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La chuparquía es un postre típico de Ceuta, la Perla del Estrecho, similar a los conocidos pestiños, que se consume desde hace siglos, cuyo origen, al parecer, es moro de la morería. Este postre se consume en cualquier momento, pero lo normal es obsequiar al invitado con este dulce acompañándole con un té verde con hierbabuena, también, por cierto, moro de la morería.
Al fementido y chupacharcos Pedro Sánchez, se le están acabando sus bernardinas y diatribas, tratando de ocultar sus desmanes, traiciones al por mayor, su holgazanería, y vivir permanentemente agarrado a la trola. Hasta ahora, le ha salido todo a pedir de buche, y solo le falta el postre final para acabar de comerse sus fantasías comunistas en algún lugar solitario, oscuro y tranquilo. Es posible que se coma en Ceuta su último postre, y se le atragante o se queme con el té moruno.
El postre final se lo va a comer este gandul presidente, ayer porquero y hoy caballero, en compañía de los ceutíes españoles, que le van a dar chuparquías hasta que engorde. Se han cansado de su traición permanente y la de su representante delegado en la Perla del Estrecho, Miguel Ángel Pérez. La respuesta de españolismo que está dando esta ciudad al resto de los españoles, es muy necesario tenerla presente.
Se está haciendo patente en la Perla del Estrecho un verso que escribió un famoso escritor, hispanista filipino de corazón, nacido en la otra Perla de Oriente, Manila, llamado Jesús Balmori y Rivera:
Arriba el corazón que nunca es tarde
para expresar nuestro entusiasmo bravo.
El pueblo que no lucha es un cobarde.
El pueblo que es cobarde es siempre esclavo.
La letra de este verso se vio ampliamente cumplida con la cantidad de españoles que salieron ayer a las plazas de España, a solidarizarse con los ceutíes y en contra del presidente del gobierno y adláteres que han perdido, hace ya muchos años, la dignidad y la vergüenza.
No ha terminado todavía el sufrimiento de los ceutíes, y nos tememos que este gobierno inútil, y vasallo aventajado del “mojamé”, no va a ser capaz de que Ceuta recobre la normalidad que disfrutaba antes de la invasión de los moros, a la que han dado en llamar, para molestar al personal, “crisis migratoria”, y se han quedado tan anchos los muy ignorantes bigardos.
Nos maliciamos que el “mojamé”, comprobada la ineficacia y colaboración de las autoridades gubernamentales españolas, va a continuar enviando “crisis migratorias” a esta joya del Estrecho, cada vez con más éxito,hasta que los españoles nos enfademos y solucionemos el problema a nuestro estilo; es decir, haciéndonos bajitos, enroscándonos la boina en la cabeza y largando mucha mala leche.
Lo que también nos preocupa es la tranquilidad actual de Melilla La Vieja, (llamada cariñosamente por los melillenses El Pueblo). Mucho nos extraña que el “mojamé” no haya metido la pata, todavía, en este pueblo español. Lo avisamos para que se tomen las medidas oportunas, y luego no digan los de la trola permanente que no les constaba nada…El Pueblo de Melilla la Vieja corre el peligro evidente de recibir alguna “crisis migratoria”, y los melillitas lo saben. No obstante, ellos saben muy bien que pondrán en práctica el verso citado de Balmori, y el resto de los “bajitos”, como siempre, les echaremos una mano.
Claro que estos ilustres mentirosos del gobierno, solidarios vasallos del “mojamé”, han sido siempre capaces de sacar polvo del agua…como han hecho esta mañana en la sesión del Congreso, y se han marchado tan felices, echando la culpa de la “crisis migratoria” a Franco, a Isabel Ayuso y al maquinista.
Los Arenales, días de exaltación española, a 3 de septiembre de 2026
Juan Hernández Hortigüela | Historiador y escritor
Tags: Ceuta, Melilla, Gastronomía, Tradición, Política, Frontera, Protesta




