Porque ese es el objetivo de los granujas que han montado este show, hacer obligatorio en los países occidentales un sistema de fichero digital para controlar a la población. Pretexto el Covid y su vacunación. Pero mal pretexto el de un virus no secuenciado, eso dice Sanidad, pero a sus no secuenciadas evoluciones ya les van poniendo nombre. Como la gente traga, pues el “experto” que lo es en propaganda, pero no en medicina, pues sigue diciendo tonterías y metiéndonos dobladas las instrucciones. Por eso, los que poco a poco se van dando cuenta del “Timo” buscan a quien les saque de dudas y lo encuentran con este doctor y con los demás que van perdiendo miedo a las represalias.

Y de ahí a llenar espacios, aunque sea como este sábado, lluvioso y frío en Murcia, un paso y hablando de paso, y de sitios; Ahí lo dejo…

José Antonio Ruiz de la Hermosa | Escritor