Comer en silencio, tomarse un café callados, o desayunar sin cruzar palabra. Estas son, por lo visto, las actitudes correctas al entrar en un bar, café o restaurante, según el Gobierno de España.

Así lo acaba de plasmar el Ministerio de Sanidad en un informe sobre el coronavirus en el que llega a la conclusión de que “una medida sencilla y eficaz para reducir el riesgo de contagio es el silencio”, y es lo que quiere aplicar en la hostelería de Madrid y del resto de comunidades.

Por ello, “en los restaurantes, mientras se está comiendo, es recomendable mantener unos niveles de ruido bajos (no poner música ni televisión) con objeto de reducir el tono de voz de las personas”. Todo ello, para evitar el contagio por aerosoles.

El nuevo decretazo que prepara el Gobierno de Pedro Sánchez de cara a la Semana Santa supondrá un nuevo golpe a una hostelería destrozada por la crisis del coronavirus y su gestión por parte del Gobierno. Pero Sanidad, no contenta con ello, sigue marcando directrices que hacen aún más difícil acudir a los bares o restaurantes. Y, de nuevo para la hostelería, convierten esta situación en insostenible. Uno de los últimos informes del Ministerio de Sanidad acaba de ser actualizado. Y recoge ya unas indicaciones tan severas como puede ser el “silencio” en los bares o restaurantes.

El informe del departamento encargado del control del covid incluye un punto titulado ‘Actitudes que reducen la emisión de aerosoles por las personas’. Allí se indica que “al hablar alto, hacer ejercicio o cantar se emiten más aerosoles que al permanecer en silencio o hablar bajo”. El estudio explica que “en el inicio de la pandemia se observó una gran tasa de ataque secundaria durante los ensayos de un coro, lo que apoyó la evidencia de la transmisión a partir de aerosoles, a pesar de la distancia interpersonal mayor de un metro, en ausencia de otras medidas adicionales de protección”.

Y por eso, Sanidad salta al campo de las exigencias a los ciudadanos: “Así, una medida sencilla y eficaz para reducir el riesgo de contagio es el silencio”, destaca. “Hay espacios en los que es de fácil aplicación, en transporte público o salas de espera”, aclara el informe.

Pero en los bares y hostelería en general esa pauta cambia: “En lugares donde no es posible usar la mascarilla, como los restaurantes mientras se está comiendo, es recomendable mantener unos niveles de ruido bajos (no poner música ni televisión) con objeto de reducir el tono de voz de las personas, reduciendo de este modo la emisión de aerosoles”. Traducido: a comer o tomar un café sin tele, ni radio, ni hablar alto. Y, a poder ser, «en silencio».

Madrid, en la diana de Moncloa

Los obstáculos a la hostelería, de este modo, no dejan de multiplicarse. El nuevo decreto que pretende imponer Sánchez en materia de cierres de bares a las 20:00 horas, por ejemplo, supondría que en la Comunidad de Madrid los bares y restaurantes tuvieran que cerrar el interior de sus locales al presentar una incidencia por encima de 150. Así, el Ejecutivo ha puesto la diana en la capital española y amenaza los 87 millones de euros que el sector hostelero tenía previsto ingresar durante las vacaciones de Semana Santa.

Actualmente la Comunidad de Madrid presenta una incidencia de más de 200 casos, por lo que sería una de las principales perjudicadas por la última actualización del plan de ‘Actuaciones de respuesta coordinada para el control de la transmisión de Covid-19’, que aún se encuentra pendiente de aprobación definitiva. Desde Hostelería de Madrid habían anticipado un aumento de la facturación de un 20% en el consumo de la región ante los cierres perimetrales y de movilidad adoptados de cara a las vacaciones de Semana Santa.

De este modo, la hostelería de la capital española preveía una facturación extra de 15 millones de euros, repitiéndose la experiencia positiva que registraron durante los puentes de la Constitución y de la Almudena. “Las restricciones de movilidad suponen que el consumo de los madrileños se haga en la hostelería y el ocio de Madrid, lo que repercutirá de una manera positiva en el mantenimiento del empleo y la viabilidad de los locales”, destacan desde la patronal del sector.

Desde el sector se han mostrado muy agradecidos en todo momento a las medidas adoptadas por la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, que ha permitido que los bares y restaurantes pudieran continuar ejerciendo su actividad. Y es que Hostelería Madrid estima que, de los 161.000 empleos que se mantienen en el sector en la capital actualmente, “11.000 empleos se han salvado gracias a las políticas sanitarias de la Comunidad de Madrid hacia el sector”.

(Carlos Cuesta. Ok Diario)

Por Redaccion

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *