Tedros Adhanom Ghebreyesus sorprende con una dura reprimenda al gobierno chino después de meses de cercanía.

El director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha confirmado que China ha bloqueado la entrada de un equipo enviado por esta organización y que tenía como objetivo investigar los orígenes del coronavirus. En concreto se trata de dos científicos que ya volaban con destino a Wuhan cuando recibieron la notificación de que no tenían los permisos necesarios para entrar en el país.

En declaraciones que recoge la CNN, Adhanom Ghebreyesus reconoce que está «muy decepcionado con esta noticia. He estado en contacto con altos funcionarios chinos y, una vez más, he dejado claro que la misión es una prioridad para la OMS y el equipo internacional». Estas acusaciones tan directas contra las autoridades de Pekín han sorprendido después de que la OMS haya mantenido posturas muy cercanas a las del gobierno chino.

Michael Ryan, director ejecutivo del programa de emergencias de salud de la OMS, ha explicado que la OMS ha negociado con China durante meses para que un equipo compuesto por científicos de todo el mundo pudiera investigar los orígenes de la pandemia desde los lugares clave en los que se originó, en la ciudad de Wuhan. Por eso, espera que «solo un problema logístico y burocrático» y que se resuelva de «buena fe en las próximas horas».

Condenas a China

El pasado mes de mayo, más de un centenar de países firmaron una resolución pidiendo que la OMS hiciera una investigación independiente del origen del covid-19. Durante todo el año 2020, Estados Unidos y Australia han sido los países que se han mostrado más beligerantes contra el gobierno chino, acusando a los máximos dirigentes de esconder la gravedad de la situación en las primeras semanas de transmisión de la enfermedad.

Es de dominio público que China falsificó las cifras en las primeras semanas del brote

De hecho, Donald Trump amenazó con retirar la financiación de Estados Unidos a la OMS, después de culpar a China por la pandemia y de asegurar que las autoridades de Pekín habían presionado a la propia OMS para «engañar al mundo«. Incluso acusan a Adhanom Ghebreyesus de no ser transparente en sus relaciones con el gobierno chino.

Se ha probado que los científicos chinos que trabajaban en el centro de enfermedades de la provincia de Hubei, donde por primera vez se detectó el virus en 2019, falsificaron las cifras en los momentos iniciales del brote. A pesar de que tenían datos muy precisos de infectados por el coronavirus, ofrecieron al exterior unas cifras mucho más optimistas de las que había en realidad.

(El Confidencial)

Por Redaccion

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