El separatismo catalán elimina a los Reyes Católicos del callejero de Barcelona

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

El sectarismo de los independentistas catalanes, avalados por Ada Colau y, en este caso también por las siglas socialistas, elimina a los Reyes Católicos del callejero de Barcelona, al no poder hacerlo de su propia historia.

Barcelona ya no tendrá calle de los Reyes Católicos. El revisionismo de la historia, habitual en la capital catalana, bucea en esta ocasión hasta el siglo XV. En esta ocasión, el separatismo catalán, en su afán por eliminar cualquier vestigio que pueda recordar la historia de España, pone su punto de mira en el callejero de las ciudades, en este caso el de Barcelona. Ahora se les ha ocurrido y han ejecutado una afrenta sin igual: ¡quitar a los Reyes Católicos del callejero de Barcelona!

En efecto, la Ciudad Condal ya no contará con la calle dedicada a los Reyes Católicos, situada en el barrio de Vallvidrera en el distrito de Sarriá (Barcelona). Este cambio se debido a una iniciativa vecinal vinculados al secesionismo que alegaron que la calle de los Reyes Católicos no les representaba porque había sido impuesta «durante la dictadura de Primo de Rivera». Esta iniciativa contó con el respaldo del PSC, ERC, JxCAT y los ‘comunes’, la formación de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau.

El Ayuntamiento barcelonés ha aducido que les deja sin calle para «feminizar «el espacio urbano, aunque parece una excusa peregrina y sin ningún tipo de fundamento ya que la reina Isabel fue una gran mujer e influyente, y además, Fernando era conde de Barcelona.

La alcaldesa Colau también cambió el nombre de la plaza Juan Carlos I, en la intersección de la Diagonal con el paseo de Gracia, por el de plaza del Cinco de oros, así como el de la calle dedicada al almirante Cervera en favor del cómico Pepe Rubianes. Para justificar ese último cambio Colau llegó a declarar que Cervera era un «facha» dando fe de su ignorancia respecto a la figura de uno de los héroes de la guerra de Cuba.

Y es que el objetivo es simple: El separatismo catalán quiere eliminar cualquier vestigio de la historia de España que pueda recordar que Cataluña forma parte de España, que formó parte del Imperio español, y para ello intentan componer un relato en la que los Reyes Católicos no existieron nunca.