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La situación de la nación venezolana, desde hace ya varios años, se ha deteriorad mucho debido a las añoranzas comunistas, bolivarianas, de sus últimos gobernantes. La estabilidad (o inestabilidad) política actual de Venezuela se propició firmemente con la ascensión al poder del General Hugo Rafael Chávez Frías, fundador de la República Bolivariana de Venezuela en el año 1999, muy unida a regímenes comunistas como la República de China y la República de Cuba. Fallecido Hugo Chávez, debido a una enfermedad cancerosa, le sucedió el vicepresidente Nicolás Maduro Moros, cuyo desastroso gobierno comunista, bolivariano, ha dejado Venezuela en el más triste de los panoramas sociales y económicos de su historia. Hoy “disfruta”, este bolivariano presidente venezolano, de una merecida prisión en los Estados Unidos de América.
Durante el mandato de Nicolás Maduro en Venezuela, España, su descubridora y conquistadora en el siglo XVI, se ha unido de una manera ineficiente y oscura, a través de sus políticos socialistas, con los dirigentes venezolanos comunistas, cuyos resultados han sido que los tribunales españoles investiguen a estos políticos por presuntas corruptelas, complicadas cabriolas económicas y políticas de algunos socialistas involucrados en ese grupo. Todo esto ocurre desde el propio actual gobierno socialcomunista de Pedro Sánchez, proclive siempre a intimar con el gobierno de Nicolás Maduro y otros gobiernos comunistas de Hispanoamérica y de Asia.
Nos ha parecido oportuno, recordar a los españoles algunas pinceladas de nuestra Historia común en ese atormentado país, desde que fue descubierto por Cristóbal Colón. Posiblemente este breve relato de un episodio de nuestra Historia sea muy desconocido por muchos españoles; no obstante, siempre tratamos de aportar algún conocimiento para los más curiosos o distraídos compatriotas…
Cristóbal Colón descubre las costas de Venezuela
Durante el tercer viaje de Cristóbal Colón, en el mes de agosto del año 1498, empeñado en buscar el deseado Paso, le llevó a descubrir las costas del Este sudamericano, por la península de Paria, las islas de Trinidad y Margarita explorando, superficialmente, la desembocadura del río Orinoco. Pronto comenzaron los viajes menores o andaluces a explorar esta zona venezolana en busca de perlas, los exploradores Alonso de Ojeda y Américo Vespucio recorrieron sus costas y las nombraron como Venezuela (pequeña Venecia)
Años más tarde, en el año 1515, los frailes franciscanos fundaron el primer asentamiento español en Nueva Toledo (Cumaná), y en el año 1528 se consolidó la creación de la Provincia de Venezuela.
Carlos I en ese primer tercio del siglo XVI, ya guerreaba en Europa con todos los que se movían ocasionándole un vaciado de las arcas de su Hacienda. Además, los tremendos gastos que ocasionó su campaña para ser elegido Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, terminó con empobrecer, aún más, las cajas de la Corona.
Fue la primera vez que el rey Carlos I tuvo que pedir socorro financiero a banqueros alemanes; en esta ocasión fueron favorecidos los banqueros de la familia Welser cuyas deudas con España alcanzaron la cifra de unos 143000 florines (alrededor de 20 millones de dólares de hoy).
Pero a la hora de pagar las deudas, Carlos I hubo de tomar otras medidas drásticas por carecer de efectivo, y pagar deudas.
Unas concesiones onerosas a los banqueros alemanes
Welser y Fugger
El día 28 de marzo del año 1528 Carlos I firmaba la Capitulación de Madrid, mediante la cual arrendaba y entregaba toda la Provincia de Venezuela a la familia de banqueros Welser, para su colonización y explotación. Incluía la Capitulación el comercio del guayaco, planta que se utilizaba para aliviar la vergonzosa enfermedad de la sífilis, muy extendida en Europa por aquellas fechas. De otra parte, les permitió explotar las minas de oro, comerciar con los esclavos indígenas y autorización de su venta en el lucrativo comercio esclavista del Caribe.
Los otros banqueros favorecidos con el planteamiento económico forzado por la carencia de soporte dinerario, fueron la familia Fugger (Fúcares para los españoles) que no tuvieron ninguna capitulación en Venezuela, pero consiguieron la explotación de las minas españolas de Almadén hasta el año 1645, fecha en que la Corona recuperó el control de las mismas.
La conquista y destrucción de la Venezuela de los Welser
Esta familia alemana entró “a saco” en el interior del territorio venezolano, que duró hasta el año 1546. Es decir, cerca de veinte años de dominio alemán sobre las tribus indígenas, marcados por la exploración y explotación despiadada, esclavizando a los naturales. Pronto se olvidaron los Welser de su colonización, ocupándose de la búsqueda de las minas de oro, “El Dorado”, descuidando a la población india y poniendo en grave situación a los pocos colones españoles residentes en el territorio.
Las atrocidades y abusos graves contra los nativos estuvieron protagonizadas, principalmente, por los gobernadores Ambrosio Alfinger (Fundador de Maracaibo) y Nicolás Federmann, que consistieron en la venta de esclavos nativos en Santo Domingo y en el Caribe, sometimiento a los naturales de torturas brutales, ejecuciones arbitrarias, saqueo y destrucción de cultivos, devastación generalizada y la explotación laboral forzada en las minas, nutridas por especialistas mineros suizos, alemanes, belgas, polacos, etc., importados de Europa.
El teniente gobernador español, Juan de Carvajal (siendo gobernador de Venezuela el español Juan de Frías) denunció ante la Real Audiencia de Santo Domingo, en 1545, las atrocidades que se estaban produciendo en Venezuela, el incumplimiento de las Capitulaciones y las frecuentes quejas de los escasos colonos españoles que trabajaban en el territorio. La destrucción social que supuso la estancia de los Welser en Venezuela, produjo la expropiación de las tierras que provocó hambrunas terribles y enfrentamientos constantes con los mismos colonos españoles, cada vez más aterrorizados.
Juan de Carvajal, tras denunciar la situación en Santo Domingo, persiguió y logró detener a los más significativos culpables de las matanzas, los exploradores Philipp von Hutten y Bartolomé Welser y los ejecutó, cortándoles la cabeza, sin más miramientos.
No acabó bien el teniente gobernador Juan de Carvajal, porque el nuevo gobernador, Juan Pérez de Tolosa, al mando de las fuerzas españolas, detuvo a Juan de Carvajal quien, durante un breve juicio, fue juzgado y ejecutado por el asesinato de los alemanes citados. Juan de Carvajal expuso en su defensa toda clase de atrocidades y desacatos contra la autoridad española de los alemanes ejecutados, pero de nada le sirvieron al trujillano.
Todas estas vicisitudes hicieron que la Corona española cancelase la Capitulación a favor de los Welser, firmada en el año 1528, finalizando la misma en el año 1546.
España se ocupó de corregir el desastroso rumbo emprendido por los banqueros alemanes en Venezuela.
Después de desastre alemán en Venezuela, el gobernador Juan Pérez de Tolosa, impulsó la verdadera población y pacificación del territorio venezolano, ocupándose de organizar a los colonos españoles, la ganadería y la fundación de las correspondientes instituciones castellanas. La capital oficial de Venezuela se trasladó al interior, a la ciudad de El Tocuyo. Propició la fundación de ciudades como Barquisimeto, Valencia, Trujillo y la ciudad de Santiago de León de Caracas, fundada en el año 1567 por el conquistador español Diego de Losada (hoy capital de nación venezolana). La ganadería se extendió especialmente en el ganado vacuno y caballar, y en la agricultura se fomentaron los cultivos del tabaco, el cacao y la caña de azúcar. Se establecieron las primeras misiones religiosas, parroquias y diócesis…
No estuvo exenta la población española descrita, de conflictos de guerra con los nativos. El mismo Diego de Losada hubo de enfrentarse a más de 14000 indios de diversos caciques rebeldes en la Guerra de los Caribes. En el año 1562 los españoles tuvieron un fuerte enfrentamiento con el cacique Guaicaipuro que dio muerte a la expedición española de Luis de Narváez. Prácticamente, a todo lo largo del siglo XVI España hubo de afrontar muchos conflictos de luchas con los indígenas, debido a la esclavitud, los abusos del trabajo, etc. No se establecieron las encomiendas en Venezuela como en otros lugares de América, debido a que la extracción del oro fue muy escasa.
En realidad la pobreza general de los españoles en Venezuela fue persistente hasta mediados del siglo XVII. Por no encontrar minas de oro o plata, la Corona española se olvidó bastante de los españoles establecidos en Venezuela. Fue la industria del cacao, a partir del siglo XVIII el verdadero oro de los españoles situados en Venezuela, realizándose grandes exportaciones principalmente a México y a la Metrópoli.
Lo que evidencia este episodio venezolano de la Historia, es que durante las primeras conquistas españolas en América, sobre todo en los primeros años después del descubrimiento se debe reconocer, (sin estridencias ni mentiras inventadas como las de dominico Bartolomé de las Casas) que España cometió errores, abusos y malos tratos a muchos indígenas. Sin embargo, muy pronto España corrigió el rumbo y publicó leyes (1512) casi exclusivamente destinadas a la protección de los indios, leyes que fueron ampliándose hasta llegar a las Leyes Nuevas del año 1542. Desde entonces, hasta la independencia de estos países Hispanoamericanos, se cuidó a los naturales desde la cultura occidental, sembrando los países de hospitales (843, en Hispanoamérica, incluidas las Islas Filipinas), colegios de formación superior, 32 universidades superiores (muchas de ellas hoy en activo), instituciones de caridad, la enseñanza religiosa, miles de iglesias, centenares de catedrales… ¿Cuánto oro obtenido de las minas, se utilizó para dejar la huella de esta riqueza cultural y de beneficencia en Hispanoamérica y Filipinas? ¿Podemos imaginarnos si en lugar de ser España la descubridora y conquistadora de América, hubiera sido otra potencia europea, las huellas finales, en su conjunto, hubieran sido mejores que las españolas? Pongamos como ejemplo, a las tres principales potencias europeas de aquellas etapas, Inglaterra, Francia y Holanda…por cierto, todas ellas fieles y encarnizadas ladronas y enemigas de España.
Durante cincuenta años, Venezuela estuvo administrada por el Virreinato de Nueva Granada, hasta que en el año 1777 fue administrada como Capitanía General de Venezuela, dependiendo del Virreinato de Nueva España.
Pero, a partir de su independencia de España, en el año 1811, Venezuela se unió nuevamente a Nueva Granada formando la Gran Colombia en el año 1819… Hoy es una nación independiente.
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