Sánchez de rodillas ante el separatismo: irá la mesa de ruptura y acepta un referéndum

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Pedro Sánchez admite que habrá un referéndum si llegan a «un acuerdo».

Por otra parte, el presidente de la Generalitat señala que “Se hablará de nuestra propuesta, de la amnistía y autodeterminación. No pienso desaprovechar esta oportunidad histórica. Hemos logrado que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, venga a negociar, que el Estado español acepte que hay un conflicto político. Los éxitos colectivos del país no se pueden frustrar”,

Sánchez estará en la mesa de negociación

La primera de las concesiones que ha hecho Pedro Sánchez a la Generalitat catalana antes incluso de que arranque la mesa de negociación es su propia presencia en esa reunión. Su asistencia deja claro que se vuelve a plegar a los deseos de los independentistas que querían reflejar un trato ‘país-país’.

En la entrevista en TVE, el presidente del Gobierno ha anunciado que la próxima reunión de la mesa de diálogo tendrá lugar el miércoles y ha confirmado su asistencia. Él se defiende asegurando que quiere participar en este foro porque será la primera reunión de la nueva legislatura que se inició en Cataluña con la elección del presidente Pere Aragonés.

Asimismo, ha explicado que su decisión de acudir también responde a que él siempre «ha defendido el diálogo entre catalanes y la necesidad de abrir un nuevo tiempo» de reencuentro. Una manera de intentar ocultar que vuelve a arrodillarse ante los separatistas para que sus socios estén contentos.

Acepta el referéndum

Si la mesa de negociación entre el Gobierno de España y la Generalitat llega a un acuerdo habrá referéndum en Cataluña. Así lo ha reconocido el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en una entrevista en TVE en la que ante la pregunta del periodista Carlos Franganillo sobre si el acuerdo contará con algún tipo de refrendo público y con una votación, Sánchez respondió «claro, siempre lo hemos dicho», cuidándose de no mencionar la palabra ‘referéndum’ en todo momento.

El presidente ha intentado por todos los medios negar que aceptará el referéndum que le exigen sus socios separatistas asegurando que «está fuera de la Constitución» y que «lo que sea España lo tendremos que elegir entre todos porque vivimos juntos y por tanto decidimos juntos». Pero segundos después tuvo que admitir que «si llegamos a un acuerdo entre los catalanes, y entre el Gobierno de España y el Govern de la Generalitat, será refrendado pero tendrá que estar dentro de los márgenes de la Constitución y de la legalidad democrática».

El periodista que entrevistaba a Sánchez en TVE le preguntó por si el artículo 92 de la Constitución podría servir para hacer una consulta sin efectos jurídicos en Cataluña y entonces el presidente ha confesado que sí que habrá consulta, pero que ni siquiera será necesario ese artículo.

Sin usar el término ‘referéndum’ Sánchez habla de «refrendar» un acuerdo. Algo que no pasa desapercibido por el periodista que le insiste: «¿El acuerdo contará con algún tipo de refrendo público y con una votación?». A lo que el presidente confiesa: «Siempre lo hemos dicho. Claro. Lo que no puede ser es que no haya acuerdo y traslademos un desacuerdo».

Agenda de la reunión

El presidente de la Generalitat ha reivindicado que ha conseguido situar en el orden del día la autodeterminación y la amnistía. “Se hablará de nuestra propuesta, de la amnistía y autodeterminación. No pienso desaprovechar esta oportunidad histórica. Hemos logrado que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, venga a negociar, que el Estado español acepte que hay un conflicto político. Los éxitos colectivos del país no se pueden frustrar”, ha afirmado, en referencia a que el Gobierno “admite el conflicto político” por primera vez en la historia. De cara a mañana, ha dicho que se tienen que sentar las bases de cómo será la negociación.

Aragonès excluye de momento a los miembros del partido de Puigdemont

El nuevo Govern de Esquerra y JxCat había aguantado 100 días sin prácticamente tensiones destacables, pero el aeropuerto de El Prat y la mesa de diálogo, dos cuestiones de enjundia, han alterado todo.En este caso, ha sido el partido de Carles Puigdemont quien ha dinamitado la mesa con el nombramiento de tres miembros ajenos al Govern, en un desafío a Esquerra, y el president ha respondido dejando fuera a JxCat de la mesa de diálogo.

Pere Aragonès ha anunciado que no habrá nadie de Junts per Catalunya (JxCat). Aragonès ha dado un ultimátum a la formación de Puigdemont para que entre los participantes en la reunión con el Gobierno no estén presentes ni Miriam Nogueras ni los golpistas indultados Jordi Sànchez y Jordi Turull.

El presidente de la Generalidad ha dado un golpe en la mesa y asumirá la reunión con la consejera de Presidencia, Laura Vilagrà, y el consejero de Empresa y Trabajo, Roger Torrent, los dos republicanos. Por el momento, JxCat no tiene representación en la delegación. Según Aragonès, el acuerdo para la reunión era que tuviera carácter gubernamental, de Gobierno a Govern, por lo que no cabe la presencia de dirigentes políticos que no sean miembros de los respectivos ejecutivos.

En cuanto a la participación del vicepresidente de la Generalidad, el neoconvergente Jordi Puigneró, Aragonès se ha mostrado partidario, pero el dirigente separatista, mano derecha de Puigdemont, ha declinado participar. Según Aragonès, el acuerdo de gobierno indica que la delegación nacionalista debía estar formada por miembros del ejecutivo autonómico, detalle que en Junts niegan.

La decisión de Aragonès de apartar a los miembros de JxCat deja al gobierno catalán en una situación muy delicada, al borde de la ruptura. El presidente autonómico ha pedido «lealtad» a sus socios, pero estos se niegan a estas horas a retirar a Sànchez, Turull y Nogueras de su delegación.