Valores humanos | Eusebio Alonso

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La real academia define el valor humano como la cualidad del ánimo que mueve a acometer resueltamente grandes empresas y arrostrar peligros.  

En mi opinión, los valores humanos se caracterizan también por: Ser principios universales que rigen el comportamiento de las personas; Tener una componente innata, aunque también son educables; Una vez adquiridos por un individuo maduro, suelen perdurar en el tiempo.

Evidentemente, los valores determinan las actitudes del ser humano en la vida. Estas actitudes pueden ser objetivamente positivas o negativas. No obstante, en la era del relativismo moral en la que nos encontramos, el concepto de objetividad podría ser ampliamente discutido dependiendo del sector al que interrogásemos.

Respecto de los valores positivos, parecen como aceptados mayoritariamente: la ética, la sinceridad, la justicia, la familia, la responsabilidad, la libertad, la tolerancia, la solidaridad, la empatía, la honradez, la valentía, la asertividad y muchos otros a los que cada uno asignará en relación con su vida el orden de importancia relativa que estime oportuno. Muchos incluiríamos también otros valores en la lista anterior como las creencias religiosas y el amor a la patria, aunque con nuestras restricciones espacio-temporales (España-hoy) no sé si se podrían meter en la categoría de valores aceptados por la mayoría de nuestra sociedad.

Hay quien dice que el secreto de la felicidad está en ser coherente en el comportamiento individual con la lista de valores personales. Sin embargo, puede haber situaciones en las que se produzcan conflictos entre los diferentes valores de la lista. Es entonces cuando la prioridad relativa de cada uno de estos valores en la lista debe decidir, en coherencia, cuál es la actitud o acción correcta a realizar en cada momento.

¿Creen ustedes, queridos amigos, que vivimos en la actualidad una crisis de valores? ¿O tal vez se trata de una evolución de los valores que a nivel social se consideran importantes respecto a los de hace tan solo unos pocos años teníamos? 

Las personas se educan en valores como consecuencia de la influencia de la familia, la escuela, el entorno social y los medios de comunicación. De estos pilares solo hay uno que podemos asegurar que se mueve por criterios bienintencionados: la familia.  La familia establece entre sus miembros relaciones de afecto que impiden cualquier actitud malintencionada. Los otros pilares como son la escuela, el entorno social y los medios de comunicación, pueden estar manejados, en mayor o menor medida, por intereses que no siempre confesables. De ahí la importancia de la familia para asegurar la independencia del individuo. Es por ello que muchos consideran que la familia es el enemigo a batir para alcanzar la sociedad del futuro. Una sociedad de diseño, que será fácilmente influenciable por los poderes políticos y económicos. Parece que valores como la libertad, la familia, la sinceridad, la valentía, la independencia son un lastre para el nuevo orden mundial.

Por desgracia, a juzgar por los datos disponibles al día de hoy, la mentira, la ineficacia, la corrupción y el desprecio a la justicia parece que se premian de forma mayoritaria con la confianza ciega en las urnas.

Tenemos un partido en el gobierno que juega en la Champions de la mentira, la ineficacia, la corrupción y la injusticia. Sin ánimo de ser exhaustivo, baste simplemente citar algunos pocos ejemplos:

  • MENTIRA. La inexistencia del tan cacareado comité de expertos encargado de decidir las medidas sanitarias frente al COVID-19. Recordemos que la respuesta del gobierno y la falta de medios con la que se enfrentó la crisis sanitaria ha costado muchos miles de vidas humanas.
  • INEFICACIA. La crisis económica en la que ya estamos metidos por tercera vez en solo 45 años de democracia. Crisis debida en gran medida a la mala gestión de la pandemia y a la falta de confianza de los mercados inspirada por un gobierno social-comunista.
  • CORRUPCIÓN. El caso de corrupción de los ERES de Andalucía que no tiene parangón en cuanto a trama y cuantía. Aunque cueste admitirlo, el PSOE es el partido con mayor número de imputados y condenados en causas judiciales por corrupción en la historia de la democracia española.
  • DESPRECIO A LA JUSTICIA. La infinita comprensión legal con el mundo de los ocupas frente al desprecio a la defensa de la propiedad privada. Tampoco parece muy justo que la inmigración ilegal, que no ha pagado nunca impuestos ni cotizado en España, perciba subsidios superiores en cuantía a la pensión de muchos españoles que han cotizado y pagado sus impuestos a lo largo de muchos años.

Sin embargo, una buena campaña orquestada por los medios de comunicación apesebrados es capaz de hacer olvidar a la población de forma más eficaz y más rápida, por decirlo de forma castiza, que la linterna de los “Men in Black”. Se consigue con facilidad hacer pensar a muchos ciudadanos que la guerra civil, que ocurrió hace más de 80 años, debe seguir suscitando odios y enfrentamientos, mientras se convierte en llave de la gobernabilidad a partidos que apoyan abiertamente el terrorismo y la rebelión en aras a una supuesta sensibilidad social ¿Realmente somos así los españoles de hoy en día? ¿Somos capaces de aceptarlo todo sin rechistar? Tal vez por eso, los “dueños” del planeta Tierra han elegido a España como campo de experimentación para crear su nuevo orden mundial.

Se hace creer a la población que la decisión del gobierno de adoctrinar a las nuevas generaciones debe primar sobre la opinión de los padres en la educación de sus hijos, restando así importancia a la familia que ya se ve como un lastre para el mal llamado “progreso” hacia la sociedad del siglo XXI.

La ética, y en particular el derecho a la vida, se pone gravemente en cuestión cuando, por ejemplo, se propagan informaciones en las que se indica que en los países con más abortos hay menos delincuencia y se producen menos asesinatos. Supongo que si así lo manifiestan es porque creen que el aborto, más que un asesinato, se considera una acción terapéutica para garantizar la libertad individual de la mujer en una sociedad machista y patriarcal. No hay nada como vestir con bonitas palabras una idea desatinada para conseguir una amplia aceptación.

Un feto humano es un ser humano en sus primeras fases de desarrollo físico, de la misma manera que un niño está en las primeras fases de desarrollo intelectual y no por esto se le considera de otra especie con menos derecho a la vida. Lástima que no se dedique ni un solo euro a proporcionar alternativas a madres en dificultades para que puedan llevar a término su embarazo. Cuanto menos da que pensar.

Para apoyar la argumentación de que el aborto no es tan malo, se pretende propagar la idea de que abortar más, no solo es reflejo de una sociedad que ha alcanzado sus más altas cotas de libertad, sino que además se hace un extraordinario beneficio a la población al conseguir una sociedad cada vez más libre de asesinos. Imagino que por eso sigue pendiente de resolución, después de más de 10 años, el recurso de inconstitucionalidad sobre la ley del aborto de Zapatero en el tribunal constitucional. Estarán dando tiempo a la estadística ¿Podrá alguien medianamente inteligente tomarse en serio esta justificación para el aborto? ¿No se dan cuenta de que esta falta de diligencia está costando un enorme número de vidas todos los años?

Conviene tener mucho cuidado con justificar la idea de que un feto humano no tiene derechos por no ser aun un ser humano. Sin duda esto abrirá la puerta a que, tarde o temprano, un discapacitado o un anciano puedan dejar de ser humanos legamente, tal vez por no disponer de todas sus facultades y, en consecuencia, considerárseles en algún momento como una carga social de la que, por su propio bien y el bien de la sociedad, haya que prescindir ¡Qué avance sería para el progresismo poder amortiguar la influencia electoral que tiene actualmente el colectivo de jubilados! Pienso que es solo cuestión de tiempo que lo consigan si no se les pone freno. Por si acaso, yo sugiero a todos mis amigos hacer un testamento vital para intentar poner obstáculos a la apisonadora “progre”.

Cuando la ausencia manifiesta de valores positivos se premia con la confianza ciega del electorado, algo no funciona bien, o es que la sociedad ya no considera esos valores tan positivos y por tanto ya no los defiende. La educación en valores positivos de los ciudadanos tiene una gran influencia en el futuro de un país. Es por ello extraordinariamente importante asegurar el papel de la familia en esa misión, así como educar al individuo en el pensamiento crítico para protegerle de la manipulación y el adoctrinamiento.

Eusebio Alonso | Escritor