La estatua de Colón de Trump: mucho más que una estatua

estatua de Cristóbal Colón en la Casa Blanca

Trump instalará una estatua de Cristóbal Colón en los jardines de la Casa Blanca. Es lo que se hace cuando se está orgulloso de su pasado.

España debería aprender de este ejemplo y sentirnos orgullosos de nuestro pasado glorioso. Nuestro país protagonizó uno de los mayores logros de la historia humana: el descubrimiento y la evangelización de América. Llevamos lengua, fe, cultura y derecho a un continente entero.

La estatua de Cristóbal Colón en la Casa Blanca representa mucho más que una escultura. Representa no solo una declaración política contra el relativismo, la culpa histórica y el odio a la propia civilización. Representa el orgulloso de sentirse herederos de España

La estatua de Cristóbal Colón en la Casa Blanca se convertirá en uno de los símbolos políticos más potentes del mandato de Donald Trump. El presidente de Estados Unidos ha decidido instalar una escultura del navegante en los jardines del complejo presidencial como parte de su ofensiva directa contra el izquierdismo cultural, el revisionismo histórico y la leyenda negra.

La decisión no responde solo a una cuestión estética ni simbólica. Ni mucho menos. Trump quiere recuperar una figura histórica que la izquierda y la leyenda negra han demonizado durante años. Lo hace con un mensaje claro: reivindicar el pasado occidental frente a quienes pretenden borrar la historia y sustituirla por un relato ideológico y falso.

La estatua se situará en el flanco sur de la Casa Blanca, junto a la calle E y al norte de la Elipse, uno de los espacios más emblemáticos de Washington. Esta ubicación refuerza el valor de la iniciativa y deja claro que la estatua de Cristóbal Colón en la Casa Blanca ocupará un lugar central en la batalla cultural.

Desde la Casa Blanca lo tienen claro. Un portavoz lo expresó sin ambigüedades: «En esta Casa Blanca, Cristóbal Colón es un héroe». Esta frase resume la filosofía de la iniciativa. Trump no solo defiende una estatua. Defiende una visión de la historia basada en el mérito, la civilización, la cultura, la fe y el orgullo nacional.

Colón como símbolo de un pasado glorioso

Trump rechaza el discurso que culpa a Occidente de todos los males del mundo y reivindica la herencia cultural y religiosa que permitió el desarrollo de la civilización moderna.

Mientras sectores izquierdistas atacan a Colón y a Isabel la Católica por el descubrimiento y evangelización de América, Trump responde con un mensaje frontal. El navegante , y por ende, España y la reina Isabel, representan la exploración, el descubrimiento y la expansión religiosa y cultural a un nuevo mundo. Esto es, un proyecto civilizatorio,

España debería aprender de este ejemplo. Nuestro país protagonizó uno de los mayores logros de la historia humana: el descubrimiento y la evangelización de América. Llevamos lengua, la fe, la cultura y el derecho a un continente entero.

Frente a la propaganda ideológica, resulta imprescindible reivindicar nuestro pasado con orgullo. Las naciones fuertes no piden perdón por existir. Defienden su historia, sus símbolos y su identidad sin complejos. Y sobre todo, sentirse orgullosos, muy orgullosos de nuestra historia y sus personajes en nuestros héroes y nuestros santos.

Trump ha entendido algo que muchos gobiernos europeos – y menos el español- han olvidado: sin memoria, no hay futuro. Sin raíces, no hay nación.

Tags: estatua de Cristóbal Colón en la Casa Blanca, Trump, guerra cultural, woke, memoria histórica, orgullo nacional, civilización occidental, legado español.

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