Balizas V16: el doble robo del Gobierno y de los ladrones

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Las balizas V16 provocan un doble robo: Primero, el Estado te roba obligándote a comprarlas, sin ser necesarias, con el impuesto recaudatorio correspondiente. Después, los ladrones aprovechan la señal que emiten.

Las balizas V16 es mucho más que un nuevo robo del Gobierno ya que aparte de definir una nueva imposición que vacía bolsillos, vulnera libertades y expone al conductor a la delincuencia organizada.

Una imposición injustificada desde el poder

La DGT impuso estos dispositivos como obligatorios desde el 1 de enero de 2026. El Ejecutivo eliminó alternativas eficaces como los triángulos, pese a su probada utilidad, mayor eficacia y menor coste. La medida no respondió a criterios técnicos sino a criterios económicos y de control poblacional. Es un ataque a los bolsillos y a la libertad de los españoles.

El precio elevado de las balizas V16 confirma una estrategia conocida. El Estado incrementa ingresos a costa del ciudadano medio. Muchos analistas califican esta obligación como un «robo institucionalizado». El Gobierno convierte cada norma en una herramienta recaudatoria.

Las balizas V16 no protegen al conductor. Solo refuerzan un modelo fiscal abusivo y centralista. Esta imposición castiga especialmente a familias trabajadoras, autónomos y mayores, que sufren cada nuevo decreto sin capacidad de defensa.

Geolocalización y asalto a la intimidad

El robo del Gobierno con las balizas V16 no termina en lo económico. Estas balizas incorporan una tarjeta SIM con geolocalización GPS. Cada activación envía la ubicación exacta del vehículo a la Dirección General de Tráfico. Y el acumulado hasta ese momento por lo que la DGT sabe dónde has ido y estado.El sistema abre una brecha grave de seguridad y de control poblacional.

En los últimos días, una página web permitió rastrear todas las balizas V16 activas en España. El escándalo ya genera consecuencias reales.

Según informa Vozpópuli, al menos tres conductores sufrieron intentos de robo tras activar la baliza. Dos de ellos perdieron su vehículo. Los delincuentes acceden al mapa y llegan antes que la grúa o la policía. El conductor queda indefenso y sometido.

Las balizas V16 que ha impuesto el Gobierno se transforma así en un regalo para el crimen organizado..

Un doble robo que nadie quiere asumir

Las balizas V16 provocan un doble robo con un perjuicio claro. Primero, el Estado te roba obligándote a comprarlas, sin ser necesarias, con el impuesto recaudatorio correspondiente. Después, los ladrones aprovechan la señal que emiten.

El conductor pierde por partida doble. El Gobierno gana por decreto. Los delincuentes ganan por diseño del sistema.

El Ejecutivo conocía los riesgos de la geolocalización. Aun así, mantuvo la obligatoriedad sin ofrecer garantías reales. Quiere tenernos controlados y no le importa los efectos adversos con los delincuentes. Nadie protege al ciudadano frente a esta cadena de abusos. Nadie asume responsabilidades.

Las balizas V16 demuestra el desprecio del poder por la libertad, la intimidad, la seguridad personal y su afán recaudatorio. Resume una política que castiga al conductor honrado y protege a quien delinque.

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