Cuando un Ayuntamiento del PP necesita a un juez para respetar a la familia, indica que su política ya ha fracasado.
Discriminación a las familias numerosas en Madrid
La discriminación a las familias numerosas no viene solo de la izquierda sectaria. También procede del Partido Popular. En Madrid, el Ayuntamiento dirigido por José Luis Martínez-Almeida ha tenido que ser corregido por un juez.
Otra vez la Justicia pone orden donde la política del PP falla. El Juzgado de lo Contencioso-Administrativo nº 22 ha estimado parcialmente el recurso de la Asociación de Familias Numerosas de Madrid, representada por el letrado Íñigo Martínez de Artola Silva.
El fallo deja en evidencia una práctica municipal injusta, arbitraria y profundamente perjudicial para las familias. El Ayuntamiento excluía a los hijos concebidos y no nacidos del baremo de admisión de las escuelas infantiles municipales.
En términos simples: contaban menos hijos de los que realmente existen.
Cuando un juez tiene que enseñar lo básico
La discriminación a las familias numerosas se concretaba en algo tan elemental como no reconocer a un hijo en gestación. Aunque el embarazo estaba acreditado médicamente, el Ayuntamiento decidía ignorarlo.
Esa decisión reducía puntos en el baremo. Muchas familias perdían plazas. Otras quedaban fuera directamente. Todo por una interpretación administrativa que vulnera la ley. El fallo judicial resulta claro y contundente. El juez afirma que esa exclusión vulnera el principio de igualdad y la protección constitucional de la familia.
Además, recuerda algo básico que el Ayuntamiento prefirió ignorar: la ley establece que al concebido se le tendrá por nacido a todos los efectos favorables. No hablamos de ideología. Hablamos de derecho positivo.
El PP y su doble discurso familiar
La discriminación a las familias numerosas desmonta el relato del PP sobre políticas familiares. En campaña hablan de natalidad. En la práctica recortan derechos.
Resulta especialmente grave que el Ayuntamiento haya defendido esta postura hasta el final. No rectificó. No pidió disculpas. Obligó a las familias a acudir a los tribunales. Desde la asociación lo dicen sin rodeos: no se trata de un error técnico. Es una decisión política que ha perjudicado directamente a familias reales.
Familias con hijos. Familias con embarazos. Familias que cumplen exactamente lo que todos los discursos institucionales dicen promover.
La familia solo cuenta cuando conviene
La discriminación a las familias numerosas refleja un problema más profundo. La familia se valora según interese al poder político. Cuando se trata de aborto, el concebido no existe. Cuando se trata de baremos administrativos, tampoco existe. Pero cuando se trata de recaudar impuestos, sí existe.
El mensaje institucional resulta perverso: el hijo solo cuenta cuando no molesta. El PP se presenta como defensor de la familia. Pero sus políticas municipales demuestran otra cosa. La familia natural no recibe protección real. Recibe obstáculos burocráticos.
Y cuando una administración pública decide ignorar a un hijo por nacer, está enviando un mensaje cultural devastador.
Justicia frente a propaganda
La discriminación a las familias numerosas ha quedado desmontada gracias a un juez. No gracias al Ayuntamiento de Almeida. No gracias al PP. Gracias al sistema judicial.
La Asociación de Familias Numerosas de Madrid lo expresa con claridad: celebran la sentencia, pero no debería ser necesario demandar al Ayuntamiento para que cumpla la ley. Exigen una rectificación inmediata. Exigen que se dejen de aplicar baremos injustos y discriminatorios. Exigen algo tan simple como respeto.
Respeto a la vida. Respeto a la familia. Respeto al sentido común.
La familia no se defiende con discursos
La discriminación a las familias numerosas demuestra que el PP y el PSOE comparten más de lo que admiten. Ambos hablan de familia. Ambos actúan en contra cuando gobiernan. En este caso ha tenido que ser un juez quien obligue a Almeida a respetar la ley. No una iniciativa política. No una convicción moral. Una sentencia.
La familia no necesita homenajes. Necesita derechos efectivos. Necesita que no la penalicen. Necesita que no la discriminen. Y mientras eso no ocurra, da igual quién gobierne. La familia seguirá sola frente al sistema.
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