Agricultores y ganaderos tomarán hoy Madrid en defensa de la soberanía alimentaria nacional

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LGI

El sector primario español vuelve a demostrar una dignidad inquebrantable frente a los despachos globalistas oficiales nacionales y supranacionales. Los héroes que sostienen la cadena alimentaria de toda la nación no se rinden ante la inacción del Gobierno central ni ante los dictados de los burócratas globalistas de Bruselas. Este miércoles, los productores del campo salen con firmeza a la calle para defender sus derechos, que en realidad representan los derechos fundamentales de todos nosotros. Los profesionales del campo han comprendido que la pasividad institucional destruye el tejido productivo rural, por lo que han decidido trasladar el clamor de la tierra directamente al asfalto de la capital.

Las organizaciones agrarias Asaja, COAG y Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos volverán a sacar a los tractores a la calles para tomar Madrid este miércoles en una gran tractorada que finalizará frente al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación para protestar ante los graves problemas que están asfixiando al sector agrario. Esta movilización masiva refleja el hartazgo absoluto de miles de familias que contemplan cómo las normativas ideadas desde oficinas urbanas amenazan su propia supervivencia económica. La protesta convierte a Madrid en el epicentro de la resistencia rural contra una agenda globalista que criminaliza el trabajo de la agricultura y la ganadería.

Las organizaciones agrarias exigen respuestas inmediatas frente a la asfixia económica

La unidad de los productores constituye su mejor arma frente al desprecio político. Las tres organizaciones agrarias, a los que se ha unido Cooperativas Agroalimentarias de España, han unido sus fuerzas para exigir respuestas urgentes a los graves problemas que arrastra el campo como el encarecimiento de los costes la falta de rentabilidad y las amenazas que se ciernen sobre el futuro de las explotaciones. El encarecimiento generalizado de los insumos esenciales impide la viabilidad financiera de miles de negocios familiares que se ven obligados a producir a pérdidas.

Los manifestantes reclaman un apoyo público real y proporcional al valor estratégico de su actividad cotidiana. Una ‘tractorada’ que se articula en torno a cinco reivindicaciones como son la necesidad de un plan de choque frente a los costes de producción, con la implantación inmediata de un gasóleo profesional agrario. Piden una fiscalidad reducida y estable con bonificaciones aplicadas directamente al repostar. Esta medida fiscal resulta indispensable para detener la sangría económica que sufren las explotaciones ante unos precios del combustible inasumibles que merman cualquier margen de beneficio legítimo.

La defensa de la PAC y la exigencia de precios justos en el mercado

La incertidumbre respecto a las futuras directrices comunitarias genera un profundo malestar en el campo español. Los burócratas globalistas de la Unión Europea diseñan planes de espaldas a la realidad física de los cultivos y los establos, recortando recursos mientras aumentan las exigencias de cumplimiento. Reclaman una futura PAC «fuerte que proteja la renta» de agricultores y ganaderos ante la incertidumbre sobre la futura política agraria. Rechazan cualquier recorte del presupuesto agrario. El tercer punto de su reivindicación son «precios justos» y una Ley de la Cadena Alimentaria que se cumpla. El sector exige el fin de los desequilibrios comerciales que permiten que los intermediarios multipliquen sus ganancias a costa del esfuerzo del productor.

Rechazo absoluto a los acuerdos de Mercosur y Marruecos en la frontera

El núcleo de la indignación radica en la hipocresía de los acuerdos comerciales internacionales que promueven los despachos globalistas. Mientras las administraciones imponen restricciones asfixiantes a los productores locales, abren las puertas del mercado europeo a mercancías de terceros países que carecen de controles sanitarios o ambientales rigurosos. En cuarto lugar, las organizaciones dicen «no» a la competencia desleal de los acuerdos comerciales y denuncian que los productos europeos no pueden competir con importaciones que no cumplen las mismas exigencias. Por eso reiteran su rechazo al acuerdo UE-Mercosur en las condiciones actuales y al acuerdo con Marruecos, además de reclamar reciprocidad normativa y controles efectivos en frontera. Defender la soberanía del mercado es defender la salud de los consumidores y la continuidad del campo.

El sector primario exige el fin de la tiranía administrativa y burocrática

La asfixia administrativa representa otro frente de batalla que los productores pretenden derribar con esta movilización histórica. El exceso de burocracia que imponen las leyes actuales roba un tiempo precioso que los trabajadores deberían dedicar exclusivamente a la tierra y al ganado. Además, se refieren a la burocracia, donde reclaman «menos papeles y menos normas», ya que señalan que agricultores y ganaderos quieren trabajar en sus explotaciones en lugar de dedicar cada vez más tiempo a trámites, registros y obligaciones administrativas. La libertad del campo se defiende reduciendo las trabas del Estado y devolviendo el protagonismo a quienes producen los alimentos.


Tags: Tractorada, Madrid, Agricultores, Ganaderos, Fronteras, Burocracia, Manifestación

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