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El panorama de la seguridad nacional afronta una crisis silenciosa que las instituciones insisten en maquillar. El Gobierno de Canarias, liderado por el presidente Fernando Clavijo, acaba de presentar una estrategia que analiza las mutaciones de las rutas migratorias hacia el archipiélago pero que esconde un vacío alarmante. Según El Cierre Digital, el dossier oficial ignora por completo la expansión de la Jama’at Nusrat al-Islam wal-Muslimin, la peligrosa filial de Al Qaeda en el Sahel conocida por sus siglas JNIM. Esta exclusión técnica y política debilita la protección de las fronteras de España, ya que Naciones Unidas alerta con insistencia sobre cómo este grupo terrorista extiende su control territorial hacia las costas africanas y altera de forma directa el corredor atlántico.
El nuevo plan de Clavijo y la preocupante omisión de la filial yihadista
Una gobernanza anticipatoria que ignora la raíz del conflicto
El Ejecutivo regional expuso esta semana el documento titulado «Ruta Atlántica, Sahel y Canarias: de la restricción de salidas a una gobernanza migratoria proactiva». El laboratorio de análisis Islas Responsables Lab y el Instituto Español de Análisis Migratorio elaboraron de forma conjunta este texto que propone abandonar las políticas clásicas de contención perimetral. Los autores defienden el despliegue de una gobernanza anticipatoria que prevea las crisis antes de que los cayucos partan hacia el mar. Sin embargo, resulta imposible anticipar ningún movimiento cuando los analistas oficiales deciden voluntariamente taparse los ojos ante el avance del fundamentalismo islámico en origen.
El desplazamiento forzado hacia nuevas rutas de embarque
El propio informe describe una reconfiguración geográfica del corredor atlántico, con un traslado de los puntos de salida hacia países del sur como Gambia, Guinea y Guinea-Bisáu. Este cambio logístico obliga a las mafias a realizar travesías marítimas extremas de más de 2.000 kilómetros de navegación en océano abierto. Aunque las estadísticas oficiales reflejan un descenso provisional del 57% en las llegadas visibles a las costas canarias hasta el 31 de agosto en comparación con el año anterior, la presión interna en el continente africano sigue aumentando de forma insostenible debido a la violencia armada.
El alarmante vacío analítico destapado en el Sahel
La polémica saltó al entorno público tras las revelaciones del medio especializado Espiral21, cuyas informaciones denuncian una omisión sustancial en el diagnóstico del Gobierno autonómico. El informe pasa de puntillas sobre las actividades de Al Qaeda en Mali, Burkina Faso y Níger, los principales Estados expulsores de población. La red JNIM, operativa desde 2017 como una federación de grupos armados leales al terrorismo global, domina el Sahel occidental y expande sus operaciones hacia el sur, amenazando las fronteras de Senegal y Costa de Marfil mediante masacres contra civiles y bloqueos de suministros.
La conexión real entre el yihadismo y los cayucos que llegan a Canarias
El impacto humanitario y el éxodo de refugiados malienses
La pinza criminal del terrorismo internacional golpea la seguridad española en dos vertientes muy claras. Por un lado, las masacres cometidas por la filial de Al Qaeda destruyen el tejido agrícola local y provocan desplazamientos forzados masivos. En 2025, la comunidad de residentes malienses con estatuto de refugiado en las islas ya superaba las 600 personas, una cifra que evidencia la gravedad del éxodo humanitario. Cuando la violencia satura los campamentos fronterizos en África, las familias no encuentran otra alternativa de supervivencia que arriesgar la vida en el Atlántico.
La alianza económica entre el terrorismo y el tráfico de personas
Por otro lado, los recientes golpes de Estado en la franja del Sahel vaciaron el poder estatal en zonas fronterizas clave. Las mafias que gestionan el tráfico de seres humanos aprovechan estos limbos legales y pagan tributos financieros indirectos a los señores de la guerra yihadistas para transitar por las rutas que controla la insurgencia. De este modo, la inestabilidad que Clavijo oculta financia de forma directa las estructuras operativas de Al Qaeda.
Las ramificaciones financieras de Al Qaeda alcanzan la ciudad de Madrid
El olvido del Ejecutivo canario resulta todavía más incomprensible si analizamos el escenario de la seguridad interior en la península. Las células de captación y los entramados opacos de financiación vinculados a Al Qaeda no operan exclusivamente en los desiertos africanos, sino que mantienen estructuras activas detectadas por las fuerzas de seguridad en la propia capital del país, en Madrid. La combinación de flujos migratorios sin control riguroso y redes de financiación yihadista en suelo peninsular convierte esta omisión en un fallo de seguridad nacional imperdonable. El Gobierno de Clavijo debe rectificar urgentemente y asumir que la defensa de Canarias exige combatir tanto los cayucos en la costa como el dinero del terrorismo en el interior de España.
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