Tibios | Fernando López-Mirones

pancarta en una manifestación que dice: "Defender el país no es para tibios"

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Cada vez tolero menos a los tibios, no los puedo soportar.

Les va bien en sus trabajos o jubilaciones, han heredado inmuebles que alquilan y venden, arrastran patologías por haberse vacunado, pero siguen sin atar cabos ni enterarse de nada de lo que ocurre a su alrededor.

Y lo peor de todo es que son unos egoístas que solo quieren sobrevivir ellos a base de sus médicos caros.
Cuando les cuento algo ponen una cara especial, una expresión como de “ni lo sé, ni me importa”, son culpables de omisión culposa, porque intuyen lo que pasa, pero quieren vivir lo más posible sin arriesgar sus queridas rentas.

Y han criado dos generaciones detrás de ellos que vivirán de lo mismo, de no buscarse problemas, de colaborar con un sistema en el que se creen a salvo porque tienen recursos.

Infelices, se lo quitarán todo, hasta la vida que ya pierden a borbotones porque confían ciegamente en su médico de toda la vida, que es igual que ellos.

Sepulcros blanqueados, se creen buenos católicos, pero la humanidad les importa un carajo mientras ellos y sus familias se salven.

Tienen en su mano hacer algo, ayudar, pero no lo hacen. Creen poseer los últimos paracaídas, piensan que tienen sitio propio en los botes salvavidas.

Están pagados de sí mismos. Tuvieron suerte en la vida, y ahora, que podrían devolverle a Dios sus favores, se los guardan para sí.

No tienen la menor intención de escucharme, creen que soy uno de ellos por mi aspecto, pero cambian de actitud en cuanto les digo el título de mi primer libro. Lo de las orcas les gusta, pero en cuanto vamos a LUPUS DEUS y a YONEG, fruncen el ceño y me dejan de mirar a los ojos.

Lo mejor de cumplir años es hacerse más sabio, tener experiencia, ganar intuición, pero mantenerse ilusionado en mejorar el mundo, escuchando cosas nuevas, fascinándose como cuando se tenían dieciséis años. Hay muchas personas así, las conozco en mis viajes, vivaces, dispuestas a todo, curiosas ¡vivas!
Los dinosaurios colaboracionistas que se creen que querer a sus nietos es suficiente, tienen mucha culpa de lo que ocurre en el mundo. Miran a otro lado ante las injusticias, y creen que Dios no se da cuenta.

Los tibios lo son porque han elegido serlo, porque les va bien así, o eso creen.

Un aullido.

Fernando López-Mirones | Biólogo, zoólogo y escritor


Tags: Sociedad, Crítica, Egoísmo, Cómplices, Valores, Traición, Cobardía

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1 comentario en «Tibios | Fernando López-Mirones»

  1. Acertada exposición la de F.L. Mirones, de la cual pocos se libran, pero habría que tener en cuenta que muchos ignoran el trasfondo de lo que está ocurriendo dado que es una operación perfectamente diseñada para destruir España y más aún la civilización cristiana.
    Hay muchos que se han dado cuenta pero ¿qué medios existen, o el sr. Mirones propone, para contrarrestar este ambicioso plan de destrucción? parece que sólo un alzamiento nacional tendría visos de éxito, algo así como el alzamiento de 1936, todo lo demás es un «brindis al sol», pero no se dan las condiciones que se dieron entonces, hay que tener en cuenta que además de los políticos, medios de comunicación, clero,… es el Ejército, que sería el único que podría levantarse, están a las órdenes de este sistema globalista financiero satanista.
    A España sólo la salva un milagro, pero ¿cuántos católicos y no católicos hay rezando por ello?

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