El consultor ha trabajado como estratega político junto a Rodríguez Zapatero y Sánchez o Illa en el PSOE y que en su día militó en las Juventudes Socialistas, vuelve ahora como estratega del PP junto a Jorge Azcón en Aragón, como ya lo hizo en 2018 con Juanma Moreno en Andalucía
Aleix Sanmartín cambia de nuevo de chaqueta y se incorpora otra vez a la campaña del PP en Aragón, tras haber trabajado para el PSOE, Ferraz y el entorno directo de Pedro Sánchez.
Un nombre recurrente en las campañas del poder
Aleix Sanmartín cambia de partido político con una facilidad que retrata el estado actual de la política española. El consultor cordobés vuelve a situarse en el centro de la polémica electoral, ahora como asesor estratégico del presidente aragonés del PP, Jorge Azcón, frente a la candidata socialista Pilar Alegría, exministra portavoz del Gobierno de Pedro Sánchez.
Las elecciones autonómicas de Aragón, previstas para el 8 de febrero, se desarrollan en un clima de fuerte confrontación. En este contexto emerge la figura de Sanmartín, un estratega que ha trabajado indistintamente para PSOE y PP, sin mostrar arraigo ideológico alguno.
Según Martín, Sanmartín no dirige «oficialmente» la campaña del PP. Sin embargo, ejerce una influencia notable en las estrategias que aplica el equipo de Azcón.
Este hecho genera inquietud dentro y fuera del Partido Popular. La figura del consultor arrastra una larga trayectoria marcada por cambios de bando. El motivo resulta evidente: su historial político, sus métodos y sus constantes cambios de bando que le hace conocer el engranaje de ambos partidos.
Es el típico mercenario que se va con el que le paga más
Las denuncias que reabren el debate ético
Aleix Sanmartín arrastra consigo las sombras de su pasado profesional. El detonante de la polémica actual surge tras las denuncias públicas de Idafe Martín, exasesor socialista y hombre próximo a La Moncloa.
Martín afirma que Sanmartín posee antecedentes en la manipulación de redes sociales y en el uso de tácticas agresivas contra adversarios políticos. Estas prácticas, aunque no nuevas, hoy resultan más visibles y rastreables. Expertos políticos coinciden en que este tipo de estrategias buscan desmovilizar al electorado rival y reducir la participación.
Bots, desinformación y desgaste democrático
Aleix Sanmartín mantiene un mismo manual de actuación. Según Idafe Martín, el consultor habría recurrido al uso de bots y a la amplificación artificial de mensajes contra Pilar Alegría.
El objetivo consiste en embarrar el terreno político y generar desafección entre los votantes de izquierdas. Menor participación del adversario facilita la victoria del propio candidato. La manipulación digital sustituye al debate de ideas y degrada la vida pública. El problema es que ahora Idafe Martín lo denuncia y no cuando favorecía a los candidatos socialistas de su partido, incluido a su jefe Pedro Sánchez.
Las redes sociales se han convertido en el nuevo campo de batalla política. En ellas se libra gran parte de la lucha por el poder en el siglo XXI.
Del socialismo militante al consultor sin ideología
El cambio de chaqueta de Aleix Sanmartín es desde sus orígenes. Nació en Hornachuelos, Córdoba, en 1980, dentro de una familia vinculada al sindicalismo de la UGT. Militó en las Juventudes Socialistas y comenzó su carrera como asesor del Grupo Municipal Socialista en Córdoba. Más tarde dio el salto al ámbito nacional junto a José Luis Rodríguez Zapatero.
Durante esa etapa asesoró al Ministerio de Exteriores y participó en campañas decisivas del PSOE. Aquellos trabajos le abrieron las puertas del reconocimiento político.
Posteriormente desarrolló una intensa carrera internacional en México, Panamá, El Salvador y República Dominicana.
El salto al PP y los contratos millonarios
Aleix Sanmartín cambia de chaqueta sin complejos cuando el poder cambia de manos. En 2018 resultó clave en la victoria de Juanma Moreno en Andalucía, al frente del PP.
Aquella campaña le reportó cerca de 350.000 euros. Años después volvió a trabajar para el PSOE, esta vez junto al Gobierno de Pedro Sánchez, con ingresos que rondaron los 600.000 euros anuales..
El bipartidismo y la renuncia a los principios
Aleix Sanmartín puede cambiar de chaqueta sin problemas porque el PP y el PSOE han asumido una lógica común: ganar elecciones a cualquier precio. Para ambos partidos, el mensaje importa menos que el resultado. Los principios se subordinan a la eficacia electoral. En el PP es más claro: solo le interesa la gestión. los principios los dejó en la cuneta hace ya mucho tiempo. Para el PSOE, la mentira y la demagogia es su arma preferida. Por ello, Sanmartín es el consultor ideal.
El propio Sanmartín lo ha expresado con crudeza: «Mi trabajo no es votar por los candidatos, sino hacer que otros voten por ellos».
Esta afirmación resume el problema moral de fondo. La política se vacía de contenido ético y se convierte en pura técnica de poder.
Cuando el fin justifica los medios
Aleix Sanmartín cambia de chaqueta porque el sistema bipartista PP-PSOE no solo se lo permite sino que lo premia. El bipartidismo acepta sin reparos a consultores sin convicciones ni ideología. ¿La razón? los partidos tampoco tienen ideología. Son máquinas de ganar elecciones. Nada más.
Esta deriva resulta profundamente preocupante. La política debe servir al bien común, no a la manipulación. Sin verdad, no existe libertad. Sin principios, la democracia se degrada.
El fin nunca puede justificar los medios.




